Relájate y la vida volverá a ser hermosa

Paula Aroca · 25 octubre, 2013

¿Te ha pasado que cuanto más te afanas por quedar bien con tu jefe, todo parece salirte peor? ¿Que si quieres ser el primero en llegar, aparecen de la nada diez obstáculos y llegas último? ¿Que quieres alimentar la relación con tu pareja y por algún malentendido terminas arruinando la cita?

No, definitivamente no es la mala suerte. Sucede que la vida no es perfecta como uno quisiera. Pero eso está bien. La lluvia, moja. El aire trae olores de todo tipo, algunos agradables y otros irrespirables. El mar se puede disfrutar, cuando no está contaminado. A veces sólo hay que tomar las cosas como vienen…

Aprende de tus errores

Claro que debes hacer bien tu trabajo. Para eso te has preparado y lo seguirás haciendo para tener experiencia. Pero no esperes que las cosas te sean del todo favorables, si en el afán de ser perfecto te estresas más de lo debido y haces de tu vida una miserable forma de vivir.

Y si no puedes evitar que todo te salga bien, intenta de verdad que algo te salga mal. ¿Te suena muy extraña la propuesta? Bueno, pues no se trata de equivocarte intencionalmente, pero te aseguro que la sensación de fracaso no es tan mala como parece. Y resulta mucho más jugosa la lección cuando de un fracaso te levantas y realizas una proeza. A eso es a lo que pomposamente se le llama “éxito”, cuando, después de un fracaso, realizas algo fenomenal.

Recuerda que de los errores puedes sacar ventaja, siempre que aprendas de ellos y los sepas superar. Así es como lograrás acumular experiencia y, lo más valioso, sabiduría de vida. Si todo te sale “perfecto”, no habrá nada más a lo que puedas aspirar en la vida. ¿Suena eso divertido?

Alimenta tu espíritu

A veces las obligaciones nos acorralan y no nos damos tiempo para la distracción. Sin embargo, así como comes tus alimentos cada día, también es necesario alimentar tu espíritu con todo lo que te haga sentir bien.

¿Te tomas tiempo libre para hacer lo que más te agrada? Quizá te siente bien una actividad artística. No la que aprendiste de niño porque tus padres te llevaban obligado, sino aquello que ahora pueda excitarte y que sí, aunque pueda ser un reto aprenderla, nunca es tarde para intentarlo porque es algo que, definitivamente, te interesa aprender.

Sonríe y agradece

¿No tienes razones para sonreír y agradecer? ¿Te parece poco agradecer por el placer de la vida? La forma como se mira la vida es cuestión de percepciones. Si decides que la vida es miserable, así lo será hasta que seas capaz de admirar un cielo nublado. Si piensas que las nubes sólo cargan agua, pregúntale a un niño su opinión y verás cuántas formas le puede encontrar a una sola nube que a ti, quizá, te pasa desapercibida. Si el hombre que conduce el tren donde viajas parece triste, a lo mejor puedes ofrecerle un saludo y una sonrisa, y descubrirás que era sólo eso lo que le hacía falta, el contacto humano.

Si sonríes y agradeces cada día desde el amanecer, encontrarás que todo tiene un lado positivo, y podrás apreciar y disfrutar mejor cada momento de tu vida. Así, te sorprenderás cuando seas capaz de terminar un día sin encontrar casi ningún sólo punto negativo.

Intenta seguir estas ideas durante al menos treinta días, te aseguro que al final del día serás capaz de tomar el control de tu vida, en lugar de dejar que la vida te controle a ti. Serás capaz de relajarte y ver que, después de todo, la vida puede ser realmente hermosa.

Imagen cortesía de Brandon Warren.