¿Realmente te comprometes a ser responsable de tus actos?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 10 abril, 2018
Juanjo Basante · 5 noviembre, 2012

Generalmente, el término responsabilidad se ha definido como algo que conlleva una obligación. Por ello, da la impresión de que se trata de un cargo cuando en realidad no debemos entenderlo así. Ser responsable es entonces la capacidad para responder frente a unos actos, la habilidad para tomar decisiones por uno mismo.

Es el compromiso que debemos adquirir por nuestras acciones. Visto así, ser responsable no significará llevar un peso encima, sino una liberación. Porque ser responsable de tus actos te permite ser consciente de lo que haces, no culpar en vano a los demás y aprender en el caso de que cometas algún error. Aunque muchos no considerarían esto algo positivo, lo cierto es que sí lo es. Pues estas características son indispensables para nuestro crecimiento personal.

“Cada quien es responsable de lo que le sucede y tiene el poder de decidir lo que quiere ser. Lo que eres hoy día es el resultado de tus actos pasados. Lo que serás mañana es el resultado de tus actos de hoy”.

-Swami Vivekananda-

Transformar cualquier problema en oportunidad

Ser responsable de nuestros actos nos hace dueño de ellos. Con esta perspectiva se nos permite avanzar y transformar cualquier problema en oportunidad. Cualquier circunstancia en posibilidad. La responsabilidad personal es la que nos convierte en actores principales de nuestras vidas.

Oportunidad

Por ejemplo, atribuimos a la infidelidad de nuestra pareja como culpable de la depresión que atravesamos. Nuestra pareja es responsable de su infidelidad, cierto, pero nosotros somos responsables de la evaluación negativa de nosotros mismos “carezco de atractivo”, “no valgo para nada”).

Es decir, donde podemos actuar es donde debemos emplear nuestras energías, de nada servirá lamentarnos o culpar a otros. Para seguir, debemos darnos cuenta de que somos dueños de las situaciones de hoy y de las que están por venir. Conceptos como desempeño, libertad y respeto van ligados a la responsabilidad y el compromiso.

“Soy responsable de mi pensar, sentir y actuar, me guste o no, los culpables no existen”.

-Elle Ferreira-

De igual modo, ¿cuántas veces hemos escuchado “mira lo que me obligas a hacer” o “me has enfadado”? Nos han enseñado a echarle siempre la culpa a los demás y a no ser responsables de nuestros propios actos. Le damos un poder a las otras personas que en realidad no tienen. Porque nadie nos obliga a hacer nada, ni nos enfada. La última palabra la tenemos nosotros y si aceptamos, ya no estamos siendo obligados.

La libertad y ser responsable van de la mano

El desempeño y el compromiso tienen una relación directamente proporcional: a mayor compromiso, mayor desempeño en la tarea. La libertad y la responsabilidad van de la mano, ya que una no existe sin la otra. La libertad te permite elegir entre varias opciones y esa elección da pie a que la persona pueda comprometerse y ser responsable de dicha elección.

Porque es una elección libre y se elija lo que se elija habrá una serie de consecuencias de las solamente nosotros seremos responsables. Por lo tanto, es inconcebible que podamos culpar a otros o a responsabilizar a otras personas de algo que tan solo no está concerniendo a nosotros.

culpar

Recordemos que la responsabilidad nace del respeto. Aceptándose a uno mismo, el individuo es capaz de asumir la dirección de sus asuntos con resultados de calidad. ¿Eres responsable de tus actos? Si no es así, aprender a identificar qué es lo que ocurre. Tal vez, debas liberarte de determinadas creencias aprendidas. Quizás, necesites reaprender a ver la vida desde otros prismas. Sé responsable de tus actos, porque cada una de tus elecciones son libres.

“El mayor día de tu vida y la mía es cuando tomamos responsabilidad total de nuestras actitudes. Ese es el día en que realmente crecemos”.

-John C. Marwell-