Test de autoestima: ¿qué nivel de autoestima tengo?

14 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
Una de las pruebas de psicología más conocidas para evaluar la autoestima es la famosa escala Rosenberg. Se trata de un test de diez preguntas que nos ayuda a evaluar esta dimensión tan decisiva para nuestro bienestar psicológico.

El test de autoestima más conocido y utilizado es, sin duda, la escala Rosenberg. Bien es cierto que estamos ante un instrumento psicométrico que cuenta ya con más de cinco décadas, sin embargo, sigue gustando la sencillez a la hora de aplicarlo (consta solo de 10 ítems) y agradan, sobre todo, su fiabilidad y validez.

Cuando hablamos de la autoestima, queda claro que quien más y quien menos sabría cómo definirla. Es, básicamente, el concepto que tenemos de nosotros mismos y cómo nos evaluamos. Ahora bien, cabe señalar que esta dimensión tiene más matices, pinceladas más complejas que trazan un lienzo psicológico lleno de singulares tonalidades, formas y perspectivas.

Autoestima son los pensamientos que tenemos cada día al respecto de nosotros mismos. Son también las percepciones sobre cómo nos ven los demás. No podemos olvidar tampoco, el peso de la infancia, la educación, la interacción con nuestros progenitores, amigos, nuestras parejas… Esta dimensión es un totum revolutum que integra conceptos como la identidad, la autoconciencia, la autoeficacia, etc.

Asimismo, para profundizar en el concepto de autoestima, es interesante consultar los múltiples trabajos de Morris Rosenberg, profesor de sociología en la Universidad de Maryland, y un pionero en el estudio de esta área. Fue en uno de sus libros, La sociedad y la autoestima del adolescente, publicado en 1965, cuando presentó por primera vez su escala de autoestima.

Ese instrumento, sigue siendo a día de hoy una de las herramientas psicométricas más usadas. Veamos por qué.

«Ninguna persona puede sentirse cómodo sin su propia aprobación».
– Mark Twain-

Mujer en el espejo descubriendo su belleza escondida

Test de autoestima: escala Rosenberg

La autoestima es un constructo psicológico subjetivo. Sabemos que sus ingredientes se conforman a través de cada experiencia y de la valoración que hacemos de ella, también de lo que nos decimos a nosotros mismos, de la manera en que nos tratamos, apreciamos y nos evaluamos en casi cualquier aspecto de la vida.

Ahora bien, es importante señalar un matiz: la autoestima es una dimensión emocional. No podemos olvidar que esta competencia puede fluctuar en algún momento, partiendo, sobre todo, del modo en que interpretemos y afrontemos determinados acontecimientos en nuestro proceso vital. Es decir, nadie llega al mundo con una autoestima fuerte y la conserva en ese estado tan idóneo hasta el final de sus días.

La autoestima es como un músculo; si lo desatendemos, a veces se debilita. Si lo ejercitamos a diario, todo fluye, todo pesa un poco menos y sentimos el vigor suficiente como para hacer frente a casi cualquier cosa. Así, un buen punto de partida para saber en qué estado se encuentra ese «músculo psicológico» es mediante este test de psicología de autoestima, el más reconocido hasta el momento: la escala Rosenberg.

¿Cuál es la historia de la escala Rosenberg?

Morris Rosenberg desarrolló la escala en base a los datos de 5.024 adolescentes de escuelas estadounidenses. Su idea era intentar comprender cómo el contexto social de las personas se relacionaba con el concepto de la autoestima. Sabía que factores como la educación, el entorno y la familia podían aumentar o afectar a dicho constructo psicológico.

Su idea era desarrollar un test de autoestima para evaluar cómo se encontraban los adolescentes de su país. Ese trabajo se llevó a cabo en 1960, despertando de inmediato el interés de la comunicada científica. En especial, porque la escala mostró una alta fiabilidad y porque sigue siendo igual de válida al cabo de los años y en otras poblaciones del mundo.

¿Cómo se aplica este test de psicología de autoestima Rosenberg?

Uno de los hechos más notables de este test psicología de autoestima es su sencillez a la hora de aplicarlo. Consta de 10 ítems con cuatro opciones de respuesta estilo likert, que van desde totalmente de acuerdo a totalmente en desacuerdo. Si nos preguntamos ahora sobre cómo es posible que este instrumento sea válido teniendo solo diez preguntas, es interesante destacar un detalle.

En el 2001, el doctor Richard W. Robbins, señaló que para evaluar la autoestima, en realidad, bastaba incluso con una sola pregunta, una como «¿tengo una buena autoestima?». De hecho, él mismo elaboró la Escala de autoestima de un solo elemento (SISE) demostrando en un estudio, que era igual de efectiva que la escala de Rosenberg.

Persona haciendo el Test de psicología de autoestima

¿En qué consiste este test de psicología de autoestima y cómo se evalúa?

Los ítems de los que consta la escala de autoestima de Rosenberg son los siguientes:

  1. Siento que soy una persona digna de aprecio, al menos tanto como los demás.
  2. Estoy convencido de que tengo cualidades buenas.
  3. Soy capaz de hacer las cosas tan bien como la mayoría de la gente.
  4. Tengo una actitud positiva hacia mi mismo.
  5. En general estoy satisfecho de mí mismo/a.
  6. . Siento que no tengo mucho de lo que estar orgulloso/a.
  7.  En general, me inclino a pensar que soy un fracasado.
  8. Me gustaría poder sentir más respeto por mí mismo.
  9.  Hay veces que realmente pienso que soy un inútil.
  10. A veces creo que no soy buena persona.

Cada pregunta debe responderse en base a las siguiente tipología de respuesta:

  • A. Muy de acuerdo
    B. De acuerdo
    C. En desacuerdo
    D. Muy en desacuerdo

Interpretación del test de psicología de autoestima

La metodología a la hora de evaluar cada respuesta sigue las siguientes pautas:

  • Preguntas del 1 al 5 –> las respuestas desde la A hasta la D se puntúan de 4 a 1 .
  • De las preguntas del 6 al 10, las respuestas desde la A hasta la D se puntúan de 1 a 4.

De este modo, si tenemos una puntuación final que va de 30 a 40 puntos, tendremos una buena autoestima. Si la puntuación final oscila entre los 26 y 29 puntos, estaremos en una autoestima media que convendría mejorar. Por último, y en caso de haber obtenido un 25 o menos, estaríamos ante una autoestima baja.

Para concluir, la escala de autoestima de Rosenberg es una herramienta tan útil como sencilla, muy práctica para evaluar tanto a pacientes en el ámbito clínico como en la población general. Vale la pena seguir teniendo presente este recurso psicológico.

  • Jordan, C. H. (2018). Rosenberg Self-esteem Scale. In Encyclopedia of Personality and Individual Differences (pp. 1–3). Springer International Publishing. https://doi.org/10.1007/978-3-319-28099-8_1155-1
  • Robins, R. W., Hendin, H. M., & Trzesniewski, K. H. (2001). Measuring global self-esteem: Construct validation of a single-item measure and the Rosenberg Self-Esteem Scale. Personality and Social Psychology Bulletin, 27(2), 151–161. https://doi.org/10.1177/0146167201272002