Pinocho, la importancia de la educación - La Mente es Maravillosa

Pinocho, la importancia de la educación

Leah Padalino 18 noviembre, 2017 en Cine, series y psicología 16 compartidos
Pinocho con manzana

Pinocho es el protagonista de Las aventuras de Pinocho de Carlo Collodi y uno de los personajes más conocidos por pequeños y mayores, gracias a su salto a la gran pantalla de las manos de Disney. Aunque existen otras adaptaciones en teatro, cine y televisión. En el imaginario colectivo está la imagen de Pinocho como el niño de madera al que le crece la nariz cada vez que dice una mentira, pero no solo de mentiras infantiles va esta obra.

Quiero centrarme en la versión de Disney por ser la más conocida, a pesar de las numerosas diferencias que presenta con la original. Se estrenó en 1940 y sigue siendo un buen ejemplo de la importancia de la educación en los niños. Por otro lado, como el mundo ha cambiado mucho desde 1940, es importante contextualizar y tratar de imaginar cómo era la vida en aquellos años si queremos actualizar, de alguna manera, a tan querido personaje.

Pinocho y otros cuentos

Al inicio de la película, aparecen tres libros: Alicia en el País de las Maravillas, Peter Pan y Pinocho. Pepito Grillo abre este último y comienza la historia. Me parece interesante el guiño que se hace a estas otras dos obras, que tendrán su versión animada de Disney una década después.

Si comparamos las obras, podremos encontrar diferentes paralelismos:

  • Los protagonistas son niños que no quieren crecer o que tienen dificultades para pasar a la edad adulta.
  • Poseen lecciones morales sobre lo que está bien y lo que está mal.
  • Presentan animales con características humanas, cuyo papel será fundamental.
  • Los niños de las obras hacen muchas preguntas, son curiosos.
  • Las tres obras poseen cierta crítica a diversos aspectos de la sociedad, especialmente, relacionados con la educación.

Podríamos analizar muy profundamente cada una de ellas, pero hoy voy a centrarme en Pinocho y en algunos de sus aspectos más relevantes.

Geppetto pintando a pinocho

El nacimiento de Pinocho, el niño de madera

Pinocho es una marioneta tallada por Geppetto, un hombre honrado, trabajador y de buen corazón. Observamos en Geppetto un instinto paternal ya desde el comienzo, lo vemos en el modo en que cuida a sus mascotas: Fígaro, el gato; y Cleo, el pez. Los trata como si fueran parte de la familia, ha creado un hogar junto a ellos y se comporta como un padre; sin embargo, anhela tener un hijo de verdad y desea que Pinocho cobre vida.

El Hada Azul será la encargada de cumplir el deseo de Geppetto y darle la vida a Pinocho. No es casualidad que el material escogido sea la madera, pues posee un gran simbolismo, incluso, en algunas mitologías la idea del hombre de madera ha servido para explicar la creación. Pinocho será un niño de madera hasta que demuestre estar preparado para convertirse en un niño de verdad.

El Hada le otorga a Pepito la labor de ser la conciencia, la guía de Pinocho para la vida. Tampoco es casualidad la elección del grillo, pues en muchas culturas se considera un portador de la buena suerte y sabiduría. El Hada Azul simboliza el papel de la madre para Pinocho, ella le da la vida y aparece en los momentos en los que más la necesita.

“¿Qué es conciencia? Te lo diré. La conciencia es esa débil voz interior que nadie escucha, por eso el mundo anda tan mal”.

-Pepito Grillo-

El camino de la vida

Los principales problemas aparecen cuando Pinocho debe diferenciar el bien del mal y aprender a vencer las tentaciones. Pepito Grillo tratará de ayudarlo, aunque fracasa en muchas ocasiones. La conciencia es esa voz interior que todos tenemos, es algo pequeño, tan pequeño como Pepito Grillo y, a veces, difícil de escuchar.

A la mañana siguiente, Pinocho sale de casa y emprende su camino hacia la escuela. Esta travesía es una especie metáfora del sendero vital, donde encontramos obstáculos para alcanzar el bien y, en numerosas ocasiones, es fácil desviarse y difícil rectificar. Pinocho no es bueno ni malo, pero debe aprender/crecer para alcanzar la sabiduría y, como consecuencia, seguir en el buen camino.

