3 claves para hacer una buena entrevista de trabajo - La mente es maravillosa

3 claves para hacer una buena entrevista de trabajo

Sergio De Dios González 21 octubre, 2016 en Recursos humanos 325 compartidos
Mujer haciendo una entrevista de trabajo

Si miramos a la sociedad, nos toparemos con una realidad que llevan mucho tiempo anticipando los economistas y algún vidente con fortuna. Que haberlos, los hay, como las meigas. Dicha realidad tiene que ver con la saturación del mercado laboral, el incremento de la competencia, el intrusismo y la dieta hipercalórica de los curriculums: los que son abultados intentan parecer más, los flacos sacan barriga y estiran papada con cursillos de dos horas. De ahí que la entrevista de trabajo se haya convertido en un elemento de criba que ha ganado en relevancia.

¿Qué emoción genera habitualmente una entrevista de trabajo? Miedo. Un terror “nivel usuario” como se dice en la jerga. Estamos en la sala de espera, cogemos una revista, pasamos hojas rápidamente, la dejamos y nos perdemos en la espalda de la mujer que hay pintada en el cuadro de la pared.

Mientras nuestra pierna no ha parado de pegar saltitos y maldecimos la hora en la que han decidido poner la calefacción por las nubes.
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1. ¿Qué nos vamos a encontrar?

Personas, más o menos preparadas, pero personas que quieren encontrar a otra persona. Habitualmente ya tendrán una imagen de nosotros porque habrán leído nuestra solicitud y nuestro historial de éxitos. Probablemente se habrán hecho una idea de nuestro nivel de preparación y también del interés que tenemos en el puesto al que optamos. Sea cual sea esta imagen, tenemos que saber que van a tratar de encajarnos en ella: a no ser que estén muy entrenados, van a tratar de confirmar su sospechas y no de falsarlas.

Ahora pensad, ¿os quedarías con alguien que gana en persona frente a su curriculum o que pierde? Con el primero, ¿no? Pues los entrevistadores también, así que quizás la primera medida si sabemos que un proceso de selección va a contar con entrevista, es dejarnos un margen para mejorar la imagen que proyecta nuestro curriculum.

Por otro lado, también os recomiendo que seáis consistentes con esta imagen. Si en el curriculum se adivina una persona trabajadora y ordenada, está muy bien que en la entrevista parezca alguien creativo, pero que no deje de ser trabajador y ordenado. De no ser así, pareceréis dos personas distintas y no probablemente no contrataran a ninguna.

Otra de las aptitudes que va a tener nuestro entrevistador es memoria y nuestro objetivo va a ser quedarnos en ella. Algunos tienen un nombre realmente particular y en este sentido cuentan con ventaja, pero el resto que contamos con uno más común vamos a tener que hacer algo para que nos recuerde,

Esto es especialmente así si hay muchos candidatos al puesto. Cuando hablo de lo importante que es crear un referencia siempre me acuerdo de esta escena, porque lo mejor es que esta referencia esté asociada a una habilidad positiva. Mejor si tiene que ver con el puesto que vamos al que optamos.

2. ¿Qué tenemos que tener?

Paciencia. Lo mejor es que al principio de la entrevista sea el entrevistador el que marque el ritmo. Después nos podremos hacer con él de manera sutil e incluso será conveniente que pasados unos minutos seamos nosotros quienes hagamos alguna pregunta.

En segundo lugar, una forma de vestir que no destaque, salvo que se apara un puesto de trabajo muy específico. Colores muy chillones van a capturar constantemente parte de la atención del entrevistador. Entonces nuestra entrevista puede llegar a ser como el viaje por una carretera conocida: sabemos que hemos salido y después llegado, pero ni idea de lo que ha pasado en el medio.

No queremos que nuestro entrevistador tome nuestra entrevista como un viaje en el que no ha pasado nada positivo digno de mención.
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En tercer lugar, disposición para hablar. De manera controlada y utilizando el tono para hacer énfasis en las partes que nos interesen. Un tono plano aburre, un tono de continuos sobresaltos puede dar la sensación de que pensamos que estamos en una taberna en vez de en una oficina.

Finalmente os diría que seáis listos. No cerréis el foco atencional porque lo que ocurre a vuestro alrededor también os puede echar una mano. Llamar por su nombre al entrevistador o incluso destacar en un determinado momento algo que os guste de él, sin pasarse, puede dejar ese poso agradable que al final marque la diferencia entre los que se quedan fuera y tú.

3. ¿Quiénes no tienen que estar en la entrevista?

Los nervios. Que entres con ellos puede ser una señal de que el puesto te interesa realmente, pero si sigues con ellos van a trasformase en tus perores enemigos. La solución es sencilla, fácil y discreta, pero requiere que la practiques. Hablamos de la relajación.

¿Cómo? Una de las formas más efectivas y rápidas en mediante el control de la respiración. Existen otras que requieren más implicación de los procesos mentales, pero en esos momentos es bueno que dediques esos recursos al propio diálogo. Realízala fuera de este contexto y antes de que te des cuenta la habrás integrado en tu repertorio de respuestas automáticas y te servirá para este y para otros contextos.

Mano con una cara feliz

Por otro lado, además de para la relajación, el cuerpo cumple otra función importante en la entrevista y es la de darnos presencia y demostrar nuestra actitud. Si nos encorvamos en la silla pareceremos pequeñitos, si empezamos a dar golpes con los pies o las manos pondremos nerviosos al entrevistador. Encuentra una postura en la que te encuentres cómodo pero que no te reste presencia y controla la mímica para que aparezca en los momentos de énfasis pero desaparezca en los momentos de calma.

Me he dejado muchas reflexiones en el tintero, seguro, pero no es el propósito de este artículo hacer la función de enciclopedia, sino compartir contigo unas pinceladas de lo que con frecuencia ignoramos o hacemos mal. Espero le saques todo el partido a lo que hemos compartido, pero sobre todo a tu valor persona. Al final es lo que te va a dar o quitar le puesto.

Finalmente, a los que estáis en proceso de búsqueda de trabajo, ¡muchísimo ánimo! Os dejamos este artículo especialmente para vosotros.

Sergio De Dios González

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