Gestionar o detener los pensamientos: todo un desafío

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Fátima Servián Franco
· 9 marzo, 2019
No se pueden detener los pensamientos de una manera sencilla. A cambio, podemos lograr cierto control sobre ellos cuando dejamos de ser sus jueces.

Al querer no pensar, estamos pensando. Luego, dejar de pensar es una tarea complicada. La medicación puede conseguirlo por nosotros, la meditación parece un camino prometedor. Visto que no podemos detener los pensamientos- o que lograrlo no es sencillo-, lo que sí podemos es imponer cierta voluntad o control sobre lo que pensamos: aquellos objetos a los que vamos a dedicar nuestra atención mental.

La mente, al estar despierta, genera por sí sola pensamientos y emociones; podemos decir que el 90% o más se generan sin intencionalidad. En ocasiones, cuando nos quedamos adheridos a los pensamientos o a las emociones, los hacemos nuestros erróneamente. A los 2 o 3 segundos de quitar el foco atencional de cualquier estímulo que aparezca en nuestra mente, este tenderá a desaparecer.

Fijar nuestra atención en un objeto mental -copia o no del mundo real- suele derivar en rumiaciones y malestar, aumentando de paso la probabilidad de que aparezcan los sesgos de pensamiento, como el de confirmación.

El sesgo de confirmación es la tendencia de una persona a primar a la información que confirma sus suposiciones, ideas preconcebidas o hipótesis, independientemente de que estas sean verdaderas o no. El fenómeno también es conocido con el nombre de sesgo confirmatorio o sesgo de mi punto de vista

No podemos cambiar lo que estamos experimentando por mucho que intentemos hacerlo. Lo que sí es posible es dejar de pelearse con lo que hay.

Estamos tan acostumbrados a tratar con ciertos aspectos de la vida que ya lo hemos automatizado. Saber cómo formamos nuestros pensamientos nos puede ayudar a alejar conflictos internos y a mejorar nuestras relaciones con los demás.

«Los sentimientos van y vienen como las nubes en un cielo ventoso. La respiración consciente es mi ancla».

-Thich Nhat Hanh-

Nubes en el rostro de una persona

La metáfora de la cinta transportadora de shusi

Imagina un perro negro. En realidad es solo un perro negro, pero a ese perro-pensamiento le añadimos nuestros propios suplementos como; se parece al perro de mi ex, echo de menos cuando viajábamos, ojalá volviese con él/ella, mi vida no tiene tanto sentido ahora…

No se pueden detener los pensamientos, pero sí podemos observarlos. Esto es un sinónimo de dejar ir esos pensamientos, es decir, de ver cómo vienen y se van para no perseguirlos ni añadirles más contenido del que ya tiene. Os dejamos a continuación un vídeo con la metáfora de la cinta transportadora de sushi, un recurso para desengancharnos de los pensamientos inútiles y repetitivos.

La compasión nos ayuda a minimizar el impacto de los eventos negativos que nos ocurren. No se trata de borrar las emociones negativas que nos pueden causar ciertos hechos, sino de reducir su intensidad.

«La principal causa de la infelicidad no es la situación, son tus pensamientos sobre ella».

-Eckhart Tolle-

Los pensamientos no son más que eso: pensamientos

Lo que ya pensamos media en nuestra interpretación del mundo. Adoptar una postura lejana a la de un juez sobre nuestros pensamientos seguramente nos reportará una visión más amable del mundo, pudiendo ser más certeros a la hora de elegir las corrientes que queremos que nos lleven.

¿Qué información mandamos a nuestro cerebro cuando pasamos o pensamos en una situación desagradable? Si procesamos la información solo de manera emocional, estaremos entrando en el delicado terreno de los pensamientos distorsionados, con sus correspondientes errores en el procesamiento de la información.

No se pueden detener los pensamientos automáticos negativos, son productos en muchos casos enrizados y alimentados por distorsiones cognitivas. Pero, sí se puede identificar y entender su funcionamiento para disminuir así la aparición y mantenimiento de una gran variedad de comportamientos y emociones disfuncionales.

La mayor parte del dolor humano es innecesario. Es creado por uno mismo, siempre y cuando la mente no observada vive su vida.

Mujer con preocupaciones sobre cómo incrementar el autocontrol

Todos los problemas son ilusiones mentales. No hay problemas, solo hay situaciones, situaciones que han de ser afrontadas o que han de dejarse como están y aceptarse como parte de la cualidad de este momento hasta que cambien o puedan tratarse de algún modo. No se pueden detener los pensamientos, pero sí darle su debida importancia.

La vida te dará la experiencia más útil para la evolución de tu conciencia. ¿Cómo sabrás que esta es la experiencia que necesitas? Debido a que esta es la experiencia que estás teniendo en estos momentos.

«Mi experiencia me dice que la mayoría de las cosas no son tan malas como pensé que serían».

-Mary Doria Russell-

  • Moix Queraltó, J. (2006). Las metáforas en la psicología cognitivo-conductual. Papeles del psicólogo27(2).