Si quieres cambiar las cosas, no hagas siempre lo mismo

Si quieres cambiar las cosas, no hagas siempre lo mismo

Cristina Pérez 2, Noviembre 2012 en Psicología 40295 compartidos

Me ha inspirado escribir este texto una persona cercana que siempre se está quejando y se resistía a cambiar.

Quejarse cuando algo sale mal es normal, pero cuando la inconformidad es siempre por el mismo motivo, ya es uno mismo el que está fallando. Si algo no funciona y se sigue haciendo lo mismo, seguirá sin arreglarse. Si queremos cambios en nuestra vida, también tenemos que cambiar nuestras acciones.

Voy a contar el caso de esta persona anónimamente. Resulta que tenía un grupo de amistades con los que salía a menudo, pero no le gustaban ciertas cosas, cuando quedaban siempre llegaban tarde, no eran muy responsables y también muchas veces cuando planeaban algo, a última hora lo cancelaban y no le daba tiempo a volver a planear cosas nuevas.

Muchísimas veces me lo contaba y se quejaba siempre de lo mismo, yo le preguntaba: “¿Has pensado en conocer a gente nueva y cambiar de amistades?”. Le sentaba mal que le hiciera esta pregunta, porque decía que eran muy buenas personas, que los conocía de hace muchos años, yo le decía: “Tienes razón, pero por muy buenas personas que sean, tú estás siempre disconforme con la manera que tienen de actuar, son impuntuales por naturaleza y cuando cancelan algo no te avisan con la antelación suficiente para que puedas organizar otros planes”.

Ella se quedaba pensativa, por un lado le apetecía conocer a gente nueva pero se aferraba a lo conocido, volver a empezar en cualquier ámbito cuesta, ya sea laboral, sentimental o amistoso, pero si algo no nos convence, merece la pena explorar caminos nuevos. La chica continuamente venía a contarme lo mismo: “Hoy íbamos a ir a explorar un pueblo todo el día, salí de casa con la mochila preparada y por el camino me llamaron por teléfono para decirme que les había surgido un imprevisto y no podían venir”.

Nuevamente le recordé si estaba dispuesta a seguir dando una oportunidad a la misma gente, le pregunté: ¿Cuántas veces vas a seguir decepcionándote por lo mismo?,

Ella seguía defendiendo a sus amistades, contaba que tenían razones para no poder asistir y para llegar tarde, pero por mucho que le dijeran, por mucho que puedan surgir imprevistos, una persona con integridad te avisaría con la antelación suficiente para que no te causara molestias.

Al cabo de unos años por fin se dio cuenta de que esas amistades eran muy diferentes a ella y que se merecía personas que le ofrecieran lo mismo que ella daba: integridad, responsabilidad y palabra. Ahora ya tiene nuevas amistades, antes de dar con las buenas pasó por muchas con las que no congeniaba, pero para encontrar algo hay que pasar por ese proceso, muchas veces me dice “Cómo no me di cuenta antes, qué diferencia, me pasaba los fines de semana quejándome y frustrada por las malas acciones de otras personas, ahora he encontrado a gente diferente”.

Ella siempre esperaba que sus amistades cambiaran, y muchas veces lo que falla no es el exterior, es uno mismo el que no toma responsabilidades, las cosas no cambian solas. No podemos culpar a otras personas por ser como son, lo que sí podemos hacer es escoger. En la vida hay infinidad de oportunidades, si estás en un sitio que no te convence, ponte en marcha para cambiar de camino.

Hay muchísima gente atrapada en trabajos que no les gustan nada, en amistades que no les aportan nada positivo, en matrimonios donde no hay amor y cada día es un calvario. Empezar de nuevo es un trabajo costoso y requiere de mucha constancia, pero intentarlo no tiene precio. Recuerda que si tú no tomas la iniciativa para cambiar algo, no cambiará solo. El destino no está escrito, se va moldeando en base a nuestras acciones. Hay un mundo de posibilidades ahí fuera, aprovéchalo y no te conformes con lo que no te haga feliz.

Cristina Pérez

Ver perfil »
Te puede gustar