Terapia de reminiscencia: recuerdos y emociones que curan

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 21 noviembre, 2018
Valeria Sabater · 21 noviembre, 2018
La terapia de reminiscencia nos ayuda a iluminar el sentido de la vida a través de los recuerdos y de las emociones evocadas en cada fragmento de nuestra biografía.

La terapia de reminiscencia se alza como un enfoque muy positivo en el marco de la gerontología. Es un modo de integrar el pasado en el presente a través de los recuerdos y de esas emociones que de algún modo devuelven a la persona a su realidad. Así, se logra fortalecer la identidad e iluminar el sentido de la vida al rescatar lo que fuimos en el ayer, y resolviendo incluso duelos pendientes.

Uno de los mayores retos a los que se enfrenta nuestra sociedad actual es sin duda al envejecimiento de la población. La esperanza de vida como sabemos, es cada vez mayor, nuestros recursos sanitarios, el estilo de vida y la alimentación han logrado sin duda que lleguemos a edades más avanzadas.

Ahora bien, algo que por sí mismo es altamente positivo encierra un reto más que significativo: ¿hay algún modo de llegar a estas edades con mayor salud psicológica? Sabemos que las demencias tipo Alzheimer son esas condiciones que merman por completo esta franja generacional. No obstante, desde la gerontología también se enfrentan a otros problemas, como puede ser la soledad o la insatisfacción vital.

A menudo, tenemos personas que terminan su vida profesional a los 60, 65 o 67 años y tienen por delante cerca de 20 años más de vida. Los enfoques evolutivos han cambiado, son más extensos y contamos ya con adultos mayores que están obligados a re-enfocar su futuro próximo de otro modo a como lo pudieron hacer en su día sus propios padres.

“Necesitamos un segundo proyecto de vida y no solo entretenimientos para pasar el tiempo libre que tenemos al jubilarnos”.

-F. Javier González-

Pareja de personas mayores felices al trabajar la terapia de reminiscencia

La terapia de reminiscencia: conceptos y estrategias

El célebre gerontólogo y psiquiatra Robert Butler (1963) fue el primero en describir el ejercicio de la reminiscencia como una herramienta psicológica útil y eficaz para los adultos mayores. Es un modo de re-visionar la propia vida para adaptarnos a cada ciclo de nuestra existencia.

Lo describió como “un retorno a la conciencia de las experiencias pasadas, y, en concreto, a esos problemas o conflictos no resueltos para verlos en perspectiva y darles un nuevo significado”. De algún modo, y si lo pensamos bien, este ejercicio es algo que hacemos muy a menudo a lo largo de diversas etapas. Sin embargo, ha quedado demostrado que dicho enfoque es muy beneficioso cuando llegamos a edades avanzadas.

Es más, estudios como los publicados en la Revista de Neurología, llevado a cabo por los doctores Irazoki y García-Casal, nos revelan que la terapia de reminiscencia es muy significativa en los procesos cognitivos en personas con demencia.

 Veamos más detalles.

¿En qué consiste la terapia de reminiscencia?

La terapia de reminiscencia es una técnica de estimulación cognitiva. Así, según Carvallo, Arroyo, Portero y Ruíz (2012) se trata de un conjunto de actividades de intervención neuropsicológica que buscan potenciar la neuroplasticidad en el adulto mayor (siendo especialmente útil en procesos de deterioro cognitivo).

  • Este tipo de terapia se puede desarrollar de forma individual con una sola persona y también con un grupo.
  •  Se usan fotografías, o se invita de forma directa a la persona a que evoque oralmente momentos de su pasado. Se puede trabajar la memoria episódica (recuerdos personales y específicos como el nacimiento de los hijos, viajes, trabajos…) así como la memoria semántica (datos históricos relevantes sobre los que hablar).
  • El terapeuta deberá promover la experiencia emocional de cada recuerdo, así como que la persona, trabaje el lenguaje expresivo, comprensivo, la atención focalizada…

El objetivo, como podemos imaginar, no puede ser más elevado y trascendente: promover una revisión de la vida, que se alcance un significado existencial a todo lo experimentado. Se busca también resolver conflictos personales y alcanzar una adecuada paz interna.

Manos de una persona adulta y una persona mayor durante la terapia de reminiscencia

¿Qué conseguimos con la terapia de reminiscencia?

Cuando trabajamos o compartimos tiempo con personas mayores suele ocurrir algo. No todos son conscientes de las excepcionales proezas que han realizado. A menudo, sus miradas solo se sitúan en ese presente donde tal vez, les pese demasiado la soledad, los achaques y la enfermedad.

Es por tanto necesario conseguir que sean conscientes de sus logros, de esos hijos que han dado al mundo, de las penalidades que lograron superar con éxito, del trabajo realizado, de la felicidad que han repartido a través de las cosas más sencillas…

Lograr que conecten de nuevo con aquello que hicieron, aquello que les sacó una sonrisa o eso que tanto les preocupó y que ahora carece de relevancia, es clave para reconstruir y dignificar su persona.

  • La terapia de reminiscencia fortalece la identidad del adulto mayor.
  • Les ayuda a gestionar duelos y asuntos no resueltos del ayer.
  • Mejora la autoestima.
  • Reduce la angustia vital y mejora la adaptación al presente.
  • Optimiza la relación familiar al encontrar ese significado vital donde de algún modo, se acaba recordando lo importantes que son para nosotros esos hijos, esos nietos, esos hermanos, amigos, etc.
foto con rosa para trabajar la terapia de reminiscencia

Para concluir, tal y como podemos ver la terapia de reminiscencia es a día de hoy una gran herramienta de intervención en pacientes con deterioro cognitivo. Es un modo de ralentizar el proceso en la medida de lo posible, de mejorar los estados emocionales y de contribuir a la mejora de la calidad de vida en nuestros mayores.

No obstante, y enlazando de nuevo con lo señalado al inicio, cabría destacar que necesitamos sin duda de más enfoques, estrategias y tipos de asistencia. Nuestra población futura contará con un sector muy amplio de adultos con edades avanzadas que merecen sin duda la mejor atención y herramientas para seguir disfrutando de su día a día del mejor modo y con la mejor ayuda.

No valdrá solo con “entretener” al jubilado o jubilada. Debemos crear nuevos proyectos más dignificantes. 

  • González-Arévalo KA. Terapia de reminiscencia y sus efectos en los pacientes mayores con demencia. Psicogeriatría 2015; 5: 101-11.
  • Subramaniam, P., & Woods, B. (2012). The impact of individual reminiscence therapy for people with dementia: systematic review. Expert Review of Neurotherapeutics12(5), 545–555. https://doi.org/10.1586/ern.12.35