Relájate y la vida volverá a ser hermosa

01 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz
Vivir tratando de alcanzar la perfección te asegura el sufrimiento. Relájate, sé flexible y aprende a fluir con la vida.

¿Alguna vez has sentido que estabas experimentando una mala racha en tu vida?. Temporadas en las que parece que nada está sucediendo como debería, que todo nos sale al revés. Épocas en las que nos sentimos a la vez estresados y fracasados, pues es como si el éxito nos rehuyera, como si el universo se estuviera riendo de nosotros. Relájate, vamos a contarte por qué sucede esto.

Cuanto más nos esforzamos en el trabajo, más errores cometemos. O, si estamos desempleados, cuanta más intención ponemos en lograr un puesto de trabajo, más obstáculos surgen a nuestro alrededor. Del mismo modo, por mucho que tratamos de mejorar nuestra relación de pareja los malentendidos aparecen uno tras otro. O, si estamos solteros, más rechazo o indiferencia recibimos de aquellos con quienes intentamos vincularnos.

Estas paradójicas situaciones no son producto de la mala suerte. Nadie nos ha echado un mal de ojo y los planetas no se han alineado para alejarnos de nuestras metas. Lo que ocurre es que estamos tan enfocados en lograr el éxito que la presión nos asfixia. Relájate, estás en la vida para ser feliz, no para ser perfecto.

La resistencia causa sufrimiento

Quieres que tu vida sea hermosa. Pero lo quieres con tal ansiedad, con tal desesperación que cada paso que das te aleja más de tu objetivo. De algún modo has llegado a creer que para tener una existencia plena necesitas que todo salga acorde a tu plan. Una hoja de ruta detallada y específica, repleta de objetivos que te han impuesto desde fuera.

Mujer joven mirando hacia atrás

Sientes que para estar bien has de tener un trabajo exitoso y altamente remunerado. Una personalidad extrovertida, sociable y carismática. Una familia unida y perfecta y una vida social intensa e interesante. Si lo meditas detenidamente, probablemente comprobarás que muchos de esos objetivos ni siquiera te pertenecen. Que no son algo que tú realmente anheles sino algo que la sociedad te ha dicho que necesitas para ser válido.

Pero lo que es aún más importante, si lo piensas comprenderás que no está en tus manos que todo suceda. O, al menos, que suceda en el momento y de la forma en que tú deseas. No todo puede ser siempre perfecto, la vida no es perfecta, y eso está bien. 

En algunos momentos cometerás errores en tu trabajo. Alguna vez tu pareja actuará de un modo diferente a lo que tu esperabas. Ciertos días dirás o harás algo de lo que luego no te sientas orgulloso. Y no pasa nada. Un mal momento no significa un mal día, y un mal día no significa una mala vida. 

No eres una persona torpe o despreciable por cometer un error. No vales menos por estar soltero o desempleado en un momento dado. Y no es una catástrofe que las cosas no salgan como tú esperabas.

Relájate, la vida es hermosa

Mujer sonriente disfrutando la vida

Suelta el control, suelta la necesidad de planear todo al milímetro y de ver cumplidos tus pronósticos a rajatabla. La vida es cambiante y variable, fluye con ella. Aceptar no es resignarse ni conformarse, es aprender a ser feliz con cada instante tal y como este llega. Es comprender que se puede disfrutar la plenitud aunque no todo sea perfecto.

No hay nada que cause más sufrimiento que una mente rígida, incapaz de adaptarse a las circunstancias. Mantener unas expectativas inamovibles te asegura la decepción. Exigirte y exigir a los demás unos estándares inalcanzables es una apuesta segura por la infelicidad.

Relájate. Trabaja duro, pero no te dejes la salud tratando de alcanzar la excelencia. Aprende también a disfrutar del ocio, de la calma, del tiempo a solas y de la compañía de tus seres queridos.

Ama, pero no te dejes la piel tratando de amoldar tus relaciones a tus expectativas. No trates de dominar, controlar o cambiar al otro. No fuerces los vínculos, acéptalos y disfrútalos como son, con sus luces y sus sombras.

Sueña, márcate metas y camina cada día hacia ellas. Pero hazlo con ilusión y no con la desesperación de que hoy en día te faltan. Si nadas a contracorriente la vida te parecerá una experiencia gris, confusa, dolorosa e incontrolable. Si te relajas descubrirás que puedes ser feliz sin tener el control. Nada a favor de la vida, flota en sus corrientes y disfruta el trayecto.

  • Yépez Rivadeneira, P. E. (2019). Rigidez cognitiva y malestar psicológico según el nivel de educación en adultos que reciben atención psicológica (Bachelor's thesis, Quito: Universidad de las Américas, 2019).
  • Buendía, J. (1990). Psicopatología del desempleo. Anales de Psicología/Annals of Psychology6(1), 21-36.