Síndrome del abuelo esclavo

Elena García · 30 marzo, 2019
Los cambios en la estructura familiar en los últimos años ha originado un fenómeno que afecta a un gran número de personas mayores: el síndrome del abuelo esclavo.

La aparición del fenómeno del abuelo esclavo se debe, en gran medida, a los cambios que ha sufrido la estructura familiar en las últimas décadas. Con la incorporación de la mujer al mundo laboral y el aumento de la esperanza de vida, cada vez son más los mayores que se ocupan de los nietos a jornada completa. Esto, en parte, facilita mucho la famosa conciliación de la vida laboral y familiar.

Pero, ¿dónde están límites? Hay que saber respetar el espacio de los abuelos. No hay que olvidar que ellos ya han sacado adelante su vida y su familia.

La jubilación es un momento que se vive como una liberación. Un época para el descanso y el disfrute. Así, después de una vida dedicada al trabajo, celebras que, por fin, puedes dedicar el tiempo al ocio y a tus aficiones. Pero, ¿qué está ocurriendo en la actualidad?

Según Colubi y Sancho (2016), el síndrome del abuelo esclavo da lugar a un conjunto de síntomas psicológicos y físicos que están sufriendo las personas mayores como consecuencia de los cambios sociales. Este conjunto de síntomas también tienen consecuencias en diferentes planos, empezando por el físico.

Mujer mayor con depresión

Conciliación y papel de los abuelos en las familias

¿Hasta qué punto es importante el papel de los abuelos en las familias? Dada la época convulsa que vivimos desde hacer algunos años, el apoyo de las personas mayores ha sido y es un pilar fundamental para paliar el impacto social de la crisis en las familias. Este apoyo se ha brindado de varias maneras:

  • Apoyo económico: muchos de nuestros abuelos se han visto «obligados» a mantener tanto a sus hijos como a sus nietos. Con la llegada de la crisis han sido muchos los que, con su pensión, han asumidos gastos y necesidades de la familia extensa.
  • Soporte ante las tareas de cuidado de los nietos: con los padres trabajando fuera del hogar durante largas jornadas han sido los abuelos los que han responsabilizado del cuidado de los nietos. Actividades extraescolares, citas médicas, tiempo de ocio… Sin el apoyo de los abuelos, muchas veces no sería posible alcanzar a todo. Por lo tanto, esto ha facilitado que los progenitores hayan podido formar sus propias familias sin renunciar a su vida laboral.
  • Ayuda en las tareas del hogar: comida, limpieza… Antes del estallido de la crisis, muchas familias podían permitirse tener empleados que se hicieran cargo de las tareas del hogar. Cuando la crisis comenzó a hacer mella en la economía familiar, esto dejó de ser posible. Esto supuso, otra vez, que los abuelos tuvieran que encargarse de todas estas tareas para apoyar a sus hijos.

«La vejez existe cuando se empieza a decir: nunca me he sentido tan joven».

-Jules Renard-

Todo lo expuesto, en muchas ocasiones, ha derivado en una dinámica en la que los abuelos se ven sobrecargados. Esto da lugar al síndrome del abuelo esclavo. Por ello, es necesario saber decir «hasta aquí» y poner límites para no llegar al abuso.

Síntomas del abuelo esclavo

En palabras de Soldevilla, «Lo que a priori podría retratar una eficaz y terapéutica fórmula de enriquecimiento para unos y otros, tiene en muchos casos un trasfondo donde el bondadoso “sunamitismo” se acerca más a fórmulas modernas de esclavitud que utilizan los férreos lazos afectivos por cadenas». (Soldevilla, 2008)

Por otro lado, el síndrome del abuelo esclavo no se enfrenta a la idea de que el cuidado de los nietos y los lazos que se crean con ellos tienen efectos beneficiosos. Triadó et al. (2008):

  • Disfrute del rol.
  • Mayor cercanía.
  • Felicidad.
  • Mayor actividad.
  • Seguridad del cuidado.

Sin embargo, esta relación, mal enfocada, también tiene inconvenientes y efectos negativos que en muchos casos no harían hablar de un «abuelo esclavo». Triadó et al. (2008):

  • Cansancio y agotamiento.
  • Estrés.
  • Sentimiento de atadura.
  • Poca vida social y poco tiempo libre.
  • Empeoramiento de la salud.
  • Discusiones familiares.

Hombre mayor cansado

Límites y organización

Recordemos que los abuelos no tienen la misma energía y capacidad que cuando eran nuestros padres. En la vejez pueden aparecer limitaciones físicas. Por lo tanto, es necesario poner límites y organizar una rutina en la que haya un espacio que ellos puedan gestionar con independencia de sus nietos. Dicho de otra manera, los abuelos son también personas con intereses e intereses propios que también deben cabida, en redundancia del propio abuelo y, de manera indirecta, de los nietos.

Hay que tener en cuenta sus aspiraciones, sus planes de futuro, sus preferenciasSu opinión, aunque pueda no estar demasiado adaptada a la actualidad, siempre va a estar respaldada por el valor de la experiencia; en especial en el apartado humano, donde quizás no hemos cambiado tanto. En todo caso, no deben verse obligados a renunciar a su vida por el cuidados de los nietos.

Por ello, una buena organización y distribución de tareas es fundamental. Un planning que permita a los progenitores organizarse contando con los abuelos únicamente cuando sea necesario o cuando estos así lo quieran. Son abuelos, pero son ellos quienes en última instancia quienes tienen el derecho de decidir cómo quieren realizar este papel.

  • García Díaz, V. (2018). La implicación de los abuelos y las abuelas en las familias.
  • Guijarro, A. (2001). El síndrome de la abuela esclava. Grupo editorial universitario.
  • Maria, J., Guillén Palomares, J., & Caro Blanco, F. (2012). Abuelas cuidadoras en el siglo XXI: recurso de conciliación de la vida social y familiar.
  • Marín Rengifo, A. L., & Palacio Valencia, M. C. (2016). La crianza y el cuidado en primera infancia: un escenario familiar de inclusión de los abuelos y las abuelas. Trabajo social, (18), 159-176.
  • Pérez Ortiz, L. (2018). Las abuelas como recurso de conciliación entre la vida familiar y laboral. Presente y futuro.
  • Soldevilla Agreda, J. J. (2008). El verdadero rol de abuelo o una nueva puerta hacia la esclavitud. Gerokomos, 19(3), 113-114.
  • Triadó, C., Villar, F., Solé, C., Celdrán, M., Pinazo, S., Conde, L., & Montoro-Rodríguez, J. (2008). Las abuelas/os cuidadores de sus nietos/as: tareas de cuidado, beneficios y dificultades del rol. International Journal of Developmental and Educational Psychology4(1), 455-464.