Debido a su inocencia y su desconocimiento del mundo, se topará con problemas que le desafiarán y tendrá que resolver. En su camino, encuentra a dos timadores: un zorro, conocido como el Honrado Juan, y su amigo, el gato Gedeón. Tampoco es casual la elección de estos animales, pues es habitual asociar la figura del zorro con la astucia y la del gato con la traición.

Ambos personajes son ignorantes, no saben leer ni escribir, pero son avariciosos y se aprovechan de la inocencia de Pinocho. Este termina por sucumbir a la tentación de ser artista y obtener beneficio sin ningún tipo de esfuerzo. 

“¿Para qué quiere conciencia un actor?”

-Pepito Grillo, Pinocho-

Pinocho trabaja como marioneta para Stromboli, canta y baila, se mueve sin hilos, nadie lo maneja. Aquí, observamos la ironía y la metáfora de la marioneta: una marioneta no se mueve por sí sola, necesita sus hilos y alguien que los mueva. Pinocho no los necesita y, por tanto, es libre. Sin embargo, pronto descubre que la realidad es muy distinta.

La educación evita el engaño, el analfabetismo nos vuelve vulnerables.
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Zorro

El aprendizaje y la liberación

Una vez liberado de Stromboli, Pinocho vuelve a caer en una trampa del Honrado Juan, que le da un As de Picas haciéndole creer que es un pasaje para la isla de los juegos. En la isla de los juegos, todo parece maravilloso, los niños pueden jugar, fumar, beber, ser violentos… Incluso podemos observarlos destruyendo la famosa Gioconda de Da Vinci. No hay leyes y los niños son libres; sin embargo, han sido engañados y sus actos de pura diversión terminan por convertirlos en asnos. Asnos que utilizarán para trabajar, es decir, la no educación les lleva a la esclavitud.

Finalmente, Pinocho descubre que Geppetto salió a buscarlo y acabó engullido por una ballena. Pinocho, preocupado, decide enmendar sus errores y acudir a rescatar a su padre. El momento de salida del interior de la ballena supone la liberación, la superación de las adversidades y las puertas abiertas al conocimiento.

Las mentiras

Por otro lado, destaca el tema de la mentira. Vemos que Pinocho miente para protegerse, lo hace cuando el Hada Azul le pregunta por qué no ha ido a la escuela. Pinocho sabe que ha hecho algo mal e instintivamente se protege, es un mecanismo de defensa.

No es una mentira premeditada, ni demasiado elaborada, sino que la va improvisando sobre la marcha. Del mismo modo que los niños mienten para evitar un castigo cuando saben que han hecho algo malo. Este tipo de mentiras suelen darse entre los cuatro y cinco años, aunque sabemos que, en algunos casos, pueden seguir desarrollándose. Además, la importancia de la mentira en esta obra ha dado nombre al conocido síndrome de Pinocho.

Pinocho con la nariz grande

Educar para ser libres

Es importante ver la película desde una perspectiva de la época. En ella, el analfabetismo era todavía un problema grave en los países occidentales, y tanto el sistema educativo como el modelo familiar estaban todavía muy sujetos a una determinada forma de pensar, intransigente e inflexible en muchos casos. Una manera de pensar que en determinados rincones sigue presente, pero que en otros muchos se ha trasformado.

El mensaje que nos deja Pinocho es claro: la educación nos libera, el saber nos lleva a tomar buenas decisiones y a no caer en el engaño. Por lo tanto, es nuestra responsabilidad, como tutores de las generaciones que vienen, educar a los niños para que puedan ser libres, desarrollen una capacidad crítica y puedan alcanzar un cierto grado de autonomía en sus decisiones.

No hablo únicamente de una educación restringida al ámbito académico; de ser bueno en matemáticas, en idiomas o en deportes. Sino de la educación basada en la capacidad de razonar, de pensar, de analizar, de ser críticos… Cada niño es un mundo, tiene inquietudes diferentes y es nuestra obligación, y al mismo tiempo nuestro privilegio, atenderlas. La función del maestro es fundamental, pero si cabe todavía lo es más el trabajo que pueden hacer los padres con sus hijos en casa.

“La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle”

-María Montessori-

Leah Padalino

Italoespañola y ciudadana del mundo. Futura filóloga y estudiante de filosofía, cinéfila y amante de los animales. "Cuanto más difícil es hacer algo, mayor es la recompensa que te espera al final"

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