Subir o bajar la escalera

Sonia Viéitez Carrazoni · 19 julio, 2013

Supongamos que estamos frente a una escalera,  y a nuestro lado se encuentra una persona imprescindible en nuestra vida (pareja, amigo, familia). Mientras subimos los peldaños al unísono  todo es maravilloso. En el momento en que uno decide subir uno o dos escalones pero la otra persona no,  aún no tendremos problemas, porque todavía podemos alcanzarnos  con las manos.
 
Pero tú subes un escalón más y esa persona decide no hacerlo. Las manos comienzan a estirarse y empieza a surgir la incomodidad. Tan sólo un escalón más y comprobaremos que  el tirón es fuerte, que aparecen las primeras molestias y que se frena tu avance. Pero tú quieres que esa persona suba contigo para no perderla.

Desgraciadamente, el momento de subir  para esa persona no ha llegado todavía, y mientras tu asciendes peldaños, ella se  mantiene en su posición inicial. A partir de ese momento resultará  muy difícil mantenerte unido…nos dolerá mucho, y comenzarán los sufrimientos. Desearemos que suba para no perderla pero también desearemos no bajar del escalón al que hemos llegado.

Un movimiento más y ocurre lo inevitable. Se sueltan nuestras manos definitivamente y en ese instante, podemos quedarnos llorando y tratando de convencer a esa persona para que nos acompañe,  o incluso podemos bajar un nivel con tal de no perderle.

Pero admitámoslo, desde esa ruptura en ese escalón, ya nada volverá a ser como antes.  Y entonces COMPRENDEMOS QUE LO UNICO QUE NOS QUEDA ES CONTINUAR AVANZANDO.

Esto sucede  cuando inicias tu camino de madurez interior, en ese avance pierdes muchas cosas: pareja, amigos, trabajo, pertenencias...Todo lo que ya no coincide con la persona que necesitas ser, y todo aquello que no puede estar al nivel del camino al que quieres llegar.

Podemos pelearnos con la vida  entera, pero el proceso es así. Nuestro crecimiento y cambio es individual,  no en grupo. Tal vez esa persona con el paso del tiempo nos alcance en la escalera o ascienda más que nosotros. Pero será porque ella así lo necesitó  en un momento propicio para ella. Nada se puede forzar en esta vida.

Llegará  un momento en tu escalera ,  donde alcanzado un determinado peldaño te sientas  mejor persona, un momento en que podrás  quedarte solo/a un tiempo…aunque duela. Donde conforme vayas  avanzando conozcas  personas mucho más afines a ti.