¿Por qué existe la maldad?

¿Por qué existe la maldad?

Sofia Alcausa Hidalgo 21 diciembre, 2014 en Psicología 162 compartidos
¿Por qué existe la maldad?
 
“Cada uno de nosotros tiene tres posibilidades: ser pasivo y no hacer nada, ser malvado o convertirse en un héroe”  
Philip Zimbardo

Sobre el gen de la maldad se ha escrito e investigado muchísimo. Es realmente interesante ¿Los psicópatas tienen una composición genética especial que determina su enfermedad? Lo cierto es que hay numerosos estudios que se centran en el debate sobre si existe el gen de la maldad; por otro lado, los resultados de estos estudios no apuntan en la misma dirección, algo que ha hecho que el debate se abra aún más.

La crueldad está asociada al cromosoma X que fabrica MAO-A. Cuando Hans Brunner decidió investigar el caso de una familia holandesa en la que 40 de sus miembros varones habían cometido crímenes descubrió que todos tenían el MAOA-A.

Según el doctor Nigel Blackwood miembro del Instituto de Psiquiatría en King College, el MAO-A no es el promotor de crimen en sí, también influye una infancia traumática. Lo más interesante sobre la idea del MAO-A para él es que se pueda elaborar una terapia adecuada para estas personas en las que la genética les juega un flaco favor.

El doctor Kent Kiehl, neurocientífico de la Universidad de Nuevo México, descubrió que los psicópatas tienen menor densidad neuronal en el sistema paralímbico, que es una de las zonas fundamentales para el procesamiento de las emociones.

Según el doctor Marcelino CereijidoN “No existe un gen de la maldad en el ser humano, pero hay circunstancias biológicas y culturales que propician la perversidad”. Quizás esta podría ser la explicación más interesante.

A lo largo de la historia de la psicología ha habido numerosos experimentos que han cuestionado la maldad intrínseca en el ser humano, uno de ellos “El experimento Milgram” alentaba a un grupo de voluntarios a que pulsara un aparato de descargas eléctricas, el 65% de los participantes dieron descargas eléctricas hasta nada más y nada menos que 240 voltios.

Otro experimento El experimento de la cárcel de Stanford escogió a personas que desempeñaran el papel de carceleros y otros el rol de prisioneros, hasta el propio psicólogo que ideó el experimento decidió suspender el experimento porque tanto presos como carceleros habían asumido el papel como si fuera real.

¿Entonces existe la maldad intrínseca en el ser humano de modo que todos podemos ser crueles al extremo en un momento determinado? ¿O esta idea es una auténtica locura? Ahí dejamos una cuestión que ha suscitado y sigue suscitando numerosos debates encontrados. De lo que no cabe duda, partiendo de los experimentos de psicología social, es que las condiciones en las que nos movemos pueden ejercer sobre nosotros un poder enorme.

Finalmente, quizá lo más hermoso de estos experimentos no es descubrir que, bajo determinadas circunstancias, una gran mayoría de nosotros podemos causar un daño muy grande. La mayor fuente de esperanza es que hay personas, héroes, que aunque se encuentren en un contexto propicio para causar daño, no lo hagan.

Sofia Alcausa Hidalgo

Licenciada en Filosofía y Letras. La psicología, la música y la escritura son algunas una de mis pasiones. En definitiva, las más bonitas expresiones de nuestra alma. "Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad", Confucio

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