Descubre el poder de las paradojas para cambiar actitudes

Descubre el poder de las paradojas para cambiar actitudes

Roberto Muelas Lobato 22 enero, 2017 en Psicología 0 compartidos
Mujer con dudas representando paradojas

Una paradoja es una idea extraña opuesta a lo que se considera verdadero a la luz de la opinión general. Así, las paradojas son figuras de pensamiento que consisten en emplear expresiones o frases que implican contradicción.

Hay diversos tipos de paradojas que versan sobre la lógica, sobre el infinito, sobre la probabilidad, la física o la geométrica. Muchas de estas paradojas se nos presentan en la vida cotidiana aunque no siempre somos conscientes de ellas. Una de estas paradojas es el dilema de Monty Hall. ¿Lo conoces?

Paradojas: el dilema de Monty Hall

El problema de Monty Hall es un problema matemático de probabilidad basado en el concurso televisivo estadounidense. En el concurso, el participante debe elegir una puerta entre tres, todas ellas están cerradas. Detrás de una puerta hay un premio, un coche, pero detrás de las otras dos puertas hay dos cabras.

Representación de las paradojas de Monty HallCuando el concursante elige una puerta, el presentador, que sabe lo que hay detrás de cada puerta, abre una de las puertas que el concursante no ha elegido y aparece una cabra. A continuación, se le da al concursante la opción de cambiar la puerta que había elegido en un principio.

En esta situación el concursante tiene dos opciones: cambiar de puerta o seguir con la primera elección que hizo. ¿Debe el concursante mantener su elección original o escoger la otra puerta? ¿Hay alguna diferencia?

Sí, hay diferencias, cambiar la elección inicial sería la mejor opción, al menos, probabilísticamente.  Una vez que se abre una puerta que contiene la cabra, esa puerta deja de tenerse en cuenta, por lo que su probabilidad pasa a ser 0.

Cuestión de probabilidad

La probabilidad de que el concursante escoja a la primera la puerta que oculta el coche es de 1/3, por lo que la probabilidad de que el coche se encuentre en una de las puertas que no ha escogido es de 2/3. Cuando el presentador abre la puerta con la cabra, esa puerta deja de tenerse en cuenta, por lo que su probabilidad pasa a ser 0.

Al pasar a ser 0, los 2/3 de probabilidad pasan a la puerta que no había elegido en un principio y que todavía está cerrada. Un error común es pensar que ahora las dos puertas tienen la misma probabilidad, esto es 50%, de contener el coche.

La elección que el concursante hizo al principio afecta a la puerta que el presentador abre a posteriori, no es un suceso aleatorio. Si el concursante escoge en su primera opción la puerta que contiene el coche, entonces el presentador puede abrir cualquiera de las otras dos y, si el concursante cambia su opción, perdería el coche.

Por el contrario, si el concursante elige una puerta que contiene una cabra al inicio, el presentador solo tiene la opción de abrir una puerta, la que contiene la otra cabra. En ese caso, la puerta restante es la que tiene el coche y cambiando de elección ganaría.

En resumen, si mantiene su elección original gana si escogió originalmente el coche (con probabilidad de 1/3), mientras que si cambia, gana si escogió originalmente una de las dos cabras (con probabilidad de 2/3). Por lo tanto, el concursante debe cambiar su elección si quiere maximizar la probabilidad de ganar el coche.

Solución de la paradoja de Monty Hall

Pensamiento paradójico: un ejemplo

El pensamiento paradójico consiste en explicar lo absurdas que son algunas cosas que parecen evidentes. Este pensamiento puede ayudar a cambiar las actitudes de las personas. 

Si ridiculizan nuestras creencias usando paradojas que exponen nuestras creencias como algo irracional y sin sentido, puede que nos planteemos nuestras creencias llegando incluso a cambiarlas. Veamos un ejemplo.

Un grupo de científicos israelíes realizó una experimento en una pequeña ciudad conocida por su alto índice de voto hacia las opciones de extrema derecha. Realizaron una campaña de pensamiento paradójico con la que esperaban que se moderaran las opiniones de los más radicales.

Durante seis semanas, sometieron a los habitantes de esa ciudad a la campaña, que consistió en carteles por las calles, objetos de mercadotecnia como globos, clips y camisetas, y anuncios y vídeos en la web.

Carteles del Experimento Israel

Los mensajes de los carteles y los clips jugaban con ideas y frases como “Sin él nunca seríamos justos… Para tener justicia, probablemente necesitamos el conflicto” y “Para los héroes, probablemente necesitamos el conflicto”. Por su parte los vídeos proponían mensajes similares con imágenes relacionadas.

Después de la campaña se realizaron encuestas para conocer la opinión de la gente respecto al conflicto palestino-israelí. Se compararon los resultados de las encuestas de aquellos que vivían en la localidad donde se realizó la campaña con las respuestas de personas residentes en otros lugares y que no habían estado expuestos a la campaña.

Las personas que realizaron estas encuestas no fueron conscientes de formar parte de un experimento psicológico. Los resultados mostraron que la percepción del conflicto era similar en todos los grupos, excepto en uno. Aquellos que apoyaban la extrema derecha y que habían estado expuestos a la campaña mostraron una disminución en apoyo al conflicto.

La intervención mediante el pensamiento paradójico tuvo un efecto en las creencias y actitudes de los participantes de derechas. Estos expresaron menor apoyo a las políticas agresivas así como un mayor apoyo a las políticas de conciliación. Al reducir al absurdo las ideas de la gente, el afán belicista se reduce.

Roberto Muelas Lobato

Eterno estudiante de psicología social. Desde el laboratorio intento explicar esa realidad a veces tan confusa divagando entre la divulgación y la ciencia.

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