¿Qué le sucede a tu cerebro cuando participas en una conversación positiva? - La Mente es Maravillosa

¿Qué le sucede a tu cerebro cuando participas en una conversación positiva?

Edith Sánchez 18 diciembre, 2017 en Cerebro 878 compartidos
Pareja hablando sobre recibir cumplidos

Pocas actividades son capaces de llenarnos tanto de buena energía como una conversación positiva. Son esos diálogos en donde te sientes escuchado y deseas escuchar al otro. Las palabras hacen “clic” y se encuentran. Dicen mucho y su eco se vuelve sombra: amable y alegre. Ese tipo de conversaciones son un auténtico bálsamo para la vida.

Sucede también lo contrario. Cuando por más que hablas, sientes que no te entienden. También te sientes contrariado al tener que escuchar al otro. Hay mensajes negativos entre líneas. A veces también agresiones directas. Esos encuentros solo te dejan irritado y con una cierta amargura.

Todos sabemos, por experiencia, que una conversación positiva es un regalo maravilloso. Lo nuevo es que la ciencia ha ratificado esto a través de diferentes estudios. Lo que se comprobó es que un diálogo constructivo tiene la capacidad para modificar algunos patrones cerebrales. En la neuroquímica también se refleja el aporte de ese tipo de conversaciones.

 “Uno busca a alguien que le ayude a dar a luz sus pensamientos, otro, a alguien a quien poder ayudar: así es como surge una buena conversación”.

-Friedrich Wilhelm Nietzsche-

Una investigación sobre las palabras

Mark Waldman y Andrew Newberg son dos investigadores del comportamiento humano. El primero es profesor de comunicación y miembro del Programa Ejecutivo del MBA de la Universidad de California. El segundo es director del Centro de Medicina Integrativa Myrna Brind, de la Universidad Thomas Jefferson. Ambos realizaron una extensa investigación y escribieron un libro llamado “Las palabras pueden cambiar tu cerebro”.

cerebro recibiendo palabras gracias a una conversación positiva

La investigación de estos dos expertos contiene datos muy interesantes acerca de las palabras y la conversación positiva. Descubrieron, por ejemplo, que la palabra “No” activa la producción de cortisol. Esa es la hormona del estrés. Hace que nos pongamos en estado de alerta y que se debiliten nuestras capacidades cognoscitivas.

Por el contrario, la palabra “Sí” hace que se comience a liberarse dopamina. Esta es una hormona cerebral que regula los mecanismos de gratificación. Hace que se produzca una sensación de bienestar. También refuerza una actitud positiva hacia la comunicación.

Las palabras y la conversación positiva

El tema de las palabras “Sí” y “No” es solo un pequeño componente de la investigación realizada por Waldman y Newberg. A través de diferentes experimentos, lo que ellos lograron comprobar científicamente es que las palabras cambian nuestro cerebro. Por supuesto, la conversación positiva o negativa también.

De hecho, se dieron cuenta de que algunas personas emplean más palabras que tienen efectos negativos sobre el cerebro. Otras, en cambio, utilizan más palabras constructivas. En ambos casos, esto se hace sin ser consciente de ello. Lo cierto es que unos y otros dejan una sensación diferente en sus interlocutores.

Amigos teniendo una conversación positiva

Es interesante anotar también que en un estudio llevado a cabo por el Instituto CreatingWE se verificó algo similar. En ese caso se estudio el efecto de las palabras de los jefes sobre sus empleados. Comprobaron que las expresiones afectuosas elevaban la producción de oxitocina. Pero no solo eso, también hacían que el personal elevara sus capacidades intelectuales y fuera más productivo.

La conversación positiva y la comunicación compasiva

Waldman y Newberg han acuñado un concepto que ya está haciendo carrera. Lo llaman “comunicación compasiva”. Hace referencia a ese tipo de comunicación en la que prima el respeto por el otro y la sinceridad. Justo el tipo de comunicación que se lleva a cabo cuando se tiene una conversación positiva.

Los investigadores también descubrieron uno de los ingredientes cognitivos que caracterizan a una conversación positiva. Las personas entienden mejor cuando se separan las ideas y no se encadenan más de cuatro. En otras palabras, hay mayor garantía de entendimiento si no se tratan varios asuntos a la vez. Asimismo, las secuencias no deben incluir más de cuatro asuntos. Adicionalmente, se necesita al menos un lapso de entre 30 y 40 segundos para pasar de un tema a otro.

Pareja de personas mayores feliz al mantener una conversación positiva

Waldman y Newberg también encontraron que algunas palabras impactan profundamente en las personas. Básicamente las palabras pobreza, enfermedad, soledad o muerte. Tales expresiones afectan la amígdala y facilitan la rumiación negativa de pensamientos. Sin embargo, también descubrieron que se puede matizar el efecto que producen. Basta con que estas palabras no vayan al comienzo o al final de una frase.

Como es imposible eliminar las palabras negativas de la vida, lo adecuado es compensarlas con palabras positivas. Lo mismo cabe para las conversaciones. Cuando una interacción ha sido negativa, debe compensarse con una conversación positiva. Esto permite equilibrar, no solo la interacción, sino también la química cerebral.

Edith Sánchez

Escritora y periodista colombiana. Ganadora de varios premios de crónica y de gestión cultural. Algunas de sus publicaciones son "Inventario de asombros", "Humor Cautivo" y "Un duro, aproximaciones a la vida".

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