Tensar la cuerda - La Mente Es Maravillosa

Tensar la cuerda

Dolores Rizo 15 abril, 2015 en Psicología 5 compartidos

Es un dicho popularmente conocido el que dice que el ser humano no tiene límites, y que puede llegar hasta dónde se proponga. Esto es cierto, siempre y cuando, seamos realistas con nuestra propia realidad, física, psicológica, material y ambiental.

Es por ello, que podemos aprender a superar límites “mentales o psicológicos”, exponernos a nuevos retos, y llegar cada vez más lejos, sin embargo, esto no debe suponer que olvidemos nuestra realidad, en términos de salud, de necesidades, de nuestro organismo y de nuestro cuerpo.

¿Dónde está el límite?

El límite lo tiene que poner cada persona, teniendo en cuenta el derecho que tenemos cada persona a considerar nuestras propias necesidades. Esto supone tenerse en cuenta a uno mismo, y a nuestra propia realidad.

¿Cuánto puedo hacer?

Realmente, me atrevo a afirmar, que siempre podemos hacer más, y que tenemos más capacidades de las que conocemos o de las que creemos que tenemos. Y esto significa que podemos hacer más cada día, superarnos y romper bloqueos y miedos, superar límites y ponernos retos.

Sin embargo, nunca tenemos que olvidarnos de que cada persona tiene que mirar por sí misma, y que todo aquello que haga acompañe su bienestar y su felicidad.

Para ello, podemos hacer todo aquello que decidamos hacer, siempre que sea nuestra propia elección, no una obligación, y siempre que nos aporte la satisfacción de la superación.

Tensar la cuerda y no romperla…

Podríamos decir que tensar la cuerda, es exponernos a nuestros límites, bloqueos o miedos, para superarlos, para llegar más lejos, para ayudar a otros. Y si tenemos en cuenta una serie de pautas, el resultado será beneficioso para nosotros y para los demás, si no es así, la cuerda puede romperse, es decir, las consecuencias para nosotros serán perjudiciales para nuestra salud, mental y física.

Cuando rompemos la cuerda…

Cuando rompemos es por un esfuerzo desmedido, por agotamiento, por estrés excesivo, por no tener en cuenta las propias necesidades físicas y mentales, y también por unas auto-exigencias excesivas y poco realistas.

Cuando esto ocurre, las consecuencias son devastadoras:

-Veremos perjudicada nuestra salud, por el exceso o el agotamiento.

-No encontraremos sentido al esfuerzo, ya que no seremos capaces de disfrutarlo.

-Cualquier esfuerzo es en vano, ya que no reportará ningún beneficio ni satisfacción.

-Si nuestro reto era ayudar a otros, nos quedaremos a medias, ya que al no tenernos en cuenta, la consecuencia será el abandono.

Reponernos nos llevará un tiempo, ya que hay que empezar desde cero, aprendiendo a ser realista con uno mismo y sus necesidades.

Para no romper la cuerda, es importante saber que:

-No tenemos obligación a hacer todo aquello que nos pidan los demás.

-Tenemos derecho a tomar nuestras propias decisiones, basándonos en nuestras necesidades y nuestro bienestar.

-Cada persona tiene sus propias circunstancias y su propio cuerpo, tenemos que ser realistas.

-Tenemos derecho a decir No, ante una petición que pone en riesgos nuestra salud física y mental, o el bienestar.

-Tenemos derecho a hacer menos de lo humanamente posible.

-Cada persona es quien conoce sus motivos, sus necesidades, sus circunstancias y prioridades en su vida, sólo a ella le compete tomar sus decisiones.

En conclusión…

 No olvides quien eres y desde dónde partes, para que el esfuerzo sea adaptado a tus posibilidades reales.

-Haz una exposición medida y programada, así irás entrenando tus capacidades y superando tus límites.

-En primer lugar, cuenta contigo mismo, busca tu equilibrio y que aquello que hagas te aporte bienestar.

-No hagas nada por obligación, decide lo que quieres hacer y disfruta hasta dónde puedas hacerlo.

-Recuerda que antes de romper, tienes tiempo para retirarte. Escucha a tu cuerpo y a tu mente, te avisarán de cuando ya no puedes más con la situación.

-Y aunque otros puedan, ten en cuenta, que todos somos diferentes, y que cada uno elige, quizás otras personas no saben que a ese ritmo, un día pueden tensar demasiado la cuerda y romper. No hagas tú lo mismo.

Imagen cortesía de Galyna Andrushko

Dolores Rizo

Licenciada en Psicología, gabinete propio. Desarrollo terapias presenciales y on line. Utilizo técnicas integradoras, dando así nacimiento a una terapia integral, donde complemento el trabajo cognitivo, conductual y emocional, con técnicas como la Hipnosis.

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