Psicología de la fuerza de la voluntad: cuando querer es poder

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 16 diciembre, 2017
Valeria Sabater · 16 diciembre, 2017

La psicología de la fuerza de la voluntad nos dice que nada es imposible cuando la determinación es indomable; cuando hay carisma y además, somos capaces de entrenar nuestro cerebro para tomar mejores decisiones. Tales valías personales no vienen de fábrica, sino que uno las va desarrollando con el tiempo, tomando poco a poco conciencia de sus propios límites y también de sus capacidades.

Es posible que así, de pronto, nos pueda sorprender que la psicología disponga de un ámbito dedicado en exclusiva a la fuerza de la voluntad. En realidad, no deja de formar parte de esa amplísima categoría del área motivacional y donde como ya sabemos, no faltan los terapeutas entrenados y los “coaches” especializados en enseñarnos esas herramientas para aprender a trabajar un poco mejor en pro de nuestros objetivos vitales.

“No hacemos las cosas porque sean difíciles, son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas”.

-Séneca-

No obstante, podríamos decir, sin equivocarnos, que este ámbito de estudio empezó a consolidarse a partir del 2011 tras una encuesta que llevó a cabo la APA (American Psychological Association). El objetivo era valorar el nivel de estrés de la población estadounidense, así como los factores que más solían determinarlo. Los resultados evidenciaron algo destacable.

Más de la mitad de los encuestados declararon que eran muy conscientes de que su estilo de vida no era saludable. Es más, sabían que el estrés, así como la ansiedad eran sus peores enemigos. Sin embargo, afirmaban que no tenían fuerza de voluntad para iniciar cambios, no se sentían con ánimos o con adecuadas estrategias para mejorar su situación.

¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué a veces procrastinamos tanto? ¿Por qué nos falta voluntad para hacer ejercicio, para dejar de fumar o para aunar los ánimos y la valentía suficiente para luchar por ese sueño o esa meta que siempre nos ha acompañado? La psicología de la fuerza de la voluntad nos da las respuestas.

caracol en una rama representando la fuerza de la voluntad

Pero, ¿qué es realmente la “fuerza de la voluntad”?

A veces tenemos ideas equivocadas sobre diversos ámbitos del comportamiento humano. Es más, puede que incluso nosotros mismos nos hayamos visto en la siguiente situación. Hay épocas en las que nos falta por completo la fuerza de la voluntad, es como si estuviéramos en una habitación a oscuras sin saber qué hacer, cómo reaccionar y sintiendo además una indefensión absoluta. Ante este estado, no falta quien nos critica por nuestra aparente debilidad y nula capacidad de reacción.

Algo que nos deja muy claro la psicología de la fuerza de la voluntad es que esta dimensión no es genética, nadie viene con un programa instaurado que se activa cuando uno lo necesita. Es más, esa energía interna suele ser muy sensible al estado anímico de la persona, al contexto que le rodea y a la educación recibida. Nadie nos ha enseñado estrategias para superar el miedo, la indecisión, para trabajar el auto-control o la determinación personal.

Por tanto, es importante definir en primer lugar qué entendemos por fuerza de voluntad.

“El coraje es la resistencia al miedo y el control del miedo, pero nunca la ausencia del miedo”

-Mark Twain-

Hombre valiente mirando al horizonte representando la fuerza de la voluntad

Características de la fuerza de la voluntad

Según la APA (American Psychological Association) la fuerza de la voluntad es una regulación consciente del “yo” con la cual, buscar un propósito, sabiéndonos a su vez merecedores de ese objetivo.

  • Esta dimensión está íntimamente relacionada con la autoestima y nuestro autoconcepto.
  • Un aspecto importante asociado a esta dimensión es que tiene mucho que ver con la regulación de los pensamientos negativos o limitantes. Controlar esos impulsos no deseados que nos ponen cercos y muros en el horizonte es algo que debemos aprender a gestionar.
  • Además, se asocia también con nuestra capacidad de retrasar la gratificación. Debemos ser capaces de resistir las tentaciones a corto plazo con el fin de cumplir con los objetivos a largo plazo.

Por último, incidir una vez más en que todas estas habilidades y recursos psicológicos se pueden entrenar. De hecho, es algo que todos deberíamos hacer. Sin olvidar nunca la importancia de trasmitir a los más pequeños este tipo de estrategias motivacionales con las que guiarlos para asumir objetivos desde edades tempranas.

3 claves de la psicología de la fuerza de la voluntad

Si bien es cierto que “querer es poder”, cabe decir que siempre hay pequeños matices que tener en cuenta. Así, podríamos decir más bien que “querer es saber qué recursos debo poner en práctica para conseguir aquello que quiero y que además, puedo conseguir siendo plenamente realista”.

Uno de los trabajos más interesantes sobre la fuerza de la voluntad es el realizado por la psicóloga de la salud Kelly McGonigal. En su libro “El instinto de la fuerza de la voluntad. Cómo funciona el autocontrol”, nos enseña valiosas estrategias que pueden servirnos de ayuda y que en esencia, se resumen en tres claves. Son las siguientes.

Mujer meditando en una montaña al amanecer

No voy a poder

“No voy a poder”. Esta es sin duda una de las frases que más suele aparecer en nuestra mente cuando nos ponemos un propósito. En realidad, ese discurso negativo y limitante es lo primero que deberemos controlar, vencer y transformar.

Un modo de lograrlo es diciéndonos lo siguiente: “si no voy a poder, voy a crear mi propio poder”.

  • Lo haré deteniendo el diálogo interno negativo.
  • Toda negativa que aparezca en mi mente la voy a transformar en afirmaciones: “no puedo aspirar a un trabajo mejor, el mercado laboral está muy mal” ⇔  “Sí puedo aspirar a un trabajo mejor, voy a intentar ofrecer algo novedoso y de calidad”.

Voy a potenciar

Todos tenemos magníficas virtudes, capacidades y habilidades que debemos reconocer, apreciar y potenciar. Sin embargo, a veces, al estar en ciertos contextos o rodeados de algunas personas tendemos a olvidar o menospreciar esas valías.

Es momento de recordarlas, de dejar a un lado las malas influencias externas o internas que afecten a nuestra autoestima y potenciar al máximo lo que somos y valemos.

Quiero poder

La última clave es sencilla, útil y práctica. Se basa en practicar en nuestro día a día sencillas verbalizaciones. Estas serían un ejemplo:

  • Quiero poder sentirme mejor.
  • Quiero poder sentirme más fuerte.
  • Quiero poder superar mi pasado y dejar a un lado los pensamientos negativos.
  • Hoy quiero poder enfrentarme a ese miedo, a ese problema.
  • Mañana quiero poder conseguir ese objetivo.
mujer en campo de trigo pensando en la fuerza de la voluntad

Como vemos la psicología de la fuerza de la voluntad es realmente importante, útil y decisiva para nuestras vidas. Aprendamos a trabajarla, seamos conscientes de nuestros recursos internos y de que merecemos, sin duda, alcanzar de pleno cada uno de nuestros sueños.