¿Qué es la holocracia?

David Sánchez · 17 julio, 2018

La holocracia es un sistema organizativo en el que la autoridad y los procesos de toma de decisiones se dan de forma horizontal. Por tanto, no existe una jerarquía en la que quedan distribuidos la responsabilidad y el poder.

Este sistema, aunque pueda parecer extraño y anárquico, ha sido ya adoptado por algunas organizaciones en Australia, Alemania, Estados Unidos, Francia, Nueva Zelanda y Reino Unido.

Orígenes de la holocracia

El sistema de la holocracia se desarrolló por primera vez en Ternary Software, una empresa informática de Exton, en los Estados Unidos. Su fundador fue Ternary Brian Robertson, quien puso en práctica las primeras ideas de un sistema de organización novedoso en el año 2007.

Más adelante se desarrolló la Holocracy Constitution, en el año 2010. En ella se establecen los principios y las prácticas a seguir que conforman las bases de este sistema organizativo. Así, sirve como una guía de apoyo para todas aquellas empresas que quieran establecer su organigrama siguiendo esta idea.

Brian Robertson

Aunque fue Robertson el primero en darle forma, el término holocracia se deriva de la palabra holarquía, acuñado por el novelista e historiador Arthur Koestler. En su libro “El espíritu de la máquina”, publicado en el año 1967, plantea la idea de una organización compuesta por holones.

Estos son unidades autómatas y autosuficientes que dependen de su propio colectivo. Por tanto, una holocracia sería, en definitiva, un conjunto de unidades autorreguladas pero que funcionan de manera independiente.

Novedades incorporadas por la holocracia

La holocracia surge, en definitiva, como un sistema que trata de oponerse a la clásica jerarquía de las empresas. En este sentido, pretende dejar de lado la figura del jefe para instaurar una organización teóricamente más igualitaria y eficiente.

Diferencias organizativas

Una de las principales diferencias de la organización de la empresa a través de la isntauración de una holocracia es la eliminación de una estructura en la que cada empleado está encasillado en un puesto fijo. Por tanto, las funciones de cada trabajador dejarían de estar descritas en un organigrama.

En definitiva, la holocracia propone una estructura en la que cada empleado pueda desarrollar funciones múltiples dentro de la empresa. Al mismo tiempo formaría parte de diferentes equipos a la vez y sus tareas serían constantemente actualizadas para adaptarse a las necesidades de cada grupo.

Según esta idea fundamental, la empresa podrá hacer uso de las mejores habilidades de cada trabajador, dándole también una mayor libertad para tomar decisiones.

Diferencias en cuanto a la autoridad

En el modelo de organización más tradicional, la estructura de la empresa es poco o nada dinámica. Las órdenes vienen siempre desde las esferas más altas y se dan para que las cumplan las personas que están en niveles más bajos del organigrama.

Sin embargo, la holocracia trata de modificar constantemente la estructura de la empresa para que cada equipo de trabajo tenga la autoridad de organizarse a sí mismo, en función de cómo sea mejor para lograr el objetivo.

La holocracia pretende eliminar la figura autoritaria del jefe.

Compañeros de trabajo dándose las manos

Diferencias en la filosofía de la empresa

Uno de los aspectos más importantes del sistema de la holocracaia es que todos sus miembros, incluidos el CEO o Director Ejecutivo deben seguir unas reglas claramente definidas. Esta filosofía no debe seguir determinaciones que lleguen por autoridad.

Por tanto, la idea fundamental es que haya transparencia total en las reglas, de forma que se disminuya el impacto de la política de la empresa dentro de las actividades de los equipos de trabajo. Además, la toma de decisiones dependerá menos de las personas en posiciones de autoridad.

El gobierno conjunto de la holocracia

En una empresa que practique la holocracia, el trabajo se distribuye en roles que se actualizan con mucha frecuencia. De esta forma, los empleados cuentan con plena autonomía para decidir cómo desarrollar sus funciones siempre que su preferencia no perjudique a sus compañeros.

Por otro lado, la holocracia debe contar con un conjunto de reuniones periódicas en las que todos los roles del círculo organizativo puedan intervenir para revisar y reajustar sus labores.

Además, con estas reuniones será posible la interacción constante de unos círculos con otros, facilitando una comunicación efectiva entre equipos de trabajo que comparten miembros. Estos miembros pueden ejercer los papeles de líder, secretario o representante según el rol que demande cada equipo.