Qué es la desobediencia genial

24 Febrero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
La desobediencia genial es la propia de aquellos inconformistas que alcanzan la revolución revolucionándose a si mismos
 

Como personas, formamos parte de la sociedad y como seres sociales, nos adaptamos a normas y regulaciones, modas, reglas no escritas y costumbres. Cierto grado de adaptación es necesario para que la sociedad funcione en su conjunto. Pero, ¿Qué hubiera pasado si algunos genios de la historia no se hubiesen rebelado frente a tal estado de cosas? El mundo probablemente no sería el mismo. Hoy descubriremos qué es la desobediencia genial.

La rebeldía interior, la desobediencia inteligente, son parte de la naturaleza humana. Todos tenemos un pequeño rebelde dentro que exteriorizamos en distintas situaciones. Con este artículo queremos contarte cómo explotar este atributo para tu beneficio.

¿De qué hablamos cuando hablamos de rebeldía interior?

Por el estilo de vida que llevamos, acelerado y sin mucho tiempo para reflexionar, muchos nos hemos acostumbrado y adaptado a un montón de normativas sociales. Esto nos permite funcionar cara a la galería, pero también tiene sus consecuencias.

 

Lo cierto es que hemos sacrificado nuestro pensamiento independiente y nos hemos estancado en la conformidad. En la carrera acelerada hacia un éxito impuesto por la sociedad, nos mantenemos en nuestra zona de comodidad, zona que no nos exige nada, que no nos plantea problemas y donde, por ende, no necesitamos ejercitar el pensamiento propio.

La rebeldía interior es esa llama que tenemos dentro, esa que permite cuestionar lo establecido. Esa que muchas veces acallamos para poder mantenernos en esta zona de confort. Aquellos que se han animado a explotarla, que la han dejado salir a la superficie, han logrado grandes cosas.

¿Qué hubiera pasado si Martin Luther King Jr. o Gandhi no hubiesen sublimado esa desobediencia genial en algo en pos de la humanidad? Incluso el afamado Steve Jobs usó su rebeldía como disparador para su creatividad. Estas personas se animaron a pensar “fuera de la caja”.

La rebeldía no necesariamente está asociada a cambios sociales o a cambios artísticos. También nosotros podemos hacer uso de ella. No se trata de una rebeldía improductiva, cuestionando todo, sino de poder mirar a la realidad con un ápice de creatividad, independencia y pensamiento propio. Ser rebelde es, en ocasiones, signo de inteligencia.

 

Desobediencia genial vs. desobediencia improductiva

La desobediencia genial no tiene que ver con desobedecer por desobedecer. La desobediencia o rebeldía destructiva aparece cuando tomamos decisiones con efectos negativos para nosotros o quienes nos rodean. Cuando no elegimos qué batallas pelear y las peleamos todas, por el solo hecho de oponernos, y cuando no evaluamos todos los factores en juego. La rebeldía negativa está más en relación al negativismo o al oposicionismo.

La rebeldía inteligente, en cambio, lleva a correr riesgos meditados, a animarse a salir de la zona de confort para probar cosas nuevas. A cuestionar el statu quo cuando sabemos que algo se está haciendo por inercia y no porque tenga sentido, a animarse a luchar por la justicia, la equidad, el bien y la verdad, tan maltratados hoy en día.

Las ventajas de aceptar al “rebelde interior”

En conclusión, la desobediencia genial es un tipo de rebeldía que se enfrenta a los estados de inercia que conducen al marasmo personal y social. Se cuestiona las cosas que no tienen sentido e impone cepos a la razón, inteligencia y voluntad humanas.

 

Por tanto, esta forma de rebeldía es la que permite innovar y avanzar en la conquista de logros personales, sociales y políticos. Estas personas son capaces de distanciarse suficientemente de los problemas, verlos en perspectiva y adoptar una decisión en conjunto, que se materializan en acciones valiosas y decididas.