¿Cómo superar la inseguridad social?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 21 febrero, 2018
Paula Díaz · 3 octubre, 2016

La inseguridad social es un estado de duda más o menos permanente en el que se encuentran cada vez más personas, haciendo mella tanto en su crecimiento como en sus relaciones personales. Sentirnos inseguros compromete nuestro éxito profesional y emocional, ya que ata nuestra creatividad y convierte a “minimizar los riesgos” en nuestro objetivo principal.

Ya no se trata de alcanzar o no la meta, sino de no tropezar por el camino. Así la inseguridad hace que dediquemos demasiados recursos a la defensa, ya sea por los ataques de los demás o para atenuar las repercusiones de un posible error.

De esta manera, no es raro que nuestro entorno nos perciba como personas egoístas, soberbias, que carecen de empatía e incapaces de participar de un entorno emocional positivo. Todo ello forma el esqueleto de una personalidad generalmente narcisista y cargada de fuerza mal gestionada, mostrando excesivo control y temperamento.

Un freno para la persona

 

Mujer escondiéndosse por inseguridad social

Estar una situación emocional de inseguridad personal nos impide desarrollarnos, somos nosotros mismos quienes en ella nos ponemos las cadenas para restringir los movimientos.

El objetivo siempre es evitar el descontrol, de manera que las acciones se vuelven pausadas y cualquier acontecimiento se analiza de manera pormenorizada. Hasta las decisiones más cotidianas pasan a adquirir una gran trascendencia.

Para solucionarlo, si es tu caso, te proponemos elegir superar tu inseguridad social desde hoy como un reto. Un trabajo de autoconocimiento con el que lograrás sentirte libre, formando paso a paso un camino seguro hacia tu propio éxito personal. A continuación, te contamos cuáles son los pasos para superar tu inseguridad social.

Acepta tu inseguridad social

El primer ingrediente indispensable para superar la inseguridad social es reconocerlo: no vamos a buscar solución a un problema de manera activa a no ser que conozcamos o sospechemos de su existencia.

Intenta identificar el origen o las causas que te hacen pensar que no realizarás adecuadamente una tarea, que no tienes todo lo necesario para lograr el éxito o que te rindas ante cualquier situación que te suponga un paso atrás. Recuerda que son pensamientos que tú mismo estás creando.

En cuanto sepas identificar que esas dudas o tu forma negativa de actuar con tintes de arrogancia o agresividad son generados por un problema de inseguridad generarás una ocasión. Es la oportunidad de empezar a gestionar y superar tus propias barreras de autodefensa, creadas inicialmente para protegerte y que finalmente se han vuelto en tu contra.

Reconoce tus valores

Hombre tumbado pensando
La principal condición de la inseguridad social es que afecta a la autoestima personal, tanto a nivel intelectual como a la hora de relacionarnos con los demás o de permitirnos tener una relación saludable con la persona que amamos. Además, la baja autoestima puede verse aún más hundida -por comparación- si nuestro entorno de confianza goza de éxito y reconocimiento.

Muchos somos los que nos hemos sentido en algún momento así, pero las personas seguras perciben esta situación como una oportunidad para impulsarse para reconocer los propios logros y capacidades personales.

Si llevas a cabo esta tarea tu seguridad empezará a aumentar con éxito. Recuerda realizarla con sinceridad, teniendo en cuenta las opiniones de las personas de confianza, sin atacarlas y recordando que solo desean ayudarte y no formar un frente en tu contra.

Acabamos de compartir que cada persona tiene vidas y experiencias, así como historias diferentes. Cada uno vivimos disfrutamos de distintas fortalezas, gustos y oportunidades. Utiliza el éxito de los demás tan solo como una motivación, empuje y medida valorarlos a sí mismos, desde tu propia experiencia y no para frustrarte con la tuya.