Pyt, una palabra danesa para combatir el estrés

9 enero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
Pyt es una de las palabras más populares entre los daneses. Puede resumirse en una idea muy sencilla: hay que dejar ir lo que no se puede cambiar. Se trata de un enfoque con sabor a esperanza para intentar manejar un poco mejor el estrés cotidiano.

Desconocemos si Dinamarca es uno de los países más felices del mundo. No obstante, en los últimos años nos están llegando con fuerza algunas de sus filosofías, esas que buscan mostrarnos cómo tener una vida más significativa partiendo de la sencillez, de lo elemental y acogedor. Así, si no hace mucho descubríamos el término Hygge, parece que ahora vamos a tener que integrar uno nuevo: Pyt.

Recordemos, Hygge buscaba ayudarnos a entender la importancia de ser buenos con nosotros mismos. Nos enseñaba a «consentirnos», a «mimarnos», a crear ambientes íntimos donde disfrutar de un café caliente, de la buena compañía, de esos instantes en los que el confort va de la mano de la satisfacción. Este enfoque, como bien sabemos, tuvo bastante éxito y se vendieron millones de libros sobre el tema.

En la actualidad, los vientos daneses llegan hasta nosotros con otro fin: enseñarnos a manejar un poco mejor el estrés. Tal propósito queda contenido en una palabra enigmática, sonora y fácil de recordar: Pyt (pronunciado Pyd). Estas tres letras representan en realidad varias ideas, como, por ejemplo: «no pasa nada, no le des tanta importancia a eso que tienes en mente» o «acepta lo que no puedes cambiar y sigue adelante».

Esta palabra, además, fue elegida en el 2018 como la más hermosa y apreciada para los daneses, mucho más incluso que Hygge. Para ellos, es casi como un tesoro nacional porque se alza como una invitación a cuidar de nuestros pensamientos, a entender que todo llega y todo pasa y que las preocupaciones se resuelven mejor si no nos enfocamos solo en el aspecto negativo.

Chico en el campo para representar el concepto de la palabra danesa Pyt

Pyt, la palabra que nos invita a no dar importancia a lo que no podemos cambiar

Somos muy conscientes de que este tipo de ideas, enfoques o corrientes culturales tienen mucho marketing detrás. Ya ocurrió lo mismo con la moda Hygge, convirtiéndose incluso en tendencia textil y hasta decorativa (cosa que aprovechó la multinacional sueca Ikea).

Más tarde nos llegó incluso el término lagom, el cual, era casi una oda a la moderación, a la humildad y a la autorreflexión (y que como no podía ser de otro modo, también fue un éxito editorial).

Con la corriente Pyt tal vez no ocurra lo mismo porque más que un estilo de vida, define una estrategia psicológica para afrontar la dificultad cotidiana. Asimismo, para los daneses es una de las palabras más comunes en su vocabulario cotidiano, de hecho, es casi como esa expresión a la que recurren cuando sucede algo negativo e inesperado, algo que escapa a su control y que, por tanto, deben aceptar.

Además, hay un dato curioso que señalan los lingüistas y es que el danés es uno de esos idiomas con sonidos bastante duros y guturales. Sin embargo, de vez en cuando escuchamos una palabra musical que pronuncian de manera delicada y que siempre llama la atención, y es cómo no, Pyt. 

Para ellos, decir en voz alta esta palabra es un acto de afecto, de esperanza y necesitado optimismo. Porque si hay algo que está quedando en evidencia en los últimos años es que muchos de esos países nórdicos no son tan felices como dice su propaganda.

sirenita para representar el concepto de la palabra danesa Pyt

El lado frío de la felicidad en los países nórdicos

Los países nórdicos parecen destacar por su baja tasa de desempleo, por su riqueza, educación innovadora, ausencia de corrupción en las élites políticas y una buena atención social y sanitaria. ¿Significa esto que la población de Dinamarca, Noruega o Suecia son los más felices del mundo?

La respuesta es no. Tristemente, la realidad es otra muy diferente: las tasas de suicidio son preocupantes, así como la elevada violencia de género y también el alcoholismo. Asimismo, las cifras de depresión son muy altas, sobre todo entre los jóvenes. Detrás de todo ello podría estar el sentimiento de soledad y el estrés.

El lado frío de la felicidad en los países nórdicos es algo que ya se atisbaba en las novelas de Henning Mankell y que de algún modo empaña la visión que tenemos de su gente. Esto explica por qué la palabra Pyt es una de sus favoritas; es casi como ese sortilegio al que aferrarse para intentar afrontar su realidad de otro modo.

Pyt, eso que te preocupa es «agua en la espalda de un pato»

Lo que te preocupa es como el agua que resbala en la espalda de un pato dicen los daneses. Algo que no se impregna, que desaparece por sí mismo y que no debe afectarte. Pyt es esas idea y mucho más, es un hálito de positivismo reparador, la rendija por donde entra la luz del sol en instantes de oscuridad.

En muchos colegios daneses tienen incluso un círculo a modo de botón en las paredes de las aulas con la palabra Pyt, que los niños pueden oprimir cuando se sienten estresados o preocupados. Cuando algo malo sucede, lo más idóneo es empezar pronunciando esta palabra para después afrontar el problema.

La idea es entender primero que es nuestro enfoque mental quien empeora o hace más llevadera esa situación. Afrontarlo con aceptación y sin miedo hace las cosas más fáciles. Porque al final todo pasa, y si hay algo que no podemos cambiar o solucionar, no cabe más opción que asumirlo. Desconocemos por tanto si esta palabra tendrá tanto éxito como la popular Hygge, pero de algún modo, resulta más útil, trascendente e incluso necesaria.