Sal de tu mente y entra en tu vida

Raquel Lemos Rodríguez · 2 agosto, 2018

Quizás esta pregunta te resulte algo extraña, pero ¿vives en tu mente o en el presente? Parece que entre tanto pasado y futuro, al final terminamos perdiéndonos lo más importante: el aquí y ahora. La mayoría de nosotros vive en piloto automático, entre ayer y mañana, entre lo que queda pendiente y lo que se le ocurre llevar a cabo más adelante.

Vivir en nuestra mente, encarcelados por preocupaciones y expectativas, nos genera malestar porque dependemos de nuestros pensamientos. Por eso nos sentimos solos cuando tropezamos con la realidad de nuestra existencia. El problema es que no hay fórmulas mágicas que nos permitan solucionar esto rápidamente. El secreto para empezar a vivir de verdad se encuentra en estas sencillas palabras: sal de tu mente. 

Para comprender este profundo mensaje podemos considerar a nuestra mente como una de nuestras zonas de confort. Más bien, como la retahíla de pensamientos que coleccionamos y que nos impiden tomar consciencia del presente. Ese ruido mental que nos distrae de cada instante y que nos obliga a vivir en pasado o en futuro. 

Sal de tu mente gracias al mindfulness

Uno de los métodos más recomendables para salir de nuestra cárcel mental es el mindfulness. Ahora bien, esta práctica no consiste en sentarte, permanecer quieto y poner la mente en blanco. De hecho, a estas alturas probablemente hayas probado algo similar y en la mayoría de ocasiones quizá has pensado que no servía para nada.

Para quienes no dominan el mindfulness, los pensamientos se amontonan, les confunden y gritan desde lo más profundo de su mente: “¡necio! no puedes dejar de pensar”. Es lo que suele ocurrir al inicio de la práctica. Lo cierto es que no estamos acostumbrados a dejar que nuestros pensamientos fluyan de forma natural por nuestra mente, sin juzgarlos ni retenerlos… Tan solo permitiéndonos tenerlos, mientras vienen y van, centrándonos en el aquí y el ahora.

mujer sobre una pluma representando el sal de tu mente

Aunque es bastante complicado lograrlo, en el momento en que lo hagamos sabremos a qué se refiere la frase: sal de tu mente. Cuando dejas de juzgar los pensamientos y solo los observas como si estuvieras viendo una película, dejan de influir en tu realidad y tu visión se vuelve mucho más clara. Empiezas a ver la verdad.

“Ser consciente significa abandonar los juicios durante un tiempo, dejar de lado nuestros objetivos inmediatos para el futuro, y tomar el momento presente como es y no como nos gustaría que fuera”.

-Mark Williams-

La vida es el presente

¿Cuándo fue la última vez que te detuviste para disfrutar de estar respirando aire fresco? ¿Recuerdas estar agradecido por el agua caliente de la que puedes disfrutar cada mañana al despertarte? Seguro que no, porque tu mente estaba en “llego tarde al trabajo”, “después tengo que ir a recoger a los niños”, “¿qué me faltaba por comprar?”…

Si te das cuenta, tu mente está repleta de pensamientos sobre el pasado y el futuro, pero entre todo esto el presente se ignora de una manera bastante descarada. El estrés que sufres lo estás creando con tus pensamientos. Muchos de los problemas que tienes los crea tu actividad mental. Te estás anticipando. Nada de eso es real. Hasta que ocurra, hasta que se haga presente, estás viviendo en tu imaginación.

mujer praticando mindfulness y representando el sal de tu mente

Por eso, sal de tu mente, ¡sal de ahí urgentemente! Bríndate un momento para ti, para despejar toda esa vorágine de pensamientos que no te están permitiendo disfrutar y que te hacen sentir emociones que te ocasionan malestar. 

Es como cuando sentimos miedo o ansiedad sin motivo alguno. ¿Hay algo de lo que tengamos que huir o escapar que sea real? ¡No! Pero en nuestra mente, nos montamos nuestras películas y nos las creemos tanto que las consideramos verdad.

“Solo existen dos días en el año en que no se puede hacer nada. Uno se llamar ayer y otro mañana. Por lo tanto, hoy es el día para amar, crecer, hacer y principalmente vivir”.

-Dalai Lama-

Por lo tanto, sal de tu mente y atrévete a vivir, a esperar que sucedan las cosas antes de adelantarte a ellas. Deja de recordar un pasado, no lo hagas tu presente porque no forma parte de este momento. Experimenta cada día como si fuera la primera vez que respiras aire fresco, que tomas agua o que saboreas una deliciosa comida.

Sé consciente de la mayoría de los momentos de tu vida, de cada instante de tu existencia, incluso cuando estés trabajando. ¿Notas cómo tus dedos rozan el teclado? ¿Cómo tu piernas te sostienen y te permiten ir de un lado a otro? Conecta con tu vida, conecta contigo y sal de tu mente una vez por todas.