Técnicas expresivas en evaluación psicológica

Sonia Budner · 9 agosto, 2018

La interpretación psicológica de los dibujos, en el marco de las técnicas expresivas, puede ser un recurso muy interesante en la evaluación de determinados casos. Los test de dibujos pueden ser una valiosa fuente de información sobre las características personales del individuo, como la inteligencia, la coordinación motora, las capacidades de aprendizaje y el nivel de desarrollo cognitivo.

Las críticas a estas técnicas han sido siempre numerosas y no faltas de razón. Por eso, y a pesar de ser una herramienta útil, pensemos en ellas como un recurso más a aplicar junto a otras técnicas de evaluación psicológica.

“Todo acto de expresión o respuesta de un individuo, de algún modo, llevan la impronta de su personalidad”.

-Hammer (1978)-

Los aspectos formales de las técnicas expresivas

El análisis de las técnicas expresivas debe comenzar desde el momento en el que se administran. Hay mucha y valiosa información en la forma de comenzarlas, el estado de ánimo inicial y el grado de dificultad que le suponen a la persona. Dentro de la propia administración, sería bueno tener en cuenta:

  • El tamaño del dibujo: nos dice cómo nos relacionamos con el ambiente que nos rodea, sobre nuestra autoestima, nuestra energía vital o la tendencia al retraimiento. Si nuestro dibujo ocupa aproximadamente el 50% de la extensión del folio, sabríamos que tenemos cierto equilibrio entre extroversión e introversión. Si, por el contrario, nuestro dibujo ocupa toda la extensión de la superficie de dibujo, advertiríamos un exceso de autoestima, incluso cierta agresividad. Y si el dibujo ocupa menos del 20% del folio puede ser síntoma de inseguridad e inhibición de impulsos.
  • La proyección y el emplazamiento del dibujo. Nos indicaría introversión si está orientado hacia el lado izquierdo y de extroversión si lo está hacia el derecho. Dibujos situados en la parte superior indicarían tendencia al mundo de las ideas con problemas para adaptarse a la realidad. Esta es el área de la fantasía. De niños, solemos empezar a dibujar usando este espacio superior y, a medida que crecemos, la tendencia es a centrarlo. Si es un adulto quién utiliza esta parte del folio podemos sospechar que tiene tendencia a buscar satisfacciones lejos de la realidad.
  • El trazo puede ser otra fuente de información importante. Los trazos fuertes corresponderían a personas impulsivas, pero también asertivas; mientras que un trazo débil sería signo de timidez y de bajo nivel de energía. Las líneas rectas pueden indicar una carencia de control emocional y las líneas curvas nos hablarían de emotividad.
  • Sombreados y borrones en el dibujo denotarían ansiedad y un exceso de incertidumbre.
  • Otro aspecto interesante es la asimetría, que nos hablaría de inseguridad en nuestras relaciones y en nuestra vida emocional.

El análisis de las técnicas expresivas aporta mucha información valiosa desde el comienzo de la administración de la prueba.

Dibujo de la familia

El test del dibujo de la familia

Es una prueba muy popular, especialmente en niños. Nos permite conocer las relaciones que el individuo mantiene con otros miembros de la familia. Se valora: quién se dibuja primero, el tamaño, las proporciones, quién está en el centro del dibujo, etc.

La distancia entre las figuras es un baremo que nos indica el grado de distanciamiento emocional que tenemos con el resto de las personas representadas en el dibujo. Cuanto más alejados, mayor distancia emocional. Las figuras en diferentes alturas podrían ser un indicios de problemas de comunicación.

La figura humana

Podemos recoger mucha información a través del análisis de la representación de la figura humana y de las relaciones con el simbolismo de los órganos del cuerpo y la vestimenta. Este test se aplica en niños, adolescente y adultos, aunque experimentalmente no se ha verificado su eficacia.

  • Cabeza: cuanto más grande, más frustraciones intelectuales apuntaría.
  • Rostro: está relacionado con las necesidades sociales. Cuando se omite nos informa de tendencias evasivas en nuestras relaciones. Si se enfatizan exageradamente denotan tendencias dominantes y agresivas.
  • Ojos: representan la comunicación social. Si se representan muy pequeños, pueden ser un indicador de culpabilidad. Si son exageradamente grandes, pueden esconder tendencias dominantes y agresivas. Los ojos cerrados denotan deseos de aislamiento y si se presentan huecos o vacíos hablan sobre nuestro egocentrismo.
  • Nariz: si se presenta sombreada, con omisiones o anormalmente agradada, simbolizaría conflictos de naturaleza sexual.
  • Cabello: representaría la energía vital, medida por el volumen y la fuerza del trazo.
  • Indumentaria: si se dibujan botones podemos interpretar que hay una búsqueda de afecto y protección, incluso inadaptación. Los bolsillos grandes son un índice de conflictos internos. Finalmente, las corbatas y sombreros suelen ser reforzadores del rol sexual. En adultos se interpretan como mecanismos sobrecompensadores.

El test del árbol

El test del árbol es un paralelismo simbólico con el individuo que lo dibuja. Es una de las técnicas proyectivas que nos ayuda a evaluar el desarrollo de quien dibuja, sus discapacidades cognitivas, posibles traumas y los contenidos del inconsciente.

Simbología espacial:

  • Raíces: representarían el instinto y el contenido inconsciente.
  • Tronco: representaría el carácter (el Yo).
  • Copa: es la vida mental. Se analiza su forma. Si es grande, implica seguridad y ambición, si está caída, es una falta de voluntad. Inclinada a la izquierda sería introversión; a la derecha, confianza en uno mismo.
  • Otros elementos: aquí analizaremos todo. Tanto las hojas, los frutos, las flores o las ramas.

Dibujo de un árbol de colores

Dibujar una casa

Cuando dibujamos una casa, estamos dando forma, de alguna manera, a nuestras relaciones intrafamiliares. La chimenea simbolizaría el contacto social: si sale humo, podríamos decir que somos personas afectivas. Si dibujamos un camino llegando a la casa, estaríamos desvelando una necesidad de acercamiento a los demás, y si le ponemos una valla alrededor, estaríamos manifestando un estado en el que nos preocupa de manera especial la protección de nuestra intimidad.

Derivados de estos dibujos básicos encontraremos más test dentro de las técnicas expresivas, pero básicamente los elementos se analizarían de la misma manera que los explicados aquí. Hay que recordar que las técnicas expresivas, aun siendo muy creativas y divertidas de utilizar, hay que combinarlas siempre con otros instrumentos de evaluación psicológica.