Qué es una autopsia psicológica

Edith Sánchez·
08 Marzo, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González al
08 Marzo, 2020
La autopsia psicológica es un proceso que se aplica en el marco de una investigación judicial. Su propósito es establecer las posibles causas de un suicidio, si realmente este tuvo lugar y a qué tipo de patrones psicológicos se ajusta.

La autopsia psicológica es una técnica forense destinada a establecer o precisar las causas de un suicidio y, en algunos casos, a corroborar si efectivamente la muerte de una persona se produjo por esa circunstancia. Se trata de un campo relativamente novedoso que solo comenzó a aplicarse de forma sistemática en el siglo XXI.

El término autopsia psicológica fue empleado por primera vez en los años 50, en los trabajos de Shneidman y Farberow. Edwin S. Shneidman fue un psicólogo clínico estadounidense que se dedicó al estudio de la suicidiología y la tanatología. Junto a Norman Farberow y Robert Litman, fundó el Centro de Prevención del Suicidio de Los Ángeles, en 1958.

Sin embargo, desde los años 20 ya se había insinuado el concepto de autopsia psicológica en Estados Unidos. Tras la época conocida como la Gran depresión, hubo una oleada de suicidios en ese país. Esta especie de epidemia llamó la atención de muchos científicos y se intentó buscar causas comunes. Sin embargo, solo con Shneidman y Farberow se consolidó este concepto.

El suicidio es la peor especie de asesinato, porque no deja lugar al arrepentimiento”.

-John Churton Collins-

Psicólogo con una autopsia psicológica

La autopsia psicológica

Lo que se hace en una autopsia psicológica es una reconstrucción indirecta y retrospectiva de la vida y de la personalidad de quien falleció. Se trata de un proceso de investigación que pretende establecer las circunstancias y razones que llevaron a una persona al suicidio.

En términos generales tiene dos objetivos primordiales. El primero es de tipo forense; el segundo, de carácter epidemiológico. La autopsia psicológica se ordena en el marco de una investigación criminal y constituye una herramienta para complementar la autopsia médico-legal. Se aplica, casi siempre en los casos en los que la causa de la muerte es dudosa.

Desde el punto de vista epidemiológico, esta herramienta pretende recopilar información relevante para establecer expresiones de conducta, circunstancias, motivaciones, etc. Toda esta información debe servir para establecer factores de riesgo comunes con el objetivo de prevenir o evitar nuevos suicidios.

Aunque en menor medida, este instrumento también sirve para otros propósitos, como establecer la validez legal de las acciones previas a la muerte (por ejemplo, la firma de documentos). También para evaluar si hubo errores en la praxis, en personas que estaban bajo tratamiento médico o psicológico; estructurar perfiles psicológicos y construir categorías criminológicas, entre otros.

Las herramientas de investigación

Este tipo de autopsia se elabora básicamente a partir de tres herramientas: el estudio de la escena del crimen, la recopilación de huellas psicológicas y la entrevista a personas cercanas a la víctima. El estudio de la escena del crimen da importantes pistas sobre todo el caso. El método elegido, la disposición de los objetos alrededor del cuerpo y otros elementos similares brindan información de valor.

La recopilación de huellas psicológicas tiene que ver con el acopio de cartas, mensajes, diarios y todos aquellos documentos o informaciones que puedan servir, o bien para establecer un perfil psicológico de la víctima o bien para esclarecer las circunstancias en las que se produjo su muerte.

La entrevista a las personas cercanas a la víctima también cumple con el propósito de recabar información sobre la personalidad o las motivaciones del suicidio. Este es uno de los procedimientos más polémicos de la autopsia psicológica, ya que es muy difícil establecer los sesgos o intereses que puedan tener quienes rodeaban al suicida.

Mujer entrevistando a otra

Los protocolos a seguir

Hay varios protocolos para realizar una autopsia psicológica. Sin embargo, uno de los más utilizados es el modelo MAPI, creado por la doctora Teresita García Pérez. Ella es la médica cubana que le dio forma a este método, el cual se ha revelado muy práctico y funcional. Es el más aplicado en el mundo hispano. La palabra MAPI hace referencia a los cuatro aspecto básicos a analizar. Estos son:

  • M-Mental. Analiza las habilidades y capacidades cognitivas, como juicio, cognición, inteligencia, memoria y atención, entre otros.
  • A-Afectivo. Busca los indicios de posibles trastornos afectivos, como depresión.
  • P-Psicosocial. Examina los círculos de relación de la víctima, a lo largo de su vida.
  • I-Interpersonal. Establece la forma como la persona acostumbraba a relacionarse con su entorno inmediato.

El protocolo indica que lo primero es trabajar en el lugar de los hechos, para capturas huellas psicológicas, señales e indicios de las circunstancias del suicidio.

Luego se hace una entrevista estructurada con tres personas allegadas, sobre 60 dimensiones. Tales entrevistas se realizan entre uno y seis meses después de los hechos.

Finalmente, se lleva a cabo un análisis interdisciplinar en el que participan el psicólogo, el médico y un criminólogo, como mínimo. A partir de ello se elabora un informe pericial, cuya índole es probabilística. En este se establece la causa de la muerte, con base en el código NASH: Natural, Accidental, Suicidio u Homicidio. Finalmente, se consignan las posibles causas del hecho.

Terroba-Garza, G., & Saltijeral, M. T. (2014). La autopsia psicológica como método para el estudio del suicidio. Salud Pública de México, 25(3), 285-293.