Se solicita Cupido nuevo y responsable, al mío lo despedí - La Mente es Maravillosa

Se solicita Cupido nuevo y responsable, al mío lo despedí

Arantxa Alvaro Fariñas 1 septiembre, 2015 en Psicología 0 compartidos
Se solicita Cupido nuevo y responsable, al mío lo despedí

Después de muchos años, muchos llantos y muchas decepciones, he tomado la decisión de despedir a mi Cupido.

Definitivamente no sabe elegir bien. Tira sus flechas sin ningún sentido y me hace pasar por amores imposibles una vez tras otra. Así que, desde este momento, solicito Cupido nuevo, serio y responsable, que sepa elegir bien a mis parejas.

Cupido es el artista del amor

El amor es ciego, pero tú no

A lo largo de nuestra vida tenemos parejas que funcionan muy bien, regular o fatal. En estos dos últimos casos solemos pensar: ¿Qué se le habrá pasado por la cabeza a ese niño alado y con los ojos vendados, para que nos hayamos enamorado de esa persona?

Cupido es, en la mitología romana, el dios del deseo amoroso (su equivalente griego es Eros). Hay diversas versiones en cuanto a su origen, pero la más difundida sostiene que era hijo de Venus, la diosa del amor, la belleza y la fertilidad, y de Marte, el dios de la guerra.

A Cupido se le representa como a un niño con alas, con los ojos vendados y armado con arco, flechas y aljaba.

La Doctora Frances Cohen, psicóloga y psicoanalista, ha estudiado el tema del amor desde una perspectiva orgánica y ha cotejado que durante el inicio de una relación amorosa nuestro cerebro desactiva los mecanismos que nos hacen ver los defectos del otro individuo.

Los elementos químicos que se desarrollan durante la fase de enamoramiento nos producen una sensación de euforia que además de hacernos sentir muy bien, desactivan los instintos que nos permiten evaluar a la otra persona.

Pero no podemos pensar que el amor es sólo sentimiento, la razón tiene que tener una función muy importante.

El amor hay que pensarlo además de sentirlo
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Se necesita una dosis muy grande de voluntad para mantener y llevar adelante una buena relación afectiva, sólo con el amor no basta.

El amor es ciego, pero tú no

¿Existen los flechazos?

Cuando caminamos por la calle, vamos en el autobús, nos presentan a alguien en una fiesta, a veces sentimos una especial atracción hacia esa persona, un flechazo, un amor a primera vista.

Un flechazo es una atracción intensa, una pasión arrebatadora hacia alguien que altera nuestro organismo, nuestras emociones y genera un bienestar muy intenso tanto en presencia de la persona que nos atrae como en su ausencia.

La profesora de la Universidad de Syracuse, Stefanie Ortigue, realizó un estudio por el que demostró que los síntomas de una persona enamorada tienen su origen en el cerebro.

La doctora Ortigue demostró que el sentimiento amoroso activa doce áreas del cerebro que actúan conjuntamente liberando grandes dosis de dopamina, oxitocina y adrenalina. Y todos esos componentes generan una gran sensación de euforia.

Por lo tanto, el amor a primera vista no sólo es posible sino que tiene un componente químico muy importante.

10 principios para no morir de amor

El psicólogo argentino Walter Riso, en su libro “Manual para no morir de amor” nos propone 10 principios para la supervivencia afectiva que son los siguientes:

1.- Si ya no te quieren, aprende a perder y retírate dignamente

El desamor duele, duele mucho, pero hay que aprender y retirarse. Basta con recordad esa pasión irrefrenable que sentíamos de adolescentes y tratar de sentir lo que nos provoca ahora: nada.

No existen píldoras milagrosas contra el desamor, hay que aguantar el duelo con fortaleza.

2.- Casarse con el amante es como echarle sal al postre

La relación con un amante y la relación con un amante que se convierte en marido o mujer son radicalmente diferentes y debemos pensar muy bien si estamos dispuestos a asumir esas diferencias.

Una de las preguntas más importantes que te tienes que hacer es: ¿Eres capaz de confiar en la fidelidad del que fue tu amante y ahora comparte tu vida?

3.- ¿Ni contigo, ni sin ti? ¡Corre lo más lejos posible!

Muchas personas en el mundo, se encuentran en relaciones de parejas en las que una de las personas vive una perpetua indecisión. En estos casos, si queremos evitar sufrir, lo mejor es alejarnos cuanto antes.

4.- El poder afectivo lo tiene quien necesita menos al otro

Se trata de vivir las relaciones de una forma sana y con desapego. Se trata de ser libres de amarnos a nosotros mismos y a la vez compartir con la otra persona.

El poder afectivo lo tiene quien necesita menos al otro

5.- Un clavo no siempre saca a otro clavo: a veces los dos se quedan dentro

A veces, al terminar una relación amorosa buscamos a otra persona para sustituir a quien perdimos y eso no es una buena idea, nos hará infelices y la otra persona puede sufrir.

Debemos pasar nuestra fase de duelo, aprender y disfrutar de la soledad y sólo cuando nos sintamos bien empezar al relacionarnos con otras personas.

6.- Evita el sacrificio irracional: no te anules para que tu pareja sea feliz

Si piensas que debes pasarlo mal para que tu pareja sea feliz, tienes un problema. Generalmente se trata de un problema de autoestima que será conveniente trabajar para poder tener relaciones sanas y felices.

7.-Si el amor no se ve ni se siente, no existe o no te sirve

Es necesario que te hagas una pregunta: ¿Tu pareja te ama como quieres que te ame?

Si no te sientes bien o algo te preocupa, habla, comunícate, hazlo saber o quizás esa pareja no te sirve.

8.- No idealices al ser amado; míralo como es, crudamente y sin anestesia

En la primera fase del enamoramiento, tal y como comentábamos anteriormente, tendemos a idealizar a nuestra pareja y a no ver sus defectos, pero un amor sano tiene que ser realista, ver los defectos y también las virtudes.

9.- El amor no tiene edad, pero los enamorados sí

Es posible sentir amor a cualquier edad pero cuando hay una diferencia muy grande de edad en la pareja, la relación se complica, porque ambas personas se encuentran en momentos vitales muy diferentes. Es aconsejable valorar todos esos aspectos y ser muy realistas.

10.- Algunas separaciones son instructivas, te permiten saber lo que no quieres del amor

De las rupturas también debemos aprender, lo que no queremos, lo que no nos gusta, lo que nos hace sentir mal. Es necesario elaborar una “sabiduría del no”, es decir, puede que no tengamos claro lo que queremos del amor pero sí sabremos lo que no queremos.

Por lo tanto, no se trata de cambiar de Cupido, sino de cambiarnos a nosotros mismos para ser capaces de amarnos y de amar a otros.

Arantxa Alvaro Fariñas

Escritora y licenciada en derecho, apasionada por la literatura y por la psicología. Dejo volar mi imaginación para mantener los pies a unos centímetros del suelo y poder hacer realidad mis sueños.

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