Síndrome de Susac, la enfermedad que sufrió Goya

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
13 agosto, 2019
Carácter irascible, sordera, alucinaciones... Toda esa sintomatología que sufrió Goya a partir de los 46 años pudo deberse al síndrome de Susac. Este trastorno pudo mediar también en la aparición de ese estilo pictórico más oscuro y hasta dramático.

Francisco de Goya tenía 46 años cuando su vida cambió por completo. En su cabeza, de pronto, apareció el ruido, la turbación y la clara seguridad de estar perdiendo la cordura. Después de dos años de convalecencia en Cádiz, le quedaron algunas secuelas, siendo la más evidente su sordera. A día de hoy, una serie de investigaciones afirman que el origen de esa condición no fue la sífilis, sino el síndrome de Susac.

Coincidencia o mala fortuna, lo sufrido por Francisco de Goya dio paso a una de sus etapas pictóricas más representativas a la vez que productivas: su serie negra. Atrás quedó ese periodo artístico donde sus pinturas solían ser relajadas, detalladas y luminosas. Tras la enfermedad, cruzó un umbral hacia un universo más pesimista e introspectivo que conjugó a su vez con el periodo histórico que le tocó vivir.

Tuvo que dejar la real Academia de Bellas Artes de San Fernando a causa de la sordera, y tras esa partida, sus manos y su mente se volcaron hacia un trabajo donde la realidad se volvía deformada, oscura y hasta grotesca. Su imaginación y maestría no conocían límite, incluso condicionadas por la enfermedad. Esa que según los expertos actuales nada tenía que ver con infecciones venéreas, la inhalación de productos químicos de sus pinturas o a la trombosis.

Ahora, la hipótesis es que Francisco de Goya padeció lo que se conoce como síndrome de Susac, una enfermedad autoinmunitaria que coincide con la compleja sintomatología que sufrió nuestro ilustre genio y maestro aragonés.

«La fantasía, aislada de la razón, sólo produce monstruos imposibles. Unida a ella, en cambio, es la madre del arte y fuente de sus deseos».

-Francisco de Goya-

Francisco de Goya, El Coloso, obra que pudo haber sido hecha bajo el El síndrome de Susac
Francisco de Goya, El Coloso

El síndrome de Susac y Francisco de Goya

Cuenta la historia que en 1819 Francisco de Goya se retiró a una casa de campo conocida como la ‘Quinta del sordo’. Aquí inició una serie de murales que más tarde serían llamados las ‘pinturas negras’. En esta época no solo había perdido su audición sino que tenía además tenía ciertos problemas de visión, mareos y notables cambios de humor.

Hace unos años los expertos opinaban que aquello que pudo enfermar al maestro aragonés fue la exposición al plomo. La pintura blanca de sus obras contenía una cantidad elevada de este componente y su inhalación excesiva se asocia comúnmente a estos síntomas. Ahora bien, en el 2017 apareció un interesante estudio que revelaba una nueva opinión.

El trabajo ha sido realizado por la doctora Rona Hertzano, de la Universidad de Maryland (Baltimore, Estados Unidos) y publicado por la revista New Scientist. En este estudio se señala lo siguiente: Francisco de Goya padeció el síndrome de Cusac y esta dolencia es la que explica el hecho evidente de que su arte se volviera más oscuro, tenebroso y hasta grotesco.

¿Qué es el síndrome de Susac?

El síndrome de Susac es una enfermedad rara originada en el sistema nervioso central. Se trata de una dolencia inmunitaria que cursa con lo que se conoce como una tríada clínica. Es la siguiente:

  • Una encefalopatía-
  • Problemas visuales.
  • Problemas auditivos.

El origen está en un un problema vascular, son pequeños infartos que aparecen en varias arterias del encéfalo, de la retina y en el oído interno. Por término medio, suele iniciarse con migrañas recurrentes hasta que en algún momento, el paciente llega a entrar en coma. Una vez que la persona sale de ese estado, suelen quedar secuelas, como puede ser un déficit visual, sordera alucinaciones, alteraciones de conducta, pérdidas de memoria, etc.

Por otro lado, cabe señalar algo importante: el síndrome de Susac se puede curar. Con un tratamiento a base de corticoides suele remitir.

Goya y el Síndrome de Susac

Una enfermedad que potenció su genialidad

Cada año se celebra un evento médico conocido como Historical Clinicopathological Conference. El objetivo es retar a un científico a diagnosticar las dolencias de un paciente histórico y famoso. Ya se hizo hace unos años con Charles Darwin y hace dos el protagonista fue Francisco de Goya.

La doctora Hertzano dio pruebas de la posible enfermedad autoinmune del célebre pintor, la cual explicaría su sordera, el cambio en su carácter, las alucinaciones y ese estilo artístico que dio forma a la conocida como época negra de Goya. Una vez más, terminó asociándose la presencia de una enfermedad como causa de ese singular estilo que a menudo, suele definir a muchos artistas.

Un ejemplo de ello sería Vincent Van Gogh con su trastorno bipolar o Edvard Munch y Emily Dickinson con sus respectivas depresiones. Ahora bien, el síndrome de Susac no fue la causa exclusiva por la cual Goya derivara en ese estilo sombrío y tenebrista. Fue una combinación de factores, como la época que le tocó vivir.

Esa España en guerra donde eran comunes las ejecuciones, la tortura, donde se deslizaba la codicia y la vacuidad, sintonizaba bastante con esa oscuridad que habitaba en él mismo a causa de la sordera. Ese cambio en su estilo fue vanguardia y asentó sin saberlo las bases de la pintura contemporánea. Su enfermedad podía haberse tratado a día de hoy sin problemas, pero quizá, de haber curado su sordera, no dispondríamos de esas obras que ahora son piezas universales en nuestra historia.

A veces, las cosas suceden tal y como deben ser.