Tipos de insomnio: causas y tratamientos - La Mente es Maravillosa

Tipos de insomnio: causas y tratamientos

Julia Marquez Arrico 13 mayo, 2018 en Psicología clínica 320 compartidos
Mujer con insomnio

A menudo, cuando tenemos problemas para dormir solemos decir que tenemos insomnio, pero ¿sabías que existen diferentes tipos de insomnio? Así es. No hay un solo tipo, sino varios y cada uno de ellos requiere un tratamiento diferente. En este artículo nos centraremos en explicar los diferentes tipos de insomnio y el tratamiento que se recomienda en cada caso. Profundicemos.

El insomnio es uno de los motivos de consulta más frecuentes en atención primaria y además, uno de los síntomas que comparten prácticamente todos los trastornos psicológicos.

Al igual que ocurre con otros problemas que son muy frecuentes en nuestra sociedad (como la  ansiedad o la depresión), muchas personas utilizan el término insomnio de forma incorrecta. Por ejemplo, tener problemas para dormir un día o dos no es tener insomnio, o estar muy estresado y no poder dormir correctamente tampoco se identificaría con este trastorno del sueño. En este último caso más bien estaríamos bajo un proceso de estrés que tiene como síntoma el insomnio.

Como vemos, existen ciertas especificaciones que son imprescindibles para comprender este problema, evaluarlo y diseñar el tratamiento. Veamos a continuación cada uno de estos aspectos.

Mujer en la cama con insomnio

¿Qué es el insomnio?

El insomnio es formalmente denominado como insomnio primario, un trastorno del sueño en el que se aprecian las siguientes características:

  • Durante al menos cuatro semanas la persona experimenta una dificultad persistente para dormir.
  • La dificultad se puede experimentar durante el inicio del sueño, el mantenimiento, la finalización o la sensación de sueño no reparador (dormir pero no descansar).
  • No existe ninguna causa orgánica (traumatismo craneoencefálico, demencia, ictus) ni médica/fisiológica que pueda explicar el insomnio (consumo de drogas, medicación, enfermedad médica que curse con insomnio).
  • Tampoco existe ningún trastorno psicológico como por ejemplo ansiedad o depresión. Porque en estos casos estaríamos frente a un diagnóstico de trastorno de ansiedad u otro trastorno (con síntomas de insomnio relacionado con otro trastorno mental según el DSM-5).

De este modo, existen tres tipos de insomnio en función del momento en el que la persona experimenta dificultad para dormir:

  • Insomnio de conciliación o de inicio.
  • Insomnio de mantenimiento o sueño fragmentado.
  • Insomnio tardío o despertar precoz.

Por tanto, para poder decir que tenemos insomnio (estrictamente hablando), es necesario que cumplamos con los criterios diagnósticos descritos anteriormente. Si tenemos otro trastorno o problema que cursa con insomnio, el mero tratamiento del trastorno del sueño no acabará con el problema. Se ha de diagnosticar y abordar el trastorno principal para poder acabar con los problemas del sueño. A continuación profundizaremos en los tres tipos de insomnio existentes.

Insomnio de conciliación o inicio

Este es el más común y conocido de los tres tipos de insomnio. Se trata de la incapacidad de dormir cuando nos vamos a la cama, es decir, se experimenta un problema a la hora de iniciar el sueño. El insomnio de conciliación suele deberse a la máxima de “dormimos como vivimos”. Es decir, si pasamos el día estresados o preocupados es muy difícil para la mente desconectar y entrar en sleep mode.

En la gran mayoría de los casos, el insomnio de conciliación responde a un estado de malestar psicológico, el cual es el responsable de la dificultad para quedarnos dormidos. Sin embargo, también se pueden experimentar problemas para iniciar el sueño cuando se producen cambios en el horario habitual de nuestra rutina o en las horas de exposición a la luz solar.

Hombre con insomnio

Tratamiento del insomnio de conciliación o inicio

El tratamiento recomendado para el insomnio de conciliación tiene varias fases. En primer lugar, se realiza lo que se conoce como higiene del sueño. Se utiliza este enfoque porque en la mayoría de los casos, con el desarrollo del insomnio la persona adquiere hábitos que no son saludables y que empeoran aún más su situación. De este modo, como primera medida se trabajan unas pautas para tener hábitos correctos y romper la asociación: ir a la cama →no dormir→ansiedad anticipatoria por no dormir.

