Quistes ováricos: síntomas, causas y tratamientos

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 9 mayo, 2018
Valeria Sabater · 9 mayo, 2018

Una buena parte de las mujeres sufren en algún momento de su vida quistes ováricos. Es una condición ginecológica bastante común que por lo general, no presenta excesiva gravedad. Son bolsitas llenas de líquido que se desarrollan en uno o ambos ovarios. La mayoría de las veces son benignos y desaparecen por sí mismos. En otras ocasiones se requiere de algún tipo de intervención.

Estamos seguros de que muchas de nuestras lectoras sepan de qué estamos hablando. Puede que lo hayan vivido en primera persona. Puede también que en su entorno más cercano, una amiga, hermana, madre u otro familiar haya pasado por ello. Sea como sea los estudios poblacionales nos dicen que entre el 25 o el 30% de las mujeres desarrollará un quiste ovárico en algún momento de su ciclo vital. Este riesgo surge desde el inicio de la menstruación hasta llegada la menopausia.

Gran parte de los quistes ováricos no siempre se manifiestan con una sintomatología clara o evidente para la mujer. Suelen tener a menudo un componente genético y se relaciona sobre todo con la función de los estrógenos y la progesterona.

Todo ello nos anima sin duda a insistir en la importancia de las revisiones ginecológicas. Debemos tener en cuenta que gran parte de estas condiciones suelen ser asintomáticas y si en algún momento evidencian alguna manifestación, es común asociarlo a otros trastornos: dolor menstrual, dolor de espalda, distensión abdominal, el estrés…

Veamos más datos a continuación.

quistes ováricos

¿Qué son los quistes ováricos? ¿Por qué aparecen?

Tal y como hemos señalado al inicio, por término medio los quistes ováricos son una condición médica leve. No obstante, cuando una mujer recibe el diagnóstico es común (y comprensible) que experimente angustia y desconcierto. Lo primero que debemos hacer es confiar en los médicos y en el tratamiento que nos prescriban. Estas bolsitas de líquido responden casi siempre a lo que se conoce como simples quistes funcionales.

¿Qué significa esto? Básicamente que son diferentes a los quistes tumorales, y que surgen como respuesta a determinadas afecciones hormonales. Es algo tratable, algo que puede desparecer por sí mismo y que tiene sin duda buen pronóstico. Veamos seguidamente qué tipos de quistes ováricos existen.

Quiste folicular

El quiste folicular es el más común, aparece sobre todo en mujeres jóvenes y suele desaparecer a las pocas semanas. Para entender por qué se desarrolla debemos recordar cómo se produce el ciclo menstrual. Las hormonas estimulan el crecimiento de un folículo ovárico, el cual contiene el óvulo. A medida que pasan los días, este folículo acabará rompiéndose para liberar el óvulo.

Bien, en medio de este proceso llamado ovulación puede suceder lo siguiente: que el folículo no se rompa. Por tanto, si el folículo no logra abrirse para liberar un óvulo, ese líquido se acumula día tras día hasta generar el quiste.

mujer con dolor debido a los quistes ováricos

Quiste del cuerpo lúteo

  • El quiste del cuerpo lúteo puede surgir en caso de que el folículo se selle después de liberar el óvulo. Recordemos que el cuerpo lúteo es una estructura glandular, cíclica y temporal que se desarrolla dentro del ovario tras la ovulación. Ahora bien, en ocasiones y debido a ciertos cambios anormales en el folículo del ovario, sucede que esa abertura de salida del óvulo quede sellada. Poco a poco se acumula líquido en su interior y desarrolla el quiste del cuerpo lúteo.
  • En este caso, es común experimentar ciertas molestias, como presión, pinchazos, dolor pélvico y abdominal… Hay pacientes que pueden sufrir sangrados fuera de la propia menstruación e incluso llegar generar lo que se conoce como torsión ovárica (cambio de la posición del propio ovario con un oclusión la arteria ovárica).

Cabe señalar además que existen otros tipos de quistes ováricos, como por ejemplo, el endometrioma (asociado a la endometriosis), así como el quiste dermoide (neoplasias de células germinales que contienen pedazos de hueso, pelo, piel, grasa…) y el cistoadenoma, un quiste de mayor tamaño que requiere de una intervención quirúrgica.

¿Qué síntomas presentan los quistes ováricos?

Recordemos una vez más que los quistes ováricos pueden surgir desde las primeras menstruaciones en chicas aún muy jóvenes, hasta en mujeres que ya han llegado a la menopausia. Los ovarios están sujetos a cambios hormonales constantes. Así, y aunque una mujer ya no menstrúe, acontecen aún cambios espontáneos en su cuerpo que requieren de un adecuado seguimiento.

Por tanto, sea cual sea nuestra edad, es necesario que establezcamos revisiones periódicas con nuestros ginecólogos y que además, tengamos presente esta sintomatología.

  • Dolor y/o pesadez en el área pélvica y abdominal.
  • Distensión abdominal, gases, sensación de constante de llenura o presión.
  • Ganas constantes de orinar.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Náuseas.
  • En ocasiones, pueden aparecer sangrados fuera del periodo de la menstruación.

Por otro lado, debemos recordar una vez más que por lo general los quistes ováricos suelen cursar de forma asintomática. En caso de que se forme una torsión ovárica u otra urgencia ginecológica, la paciente experimentará un dolor intenso y repentino que requerirá de atención médica urgente.

Síndrome del ovario poliquístico

Es importante hablar también del síndrome del ovario poliquístico. Esta enfermedad responde a un trastorno hormonal donde se suelen desarrollar múltiples quistes ováricos simultáneos. Afecta a un 7% de las mujeres y cursa con menstruaciones irregulares, presencia de abundante vello corporal, dificultades para quedar embarazada

Se desconocen las causas de esta condición, pero existen adecuados tratamientos que pueden mejorar la calidad de vida de las pacientes.

quistes ováricos

¿Qué tratamientos existen para los quistes en los ovarios?

Cuando se descubre uno o varios quistes ováricos en una ecografía, los especialistas valorarán varias cosas. La primera es el tamaño del propio quiste. La segunda la edad de la mujer. Por lo general, aquellos que miden menos de 5 centímetros requerirán únicamente de un seguimiento para observar su evolución. Si lejos de desaparecer el quiste sigue creciendo se procede a su eliminación mediante cirugía.

Cabe señalar que por término medio, solo un 1% de los quistes ováricos son cancerosos. Asimismo, cabe señalar que las mujeres de edad más avanzada y que han alcanzado ya la menopausia, suelen desarrollar unos quistes más resistentes. Es decir, no suelen desaparecer por sí mismos. De ahí, que los médicos valoren otras opciones como la intervención quirúrgica.

Para concluir señalar solo que un modo de prevenir los quistes en los ovarios está en la administración de anticonceptivos orales. Ahora bien, en caso de que tengamos antecedentes familiares en este tipo de afección ginecológica no dudemos nunca en consultarlo con los médicos para establecer adecuados seguimientos. La prevención siempre es importante.