Terapia de validación afectiva: la comunicación con personas con deterioro cognitivo

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 29 noviembre, 2018
María Alejandra Castro · 29 noviembre, 2018
Detrás de cada comportamiento de una persona con deterioro cognitivo hay una razón de ser. Por ello, la terapia de validación afectiva promueve la comprensión, desde la empatía y la humanidad.

Cuando estamos cerca de una persona con deterioro cognitivo nos surge una gran preocupación: ¿cómo interactuamos con ella? ¿Cómo le podemos transmitir lo que queremos decir? ¿Qué podemos hacer si cada vez son más evidentes los olvidos, los enfados repentinos, la falta de orientación? Llega un momento en el que nos sentimos tan frustrados que no sabemos qué hacer, ni cómo actuar con esa persona.

Pero, sin duda, siempre hay una manera, y una excelente forma de hacerlo es a través de la terapia de validación afectiva. Esta terapia es un maravilloso método de comunicación con pacientes con Alzheimer u otros tipos de deterioro cognitivo, sobre todo cuando se convierte en un asunto difícil. Tanto para ellos como para sus cuidadores.

Este tipo de terapia es un gran apoyo a la hora de tratar con personas que estén en fases avanzadas de deterioro cognitivo. A través de este artículo podrás enterarte de qué se trata, los principales principios que aborda y algunas técnicas comunicativas.

“La forma en la que nos comunicamos con otros y con nosotros mismos, determina la calidad de nuestras vidas”.

-Anthony Robbins-

¿Qué y cuáles fueron los orígenes de la terapia de validación afectiva?

La terapia de validación afectiva consiste en una forma de comunicación para las fases avanzadas de deterioro cognitivo. Además, es una forma de acercarse a las personas que lo padecen de una manera asertiva.

A través de esta terapia, disminuyen los sentimientos de frustración, esto se debe a que se comprende la manera de tratar a las personas con deterioro cognitivo, lo que facilita la comunicación y el cuidado. A su vez, se garantiza que se alteren menos gracias a que la aproximación sea la adecuada.

La creadora de esta terapia fue Naomi Feil. Naomi, se relacionó toda su vida con las personas mayores gracias a los trabajos de sus padres. Por un lado su padre administraba una residencia para personas mayores en Cleveland. Y, por otro, su madre se hacía cargo de los servicios sociales del centro.

Además, gracias a la convivencia cercana que tuvo con las personas mayores, Naomi Feil, ideo una forma de tratar a las personas mayores que se encontraban bastante desorientadas, la cual se constituyó como la terapia de validación afectiva.

Hombre con demencia

Principios de la terapia de validación afectiva

La terapia de validación afectiva promueve un profundo respeto y empatía hacia las creencias y experiencias de la persona con deterioro cognitivo. No importa si las ideas y vivencias son reales, hay que darles credibilidad.

Se trata de aprobar la realidad de las personas que se encuentran en fases avanzadas de deterioro cognitivo. Para ello, deben tenerse en cuenta los siguientes principios:

  • Hay motivos. Detrás de cualquier comportamiento, idea, o sentimiento de las personas en fases avanzadas de deterioro cognitivo, hay una razón. Esto se mantiene aunque los cambios impliquen irritabilidad y agresividad. Por ello, debemos detenernos antes de juzgar y ser más comprensivos y compasivos.
  • Autenticidad. La terapia de validación afectiva promueve que cada ser es único. Cada persona tiene su valor, y por ello merece respeto.
  • Aceptación. Es decir, dejar atrás las críticas e interactuar desde el amor con las personas con deterioro cognitivo. Hay conductas propias de lo que les sucede que no pueden evadir, por ello, es importante ser más tolerantes.
  • Empatía. Ponerse en su lugar es una buena estrategia para percibir cómo se sienten y comprender por lo que están pasando. Esto ayudará a desarrollar sensibilidad para relacionarse con ellos con paciencia, respeto, y cariño. Además, la empatía podría aumentar la confianza y reducir la ansiedad.
  • Expresión. Al expresar las emociones y pensamientos, se podrían reducir los sentimientos de rabia, dolor y frustración.

Tener presentes estos principios y aplicar las técnicas de la terapia de validación afectiva ayudará a aumentar los sentimientos de autoestima y a disminuir los síntomas depresivos de las personas con deterioro cognitivo. Además, estas actuaciones mejoran las relaciones con los cuidadores y, por ello, reducen la sobrecarga emocional del cuidador.

Técnicas para la comunicación desde la validación afectiva

La terapia de validación afectiva está al alcance de todos. Practicarla supone un mayor bienestar tanto para las personas con deterioro cognitivo como para los cuidadores. Algunas de las técnicas para alcanzar sus objetivos son:

  • Redefinición. Se trata de mantener el tema de conversación cambiando el enfoque. Es decir, consiste en decirle las cosas de otra manera cuando no las comprende.
  • Reminiscencias. Es beneficioso para las personas con deterioro cognitivo, estimular los recuerdos a través de los sentidos. Por ejemplo, usando fotos o canciones que son familiares para ellos.
  • Tono de voz. Utilizar un tono de voz claro, bajo y cariñoso favorece el bienestar de las personas con deterioro cognitivo. Además, es necesario eliminar cualquier tono o palabra amenazadora.
  • Contacto. Se trata de mantener el contacto ocular y contactar físicamente a través de caricias, abrazos, etc. Esto es esencial en las primeras experiencias de desorientación de la persona.
  • Encontrar una relación entre el comportamiento y la necesidad. Es decir, buscar cuál es el vínculo entre lo que la persona siente y la conducta que presenta. Para ello es útil preguntarse: ¿por qué se queja?

Terapeuta con un paciente con demencia

Estás técnicas validan a la persona con deterioro cognitivo. De esta forma, favorecen una mayor calidad de vida. Esto se debe, a que disminuyen los sentimientos de malestar tanto en cuidadores como en personas con deterioro cognitivo.

Es una terapia útil ya que hace detenerse a pensar en cómo siente y piensa la persona con deterioro cognitivo. De este modo, invita a ponerse en sus zapatos. Ahora bien, no es un método que sustituya a otros. Es una forma de aproximación a las personas con deterioro cognitivo que se puede integrar o usar como complemento para otros tipos de tratamiento.

Muchas veces, puede causar frustración e irritabilidad ver a las personas más cercanas desorientadas, con recuerdos vagos, agresivas, con llanto fácil, o cualquier otro síntoma. Por ello, es una tarea de cuidado y, por lo tanto, requiere trabajar tanto en la forma de relacionarse, como en uno mismo. 

Conectemos con nosotros y establezcamos relaciones que desde el amor nutran a quienes poseen deterioro cognitivo. Sin duda, la terapia de validación afectiva es una herramienta maravillosa para validarlos, comprenderlos y disminuir el estrés. Una postura de cariño, respeto y tolerancia siempre hace sentir mejor a quienes nos rodean.

  • Feil, N. (2014). Validation therapy with late onset dementia populations. Cregaving in dementia: Research and applications, 1, pp.191-218.