¿Por qué nos gustan diferentes tipos de música?

08 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas
Rock, pop, clásica, jazz, reggae, blues, salsa,etc. Existen tantos tipos de música como personas. Pero, ¿qué es lo que define lo que escuchamos?

La música es cultura, es placer, es un lenguaje capaz de desarrollar en las personas distintos estados de ánimo, es un tipo de código que embelesa nuestros sentidos. Pero, ¿por qué nos inclinamos por diferentes tipos de música? En este artículo vamos a intentar responder a esta cuestión.

El género musical rompe con cualquier barrera cultural, económica, social y geográfica, respondiendo siempre a una inclinación subjetiva y, sobre todo, emocional.

Así, ya desde la antigua Grecia, por ejemplo, el ser humano sentía especial inclinación por la música armónica. Sin embargo, a día de hoy la cultura musical ha avanzado de manera prodigiosa y maravillosa. Tenemos a nuestro alcance tantos estilos que las preferencias han cambiado bastante desde los tiempos de Aristóteles y Platón. Veamos más datos al respecto.

“La música expresa todo aquello que no puede decirse con palabras y no puede quedar en el silencio”.

-Victor Hugo-

Hombre escuchando música en la oficina

¿Por qué nos gustan diferentes tipos de música?

Muchos investigadores han estudiado, con el paso de los años, qué determina los gustos musicales. Así, estudios como el llevado a cabo por el profesor Josh McDermott del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), nos señalan que estas preferencias están relacionadas con nuestra exposición cotidiana a determinados estímulos musicales.

La industria musical y la publicidad, conforman esas variables que explicarían en muchos casos por qué nos inclinamos hacia ciertos estilos y no otros. No hay por tanto una explicación biológica, se trata de un constructo social.

Existen estereotipos que relacionan ciertas características de la personalidad con estilos musicales determinados. Por ejemplo, el reggae se vincula con personas de alta autoestima, creativas, relajadas y extrovertidas y relajadas. La música clásica, por su parte, se relaciona con personalidades de alta autoestima, creativos e introvertidos. La música pop, con personalidades de alta autoestima, trabajadores, dóciles y extrovertidos.

Pero, la experiencia cotidiana nos dice que estos parámetros no se cumplen en todos los casos. Por tanto, los gustos musicales dependen de nuestra exposición a los medios y de las experiencias emocionales que nos proporcione un tipo de música en un momento dado.

“Una ventaja que la música tiene sobre la poesía es que mientras el poeta se pasa horas y días en convertir en mágico el material del lenguaje, en la música el material ya es mágico”.

-Jorge Luis Borges-

Los tipos de música y el estado de ánimo

Lo señalábamos hace un momento: el estado de ánimo está directamente relacionado con nuestros gustos musicales. Es más, estudios como el publicado en la revista Frontiers, nos señala que al ser humano le encanta, por término medio, la música triste.

Este estilo tiene un poder catártico. Nos conecta con nuestras emociones más complejas para drenarlas, para recordar hechos del pasado, para evocar ciertas sensaciones, etc. Sin embargo, lejos de intensificar aún más la tristeza, la música triste genera todo lo contrario: calma, bienestar y felicidad.

La música, además de un arte, es una sensación, que genera, en 4 minutos aproximados de sonidos compuestos, importantes beneficios psicológicos e incluso físicos.

Gracias a los distintos tipos de pulsaciones que emite, a sus frecuencias de sonido, y a las endorfinas que nos permite producir, mejora el ritmo cardíaco e induce una calma adecuada en el sistema nervioso central.

Por ejemplo, en días estresantes y de alta carga emocional, se recomienda escuchar música instrumental o relajante, ya que ayuda a bajar la frecuencia cardíaca, normalizando la tensión y colocando la mente en blanco.

Por el contrario, una buena dosis de rock puede aportar energía suficiente cuando el estado de ánimo roza la apatía, pues aumenta las pulsaciones cardíacas gracias a la percusión y la velocidad de los ritmos.

Mujer escuchando música tumbada en el suelo

La música es un regalo

En definitiva, la música siempre debe estar presente en la vida de cada ser humano, ya que inclusive la misma naturaleza está plagada de melodías propias para nuestro deleite y para fortalecer nuestro espíritu, mente y cuerpo, sin importar lo diferente que sean.

“La música es como la lluvia, cuando la escuchas, tu corazón siente esa pasión y sentimientos de grandeza que no se pueden explicar con palabras, solo lo sabrás al sentirla”.

-Marta Iris Rodríguez-

  • McDermott, J. (2008). The evolution of music. Nature453(7193), 287–288. https://doi.org/10.1038/453287a