¿Qué es la normalización?

11 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Sara González Juárez
En los últimos tiempos, mucha gente quiere normalizar comportamientos, emociones y muchas cosas más. Pero, ¿qué es la normalización? Aquí te lo contamos.

¿Alguna vez has escuchado la frase “normalicemos esto” aplicada a enfermedades mentales, sexualidad, emocionalidad, roles de género, etc.? La normalización se ha convertido en el primer paso para dar visibilidad a muchos colectivos que quieren salir de la exclusión social. Sin embargo, esta palabra no siempre se ha usado en el campo de la sociología.

En este artículo encontrarás un breve resumen de qué es la normalización, sus orígenes, su aplicación a los nuevos tiempos y qué ha supuesto para la sociedad cuestionarse qué es lo normal. Como muchos otros, es un término en constante definición, pero sus bases están bastante asentadas en la actualidad.

Mujer pensativa

¿De dónde viene la palabra “normalización”?

Aunque ahora la escuchemos y leamos sobre todo en marcos de cambio social, el término normalización fue acuñado por el filósofo Michel Foucault. Antes de que él lo aplicara al campo de la sociología, era un término estadístico que hacía referencia al proceso matemático por el que un conjunto de datos se ajustaba a una distribución normal.

Foucault utilizó este término para hacer una crítica al poder establecido, al que acusa de asociar lo normal -y por tanto aceptable y deseable- a una normativa establecida. Sin embargo, esta normativa sería un disfraz para controlar a los grupos y no una mera colección de normas de convivencia en sociedad.

Entonces, ¿qué es normalizar?

Para responder a qué es la normalización, recordemos que se ha definido como un proceso en el que un comportamiento pasa a considerarse normal, es decir, dentro de la norma, para un grupo de personas. En los inicios, Foucault postulaba en su libro Vigilar y Castigar que un comportamiento se normaliza cuando cumple dos condiciones:

  • Está idealizado: se ha conseguido que esa conducta se considere intrínsecamente buena y, además, se debe perseguir como un objetivo a lograr a lo largo de la vida. Un ejemplo de esto es el matrimonio, donde adquirir un compromiso firmado de emparejamiento con alguien es un ideal a conseguir en la sociedad.
  • Cumplirlo consigue recompensas en el sistema: siguiendo el ejemplo anterior, casarse trae consigo una serie de ventajas, como las fiscales, los permisos en el trabajo o incluso obtener la nacionalidad.

Es decir, las masas aceptan, persiguen y se organizan alrededor de aquello que se considera normal dentro de un marco cultural concreto.

La normalización en las nuevas generaciones

A lo largo de la evolución psicosocial de los últimos años, donde la crisis económica de 2008 y el cambio del modelo de familia fueron tan decisivos para la evolución del pensamiento colectivo, la crítica a la norma establecida está presente en casi todo discurso filosófico. Además, en una sociedad marcada por el individualismo, la diversidad y el cambio constante, lo “normal” es una idea cada vez más difuminada.

A medida que las nuevas generaciones han ido avanzando en pensamiento y abrazando estos cambios, la palabra normalización ha pasado a ser la bandera de muchos movimientos de integración social: trastornos mentales, sexualidad, diversidad funcional y un millón de etcéteras.

Sin embargo, qué es la normalización ha obtenido respuestas cambiantes a lo largo de los años: cuando se trata de los movimientos por la integración, la normalización es lo contrario a la exclusión. Para conseguir esta normalización, se apoyan en diferentes estrategias:

  • Propaganda: la visibilidad es fundamental para que las minorías no resulten extrañas y distantes a nivel psicológico. Podemos encontrar muchas muestras en las redes sociales gracias a su gran poder de difusión.
  • Educación para la diversidad: los programas para la integración han sido decisivos a la hora de moldear un pensamiento abierto e inclusivo en las nuevas generaciones.
  • Inclusión en el marco legal: se trata de buscar que el sistema sociopolítico y la legislación tengan en cuenta al mayor número de grupos posible.
  • Refuerzo de conductas: se asocian ciertas ventajas a practicar esta normalización, como el aumento de la autoestima y los espacios seguros.
Mujer hablando con un hombre sobre la normalización

Ventajas y desventajas de la normalización

La implantación de este término en el lenguaje cotidiano ha mejorado la situación de muchos grupos minoritarios -solo tenemos que ver todas las ayudas, leyes y movimientos a favor de determinados grupos, como los migrantes, personas LGTB+, personas con trastornos mentales e incluso no humanos-.

Además, las investigaciones también han dejado al descubierto que la normalización de conductas destructivas puede ser un obstáculo considerable para poner en marcha soluciones para diferentes problemas sociales, como las adicciones y la violencia.

También existen grupos que no han obtenido nada bueno de la normalización. Los grandes colectivos que antes disfrutaban de las ventajas de ser “normales” ahora adolecen de pérdida de privilegios o de aprobación social.Esto da lugar muchas veces a luchas entre colectivos. Este es un proceso sin cerrar. La normalización nos abre nuevos caminos hacia una sociedad más inclusiva y sólo queda ver hasta dónde la palabra ‘normal’ tiene sentido.

Foucault, M., & Camino, A. G. (2009). Vigilar y castigar: Nacimiento de la prisión. SIGLO XXI Editores.
García, E. A. A. (2019). Normalización de la violencia de género cómo obstáculo metodológico para su comprensión. Dialnet. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7436446
Patricia, A., & Joan, P. (2013). Reflexiones sobre la institucionalización del movimiento LGTB desde el contexto catalán y español. Interface: a journal for and about social movements5, 159-177. http://www.interfacejournal.net/wordpress/wp-content/uploads/2013/11/Interface-5-2-Aljama-y-Pujol.pdf