¿Por qué nos gustan diferentes tipos de música?

Este artículo fue redactado y avalado por Aileen Zaera
· 17 diciembre, 2018
Según nos indican varios estudios, a las personas nos gusta la música triste porque nos permite conectar con nuestras emociones y salir fortalecidos, relajados y animados tras escuchar determinadas canciones de este estilo.

La música es cultura, es placer y ese lenguaje capaz de estimular en la persona distintos tipos de estados de ánimo. Para otros, es un reflejo de la personalidad de cada individuo. El género musical rompe con cualquier barrera cultural, económica, social y geográfica, respondiendo siempre a una inclinación subjetiva y sobre todo, emocional.

Sabemos que la música es un tipo de código que embelesa nuestros sentidos desde la antigüedad. Sin embargo ¿por qué a menudo tenemos más inclinación por un tipo de música y no por otra? Esta pregunta también se la han hecho muy a menudo los neurocientíficos.

Así, ya desde la antigua Grecia, por ejemplo, el ser humano sentía especial inclinación por la música armónica. Es la que hace referencia a la «quinta perfecta» , a esa sutil combinación entre las notas «do»y «sol».

Sin embargo, a día de hoy la cultura musical ha avanzado de manera prodigiosa y maravillosa. Tenemos a nuestro alcance tantos estilos, que las preferencias han cambiado bastante desde los tiempos de Aristóteles y Platón. Veamos más datos al respecto.

«La música expresa todo aquello que no puede decirse con palabras y no puede quedar en el silencio»

-Victor Hugo-

Estudios sobre los gustos musicales

Muchas universidades y profesores han estudiado, con el paso de los años, qué determina los gustos musicales. Así, estudios como el llevado a cabo por el profesor Josh McDermott del  Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), nos señalan que estas preferencias están relacionadas con nuestra exposición cotidiana a determinados estímulos musicales.

La industria musical, la publicidad y nuestra personalidad por ejemplo, conforman esas variables que explicarían en muchos casos por qué nos inclinamos hacia ciertos estilos y no otros. No hay por tanto una explicación biológica, es un constructo social.

Hombre escuchando música en la oficina

Personalidad y exposición a determinados estilos musicales

A pesar de que se ha descubierto que ciertas características de la personalidad van ligadas directamente a ciertos tipos de música, se tendría que conservar exactamente el mismo gusto exclusivo por un género musical durante toda la vida para que estos estudios tengan teorías válidas, ya que han asociado.

Por ejemplo, el reggae se relaciona con personas de alta autoestima, creativas, relajadas y extrovertidas y relajadas. La música clásica, por su parte, se vincula con personalidades de alta autoestima, creativos e introvertidos. La música pop con personalidades de alta autoestima, trabajadores, dóciles y extrovertidos.

La experiencia cotidiana nos dice que estos parámetros no se cumplen en todos los casos. Los expertos lo siguen relacionando por tanto con nuestra exposición a los medios, y también con las experiencias emocionales que nos proporcione un tipo de música en un momento dado.

«Una ventaja que la música tiene sobre la poesía es que mientras el poeta se pasa horas y días en convertir en mágico el material del lenguaje, en la música el material ya es mágico»

-Jorge Luis Borges-

La música y el estado de ánimo

Lo señalábamos hace un momento: el estado de ánimo está directamente relacionado con nuestros gustos musicales.Es más, estudios como el publicado en la revista Frontiers, nos señala que al ser humano le encanta, por término medio, la música triste.

Este estilo tiene un poder catártico. Nos conecta con nuestras emociones más complejas para drenarlas, para recordar hechos del pasado, para evocar ciertas sensaciones… Sin embargo, lejos de intensificar aún más la tristeza, la música triste genera todo lo contrario: calma, bienestar y felicidad.

La música, además de un arte, es una sensación, que genera, en 4 minutos aproximados de sonidos compuestos, importantes beneficios psicológicos e incluso físicos.

Mujer feliz escuchando música

Gracias a los distintos tipos de pulsaciones que emite, a sus frecuencias de sonido, y a las endorfinas que nos permite producir, mejora el ritmo cardíaco e induce una calma adecuada en el sistema nervioso central.

«La música es como la lluvia, cuando la escuchas, tu corazón siente esa pasión y sentimientos de grandeza que no se pueden explicar con palabras, solo lo sabrás al sentirla»

-Marta Iris Rodríguez-

Por ejemplo, en días estresantes y de alta carga emocional, se recomienda escuchar música instrumental o relajante, ya que ayudan a bajar la frecuencia cardíaca, normalizando la tensión y colocando la mente en blanco.

Por el contrario, una buena dosis de rock puede aportar energía suficiente cuando el estado de ánimo roza la apatía, ya que aumenta las pulsaciones cardíacas gracias a la percusión y la velocidad de los ritmos.

En definitiva, la música siempre debe estar presente en la vida de cada ser humano, ya que inclusive la misma naturaleza está plagada de melodías propias para nuestro deleite y para fortalecer nuestro espíritu, mente y cuerpo, sin importar lo diferente que sean.

  • McDermott, J. (2008). The evolution of music. Nature453(7193), 287–288. https://doi.org/10.1038/453287a