Perfil psicológico de un maltratador

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 21 diciembre, 2017
Sara Clemente · 21 diciembre, 2017

Se han realizado esfuerzos considerables para desarrollar una clasificación o tipología de agresores. Pero las investigaciones no han arrojado aún datos empíricos válidos que puedan sustentarla científicamente. No obstante, sí hay evidencia de la existencia de una serie de rasgos comunes en todos los maltratadores. Estos nos permiten saber cuál es el perfil psicológico de un maltratador.

Tradicionalmente, desde pequeños, a los niños y a las niñas se les enseña de diferente manera. A ellas se las educa en el cuidado y la sensibilidad. Se les dan pautas para preservar la belleza y el estado atractivo de sus muñecas y a mostrar ternura y piedad por los demás. Todo ello bajo el paraguas protector del hombre.

A ellos, por regla general, se les regalan juguetes basados en la bravura, la valentía o el arrojo. Y a menudo, se les expone a deportes de contacto. El fin es que en un futuro se conviertan en hombres fuertes y rudos, sin ápice de debilidad y capaces de proteger a las damas.

Factores determinantes: la influencia social y los valores tradicionales

Los medios de comunicación juegan un papel esencial en esta manera de segregación precoz. Las series y películas siguen teniendo como principal protagonista al policía musculado, al hombre cabeza de familia y protector o al superhéroe vigoroso. Y aunque se ha empezado a introducir reciente y tímidamente el análogo femenino, aún son realmente escasos los filmes que tienen como protagonista a la mujer salvadora del hombre.

Generalmente, un maltratador es una persona que tiene valores muy tradicionales y se ha criado en un ambiente con estereotipos machistas. Así, desde pequeño, los ha ido internalizando de tal manera que ya en la adultez los considera como un ideal que toda persona habría de seguir.

Mujer llorando

Perfil psicológico de un maltratador

De los dos factores anteriormente planteados, se deduce que, en la gran mayoría de ocasiones, las víctimas son mujeres. Y los maltratadores, hombres. Las cifras avalan esta proporción estadística. A continuación señalamos sus rasgos más característicos.

Sesgos cognitivos: psicología rígida

Los agresores suelen tener pensamientos distorsionados sobre los roles sexuales. Consideran que el otro género es inferior a ellos y lo justifican mediante la violencia. Son personas que están repletas de prejuicios, lo que les hace reaccionar de manera violenta.

Sus signos de intolerancia les convierten en tiranos, testarudos, obstinados y antidemocráticos. Su rigidez de pensamiento hace que impongan siempre y ante cualquier circunstancia su criterio personal. No dejan espacio para la crítica, la autocrítica u otros puntos de vista contrarios a los suyos. La confrontación la atajan con despotismo.

Incapacidad para la resolución de problemas

Su inflexibilidad cognitiva les imposibilita aprender o buscar soluciones a sus problemas. Esto puede ser debido a que presentan un pensamiento polar o dicotómico. Es decir, se posicionan en uno de los dos extremos: o bien o mal. No existe término medio o mesura posible.

La evidencia explica que todo lo ven blanco o negro porque han sido criados según este criterio. Suelen ser hijos de personas con una educación muy estricta y recta.

Baja autoestima

Su infancia ha marcado el curso de su desarrollo emocional. Por eso, el perfil psicológico de un maltratador evidencia una clara falta de autoestima. Esta poca consideración y amor hacia uno mismo puede ser la causa o la consecuencia del maltrato. Por supuesto que, en ninguno de los dos casos, está justificado.

El problema es que no es consciente de su falta de amor propio. Y en vez de entrenar su autoconcepto, opta por adoptar una actitud pasivo-agresiva en todos los ámbitos de su vida.

Dificultades de comunicación

Esta resistencia pasiva a la hora de desenvolverse con las personas evidencia sus dificultades para comunicarse de manera eficaz con los demás. De hecho, la falta de asertividad es uno de los rasgos característicos del perfil psicológico de un maltratador.

La manera que tienen de imponerse a la autoridad y a las reglas es a través del resentimiento, la terquedad o la desidia. Una persona maltratadora suele ser poco asertiva, por lo que no se expresa ni de manera directa ni con claridad.

Dependencia emocional

El desgaste en las relaciones con otras personas tiene como principal consecuencia un paulatino aislamiento social. Al carecer de todo tipo de amistades, las atenciones que presta se centran únicamente en su pareja.

Poco a poco, su relación amorosa se vuelve una obsesión para ellos. Generan dependencia emocional porque consideran al otro como su único punto de apoyo y la fuente de toda intimidad. Y le exigen cada vez más y más y la relación se torna enfermiza.

Corazón con candado

Necesidad de control

Al desarrollar ese sometimiento, se sienten en la necesidad y la obligación de controlar todo lo que hace o siente su pareja: su trabajo, las relaciones que tiene con su familia, su círculo de amistades, sus gustos… Desarrolla actitudes de vigilancia extrema y celos enfermizos.

Frustración

Son muy frecuentes los casos en los que a raíz de su frustración laboral, los maltratadores descargan toda su ira y rabia en el ambiente doméstico. Manifiestan irritabilidad exacerbaba y una falta generalizada de control de sus impulsos. Este tipo de violencia, denominada expresiva, tiende a reforzarse a medida que van sucediéndose los episodios violentos.

Sin autocontrol ni empatía

El perfil psicológico de un maltratador se caracteriza por la falta de control emocional de los agresores. Son analfabetos en términos afectivos. Tienen gran dificultad para expresar lo que sienten, no saben reflexionar sobre su yo interior y carecen de cualquier tipo de empatía. Esto les priva de cualquier tipo de remordimiento sobre el daño que han causado a su víctima.

Mentira seductora

Normalmente, conquistan a su víctima seduciéndola. Son personas manipuladoras, usan la mentira y las falsas promesas y son capaces de adoptar cualquier tipo de papel con tal de salirse con la suya.

Aunque cada caso es particular, estos rasgos componen el perfil psicológico de un maltratador. Se puede observar cómo son personas egoístas, machistas y manipuladoras y para las que el maltrato psicológico es su principal manera de relacionarse.