Tanorexia: cuando estar bronceado se convierte en una adicción

Raquel Lemos Rodríguez · 19 agosto, 2016

Hubo una época en la que se puso de moda estar bronceado, dando paso a una costumbre que aún sigue siendo actual. Pero, en la actualidad hay mucha más información sobre ciertas precauciones que tenemos que tener en cuenta para que nuestra piel y salud no sufran. Pero, ¿qué ocurre cuando estar bronceado nos empieza a obsesionar?, ¿dónde se encuentra el límite? Esto tiene un nombre: tanorexia.

Todo es bueno siempre y cuando haya un equilibrio. Pero, las personas que sufren tanorexia llevan hasta el extremo la idea de querer ponerse morenos. Les da igual que sean muy blancos, que su piel tenga muchos lunares o que sufran de sensibilidad. Rechazan su tono de piel y desean, cada vez más, que este se torne más moreno.

Las personas con tanorexia llegan a sufrir quemaduras en la piel que tratan de disimular con maquillaje

Quizás hayas conocido a alguna persona obsesionada con estar bronceada. Es posible que tú ya la vieses suficientemente morena, un poco más y el tono de su piel no sería ni tan bonito ni tan natural. Pero, en su interior querría siempre ir más allá, tanto que no existirá nunca el tono de piel perfecto para ella.

La tanorexia y la piel

Ahora que ya el verano llega a su fin, muchas personas ya están bronceadas, pero otras intentan aprovechar hasta los últimos rayos de sol potentes, que no regresarán hasta el año que viene. A pesar de esto, siempre existen alternativas para las que quieren estar bronceadas todo el año. Las cremas y las cabinas de solárium son una buena opción.

tanorexia piel quemada

No podemos olvidarnos de que los rayos de sol son muy beneficiosos para nuestra piel, siempre que los tomemos adecuadamente. Gracias a ellos reforzamos nuestro sistema inmunitario e incluso, si sufres de depresión, pueden ser un gran aliado para levantar el ánimo y darte más fuerzas.

Pero, durante la exposición prolongada al sol la piel sufre y hay que cuidarla, algo que no hacen las personas que sufren tanorexia. Este problema psicológico provoca que adopten hábitos poco saludables para su piel, como exponerse al sol durante las horas menos recomendadas y no usar una protección solar adecuada. Todo esto puede derivar en cáncer de piel y quemaduras muy peligrosas.

Con todo esto, la piel no descansa nunca y el resultado puede ser peor de lo que esperábamos. Aquí te dejamos un vídeo que te mostrará la cara más amarga de este trastorno psicológico:

Como has podido ver, el resultado no es tan bonito como cabría de esperar, pero esto es porque la piel ha sido sometida a intensas sesiones de bronceado. Claro está que en algunos casos es mucho más notorio que en otros y que muchas personas no saben utilizar correctamente el autobronceador. Pero, lo verdaderamente cierto, es que la piel sufre y envejece.

Si no estoy bronceado, no puedo vivir

Las personas con tanorexia no pueden vivir si no están bronceadas ni toman sus sesión de rayos cada día. A veces, este trastorno se asocia a otros como la ansiedad y la depresión, es decir, en ocasiones es reconocido como un síntoma de un problema mucho más profundo, que es necesario identificar y tratar.

Esta obsesión por el bronceado también provoca, al igual que una persona sumergida en las drogas, el terrible síndrome de abstinencia. ¿Te imaginas ir al solárium y que la máquina se haya estropeado? Una persona con este problema se pondría muy nerviosa, se enfadaría e intentaría buscar otro método para recibir su dosis diaria de rayos.

Tanta es la obsesión que hoy queremos compartir contigo un caso real, el de Patricia Krentcil, Nueva Jersey, que sufría este terrible trastorno que la llevaba a querer broncearse más y más. El resultado fue una piel morena, pero muy poco natural. Ella asistía hasta 20 veces al mes a una cabina de bronceado, una verdadera locura.

Las personas que se broncean demasiado y someten a su piel a duras sesiones de solárium sufren de envejecimiento prematuro de su piel

Pero lo peor de su trastorno es que tuvo la idea de llevar a su hija, de tan solo 6 años a una de estas sesiones de bronceado. Ninguna menor de 14 años puede visitar ni utilizar estas cabinas, por lo que fue acusada de esta terrible negligencia. Muchos fueron los establecimientos que le negaron la entrada, no solo por esto, sino porque consideran que su forma de actuar es dañina y excesiva para la salud de su piel.

Patricia Krentcil y su hija

¿Cuándo estar bronceado se ha convertido en una obsesión?, ¿por qué algunas personas consideran que estar más morenas les hace más atractivas? Los extremos nunca son positivos y un exceso de bronceado en tu piel puede provocar problemas y que esta luzca, de todo, menos bella.