Cómo interpretar el dibujo de la familia en un niño de 2 años

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
10 julio, 2019
El test del dibujo de la familia aplicado a niños pequeños de entre 2 y 5 años, requiere que les hagamos preguntas mientras realizamos la prueba. Es recomendable saber a quién dibuja, cómo se lleva con ese familiar, qué le gusta de él, qué no, etc.

El test del dibujo de la familia es una de las técnicas proyectivas más utilizadas en el campo de la psicología infantil. Es muy útil para valorar las relaciones del niño con su entorno cercano, así como su estado emocional, su afectividad y desarrollo psicológico. Cabe señalar que estamos ante un instrumento que cuenta ya con más de seis décadas pero aún así, sigue siendo interesante.

Miles Porot fue el especialista que diseñó esta prueba proyectiva. Está destinada a niños de entre 2 y 16 años, es fácil de aplicar y puede sin duda aportarnos información interesante sobre el mundo interior de los pacientes infantiles y juveniles. No obstante, cabe señalar que los test proyectivos, como puede ser el test del árbol, no dejan de ser pruebas complementarias sin valor diagnóstico concluyente por sí solas.

Para un diagnóstico válido y eficaz, deben hacerse uso de otros recursos como las entrevistas y pruebas psicológicas estandarizadas. Veamos no obstante más datos sobre el test del dibujo de la familia y cómo se interpreta.

«Una de las cosas más afortunadas que te pueden suceder en la vida es tener una infancia feliz».

-Agatha Christie-

Dibujo infantil

Test del dibujo de la familia ¿cuál es su finalidad?

El dibujo es ese recurso cercano e imprescindible en la vida del niño. A través de él, podemos profundizar en su universo simbólico, en ese escenario íntimo pero revelador donde desgranar sus sentimientos, miedos, necesidades, ansiedades, etc. La finalidad por tanto del test del dibujo de la familia es el siguiente:

Más que el dibujo nos interesa crear un diálogo mientras se realiza la prueba

El test de dibujo de la familia es uno de los preferidos en la práctica clínica por su sencillez a la hora de aplicarla. Solo necesitamos que el niño tenga ya cierta madurez cognitiva para entender lo que le pedimos, así como cierto dominio de la motricidad fina para dibujar. Lo único que demandaremos al paciente es que dibuje a su familia.

  • Es importante además que el niño se sienta cómodo y relajado. Le preguntaremos quién es cada personaje dibujado y la relación que tiene con él.
  • Mientras lo hace, es recomendable ir haciéndole preguntas.
  • No podemos dejar de lado que estamos ante un niño de corta edad. Por tanto, más que aquello que pueda reflejar el dibujo, nos interesa crear una interacción cómoda y afectuosa con el pequeño mientras dibuja. El objetivo es que nos vaya respondiendo preguntas.
  • Le plantearemos cuestiones como quién es quién, cómo se lleva con esa persona que dibuja, qué es lo que le gusta de ella, qué no…

Cómo interpretar el dibujo de la familia en un niño de 2 años

A la hora de analizar cómo se interpreta el dibujo de la familia en un niño de 2 años debemos tener en cuenta una serie de aspectos. Estamos ante un niño aún muy pequeño que presentará cierta inmadurez en sus trazos y dibujos. Por tanto, a la hora de valorar esta prueba el especialista tendrá en cuenta muchos más aspectos que los aquí señalados (estado de ánimo cuando dibuja, negativa a dibujar ciertas figuras, etc).

1) Valoración durante el proceso del dibujo

Al contrario de otro tipo de pruebas, en el test del dibujo de la familia la persona que va a evaluar debe estar presente durante todo el tiempo.

A partir de ahí, y mientras el niño realiza la producción hay que observar aspectos como:

  • Su grado de bloqueo: si tarda excesivo tiempo en comenzar, si empieza no por las personas sino por una casa o algún otro elemento…
  • Qué personaje dibuja primero, y el orden de los personajes siguientes.
  • Si hay algún personaje que le lleve más tiempo que los demás o que borre en exceso.
Dibujo de un niño

2) Valoración del plano gráfico

En relación al plano gráfico, atenderemos los siguientes valores:

  • El tamaño del dibujo: los trazos y las grandes figuras revelan vitalidad y extroversión y generosidad. 
  • La situación del dibujo en la página: un dibujo realizado muy arriba refleja alegría y seguridad. Un dibujo muy abajo o en una esquina, revela inseguridad, miedo, etc.
  • La forma del trazo: en niños con buena motricidad fina un dibujo en el que predominan las líneas rectas indica un carácter exigente. La aparición de curvas y trazos cortos y desiguales, puede indicar (además de la inmadurez propia de la edad del niño) algún problema emocional.

3) Orden y distancia

Un aspecto clave que debe valorarse es el orden en que se han dibujado cada una de las figuras. Por término medio, es común que el pequeño tienda a dibujar primero la figura familiar más cercana para él. En estos casos suele ser la madre o el padre. Valoraremos por tanto qué persona dibuja antes, cómo se dibuja a sí mismo y qué distancia establece entre él y los familiares.

4) Omisión de ciertas figuras y color

  • Hay pequeños que omiten dibujarse a ellos mismos en ese núcleo familiar. Es un hecho destacable que debemos atender.
  • Por otro lado, es posible que eviten también dibujar a personas que le asustan o que le incomodan, etc.
  • Atenderemos a su vez los colores elegidos para realizar el dibujo.
  • Los colores azules, verdes, amarillos y rodados reflejan bienestar. Los rojos y oscuros revelan emociones adversas.

Para concluir, el dibujo de la familia es una prueba sencilla que suele usarse como técnica complementaria para valorar emocionalmente a los niños, así como la relación con su entorno cercano. Gracias a este recurso, podemos obtener información interesante que se añade al resto de instrumentos y entrevistas realizados por los especialistas en psicología infantil.