Psicólogo forense, ¿cuáles son sus funciones?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 9 julio, 2018
Cristina Prieto Rodríguez · 9 julio, 2018

La psicología forense es una rama de la psicología. Esta última se encarga de los procesos mentales que subyacen a un sujeto y que terminan por orientar su conducta. Por ello, se puede deducir que la primera de las materias se orienta a la evaluación de las capacidades mentales de un sujeto en el ámbito judicial.

El psicólogo forense va a ser el profesional que se va a encargar del asesoramiento técnico a fiscales, jueces, abogados, etc. respecto del ámbito psicológico y su relación con la justicia. Su trabajo se orienta al estudio de la mente de los sujetos en relación con el sistema y las administraciones de justicia.

Funciones del psicólogo forense

El psicólogo forense participa en los diferentes procesos judiciales en los que se solicita su presencia. Se encargará de recopilar la información necesaria, examinar al sujeto, elaboración de encuestas, etc. y finalmente, presentación de pruebas y de resultados obtenidos. Todo ello con la finalidad de contestar a las preguntas demandas por el juez.

Juez con psicólogo

La función principal es tratar de resolver aquellas dudas que les surgen a los profesionales de la justicia. Todos los actores que participan en un proceso judicial no manejan los conocimientos en todas las materias sociales, relacionales, científicas, etc. Por ello, precisan de expertos en cada una de ellas que les ayuden a esclarecer elementos importantes para una correcta resolución del caso.

No podemos olvidar que vivimos en una sociedad orgánica: existe una gran división del trabajo. Los individuos se especializan en un ámbito determinado, pero necesitan de los conocimientos del resto de la sociedad. Se establece un sistema de relaciones funcionales entre los diferentes profesionales. La cooperación de cada uno se basa en las capacidades que cada uno puede aportar para ayudar a cubrir la necesidad del otro.

Ámbitos en los que participa

El psicólogo forense, como ya hemos anunciado, colabora en el sistema de justicia. Se le suele asociar a los procesos penales, focalizando su actuación en el ámbito criminal. Sin embargo, hay muchas otras disciplinas en las que también se les requiere:

  • Derecho de familia: determinar si los padres se encuentran capacitados para el cuidado del hijo en un proceso de divorcio; orientar en el régimen de visitas; analizar las disfuncionalidades existentes que puedan afectar al menor por la separación, etc.
  • Derecho civil: incapacitaciones legales respecto de la libre disposición de bienes patrimoniales, principalmente.
  • Derecho penal: imputabilidad penal (si el sujeto sabía lo que hacía y actuó voluntariamente en base a ese conocimiento); efectos de la violencia en la víctima; existencia de algún posible trastorno, etc.
  • Derecho laboral: incapcitación laboral; situaciones de acoso en el trabajo (posible afectación a su quehacer diario), etc.
  • Menores: credibilidad del testimonio; secuelas psicológicas, etc.

Elaboración de informes

Los informes son los documentos elaborados por los peritos en los que se responde a las preguntas formuladas por el juez. Sirven como prueba pericial. El psicólogo forense deberá realizar un informe cuando se le pida opinión respecto de un asunto judicial.

El contenido del informe debe ser preciso y concreto, omitiendo cualquier detalle que resultase superfluo. Debe ir directo a la cuestión del asunto. Igualmente, su redacción debe ser clara, tratando de evitar una jerga muy específica. No podemos olvidar que este tipo de documentos se entregan a personas no versadas en el mundo de la psicología ni del campo científico. Debido a ello, no debemos ser extremadamente técnicos pues no se entendería aquello que queremos transmitir.

Psicólogo haciendo un informe

Así mismo, no podemos salirnos de los parámetros de la objetividad y del rigor científico. Cualquier test psicológico que se hubiera llevado a cabo, deberá estar debidamente reseñado. Se señalará su utilidad, la forma en que se procedió, los resultados obtenidos, la fiabilidad del mismo, etc.

Perfil profesional

Como es evidente, será necesario que el psicólogo forense cuente con formación universitaria en el grado de Psicología. Además, tendrá que estar especializado en esta rama. Como añadidura, no solo esto es suficiente. Deberá tener una formación continuada y estar al tanto de las novedades que surgen en este campo en diferentes artículos científicos.

Por otra parte, no solo el conocimiento en psicología sirve, sino que también debe tener conocimientos en Derecho. Obviamente, trabajará dentro de las Administraciones. Por tanto deberá conocer cómo se lleva a cabo el proceso así como las diferentes leyes que lo amparan y que, de igual forma, determinan las sanciones que se le pueden imponer por una mala praxis.

Pero no todo se basa en la educación académica. El psicólogo forense no se puede dejar implicar emocionalmente en el caso que se esté tratando, pues empañaría la misión para la que se le ha encomendado como perito. La empatía también es un rasgo que se valorará, al igual que la tolerancia a la frustración. La aseritividad, una buena oratoria, será una característica que sumará puntos en su ámbito laboral.

En definitiva, el psicólogo forense  rompe con la idea que se tiene de la profesión del psicólogo estereotipada que puedan mostrar las series y las películas. La psicología jurídica y forense es un campo en ocasiones desconocido pero necesario para resolver cuestiones que necesitan de un punto de vista más científico.