Prevenir el consumo de drogas desde el ámbito escolar

07 Enero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga Laura Gómez Domínguez
Prevenir el consumo de drogas es un objetivo muy importante a nivel social. Una tarea que debe empezar a edades tempranas, con la colaboración de padres y educadores y cuyo desarrollo es de un valor muy importante para la salud de una de las poblaciones más vulnerables: los adolescentes.
 

El consumo de drogas entre los adolescentes ha aumentado durante los últimos años. Los adolescentes son uno de los grupos más vulnerables, los resultados de los estudios sobre el consumo de drogas durante esta etapa de la vida ponen de manifiesto las graves y múltiples consecuencias que pueden generar. De ahí, la importancia de prevenir el consumo de drogas.

Un consumo que se engloba dentro de un conjunto de conductas-problema, que poseen una funcionalidad para el adolescente, pues le ayudan a lograr metas personales que de manera normalizada siente que no es capaz de conseguir: expresar rechazo ante las normas convencionales, expresar independencia del control de los padres, reforzar la integración en el grupo de iguales, alcanzar status en el mismo, etc. En la medida en que percibe estas actividades como funcionales, se verá motivado para participar en ellas.

Chica adolescente con malestar

El perfil de los nuevos consumidores adolescentes

Para prevenir el consumo de drogas, en primer lugar lo mejor es conocer el perfil del potencial consumidor:

 
  • Jóvenes que se inician en el consumo de drogas a edades tempranas.
  • Adolescentes más o menos estructurados que estudian o trabajan.
  • Conviven y dependen de su familia.
  • Realizan un uso social de las sustancias.
  • Consumo ligado al contexto de ocio.
  • Consumo centrado en el fin de semana.
  • Policonsumidores (sobre todo de alcohol, tabaco, cannabis, y/o estimulantes)
  • Con poca percepción de riesgo, sobretodo de alcohol y cannabis. Tampoco se percibe riesgo por el consumo ocasional de otras sustancias. Sensación de invulnerabilidad.
  • Percepción de control al tratarse de un consumo centrado en el fin de semana. Piensan que esta pauta de consumo no genera dependencia
  • Percepción del uso de drogas como masivo y algo muy extendido en su generación, mediante lo que justifican su propio consumo.

Prevenir es educar

Frente a toda esta realidad que vive el adolescente en esta etapa evolutiva, prevenir es educar. Es decir, lo importante en el trabajo es trabajar en una educación integral que generará factores de protección importantes y básicos ante el consumo de drogas.

Sin embargo, y como parte del proceso educativo, es fundamental aportar información que oriente y que dimensione de manera adecuada cada una de las sustancias por las que sientan inquietud y curiosidad.

Informar a los adolescentes es básico a la hora de prevenir el consumo de drogas, ya que es importante aclarar los conceptos que puedan tener desajustados.

Ahora bien, no es preventiva cualquier manera de informar e, incluso, hay alguna forma de dar información que puede ser contraproducente. Para ello es importante tener en cuenta los siguientes criterios:

 
  • Evitar la tentación de apelar al miedo.
  • Evitar la tentación de centrar la información en lo prohibido o en los riesgos.
  • La información debe centrarse en los aspectos psicosociales antes que en los farmacológicos.
  • Es preciso resaltar los aspectos positivos del no consumo, por encima de los negativos del consumo.
  • Facilitar información veraz (no negar los beneficios a corto plazo que ellos encuentran en el consumo de sustancias e incluso trabajar sobre ellos), actual y creíble.
  • Adecuada a la edad, al conocimiento y a la petición de los jóvenes.
  • A la hora de trabajar los efectos a corto plazo, incidir en valores para ellos importantes (estética, economía, moda, etc.) y no tanto en los valores más prevalecientes en el adulto.
Adolescente pensando

Educar para prevenir el consumo de drogas

La escuela no es solo un lugar donde se adquieren aprendizajes conceptuales, sino que sirve también para adquirir aprendizajes relacionados con la conducta social, aprendizajes afectivos y actitudinales que son importantes para prevenir el consumo de drogas.

La meta final de la educación es el desarrollo integral de la persona. Por eso debemos prestar especial interés a aquellos síntomas, entre los que se encuentran los problemas con drogas, que indiquen que dicho desarrollo no se está produciendo correctamente.

 

Un clima escolar sano es el soporte adecuado para poder llevar a cabo la prevención sobre drogas. Difícilmente se conseguirá abordar correctamente la prevención del abuso de drogas si la escuela no cumple los objetivos educativos que se propone. En la medida en que la escuela funciona adecuadamente como una institución educativa ya está actuando preventivamente.

Alonso, D., Freijo, E. y Freijo, A. (1996) Actuar es posible. La prevención de las drogodependencias en la comunidad escolar. Madrid: Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas. Ministerio del Interior. Díaz Aguado, M.J. (1997) Prevención de Conductas de riesgo en adolescentes. Rev. Proyecto. Madrid: Asoc. Proyecto Hombre.