En segundo lugar, si las pautas de higiene del sueño no son suficientes, se prescriben diferentes técnicas o tareas que buscan romper la asociación entre la hora de dormir y el no poder dormir, junto con el malestar que ello conlleva. Para cada caso y persona el psicólogo diseña una tarea específica, y además plantea una serie de objetivos terapéuticos que buscan generar cambios en su día a día.

Nos obstante, es necesario recordar que todos los abordajes terapéuticos que hemos mencionado están dirigidos al insomnio de conciliación como trastorno primario. Es decir, son tratamientos y enfoques que se diseñan en el caso de que se descarten otros tipos de insomnio o trastornos psicológico como la ansiedad, la depresión, el trastorno obsesivo compulsivo o el trastorno bipolar.

Por otro lado, si la persona no consigue dormir utilizando técnicas psicológicas, puede ser necesario recurrir a un fármaco. Las mejores opciones para el insomnio de conciliación son los inductores del sueño no bezodiacepínicos. Son fármacos que actúan rápidamente y durante muy poco tiempo, sin efecto ansiolítico ni residual el día después. Por ejemplo, zolpidem, zaleplon o zopiclona.

En cualquier caso, el tratamiento farmacológico del insomnio siempre tiene que ser pautado y supervisado por un médico, siendo este el que decida qué fármaco es el más oportuno y durante cuánto tiempo se ha de tomar.

Insomnio de mantenimiento o sueño fragmentado

En el insomnio de mantenimiento se observa una dificultad para mantenerse dormido a lo largo de la noche. Dicho de otro modo, la persona es capaz de dormirse pero experimenta frecuentes y prolongados despertares nocturnos que suelen darse especialmente en la mitad de la noche. Cuando esto ocurre, las consecuencias negativas son muy notables, ya que se tiene la sensación de tener un sueño no reparador.

Si se realiza el diagnóstico de insomnio de mantenimiento, es imprescindible descartar causas orgánicas o fisiológicas que sean las responsables del problema. Por ejemplo, problemas hormonales que hagan que la persona se despierte. Los despertares durante la mitad de la noche son muy comunes cuando hay un funcionamiento incorrecto de la glándula tiroides o, en el caso de las mujeres, cuando experimentan irregularidades en su ciclo hormonal.

Mujer en la cama despierta a la que no le funciona el ruido blanco

Tratamiento del insomnio de mantenimiento o sueño fragmentado

Si se encuentran causas médicas que expliquen el insomnio de mantenimiento o sueño fragmentado se tienen que tratar estas primero. Una vez que dichas causas se han controlado o descartado, el tratamiento para este tipo de insomnio implicará todas las técnicas que se utilizan en el insomnio de conciliación, pero además se tiene que incluir un tratamiento farmacológico.

En este caso, el fármaco recomendado sería una benzodiacepina que actúe durante toda la noche, ya que se necesita un medicamento que mantenga a la persona dormida durante todo ese tiempo.

Por otro lado, no existe un tratamiento psicológico eficaz hasta la fecha que permita reducir inmediatamente la cantidad de despertares nocturnos. Sin embargo, la labor de un psicólogo en estos casos también es fundamental.

La mayoría de las personas que tienen sueño fragmentado o insomnio de mantenimiento también tienen problemas psicológicos como trastornos de ansiedad o trastorno depresivo mayor. Con lo cual, lo primero que se busca a corto plazo es que la persona logre dormir correctamente, para luego poder trabajar, a través de psicoterapia, todos los aspectos psicológicos que son la causa de este tipo de insomnio.

Insomnio tardío o despertar precoz

En el último de los tipos de insomnio lo que ocurre es que la persona es capaz de dormirse y no se despierta durante la noche, pero no consigue dormir todas las horas que necesita. Por ejemplo, ponemos el despertador a las 7:00 am y nos despertamos a las 5:00 sin poder volver a dormirnos. Esto provoca que el resto del día estemos más cansados e incluso, sensación de ansiedad o angustia.

Este tipo de insomnio está muy asociado a problemas como la depresión o el estrés laboral. En primer lugar, la depresión conlleva una serie de cambios en los ciclos de sueño que suelen dar como resultado que la persona se despierte muy temprano y no se pueda volver a dormir. Y en segundo lugar, cuando existe una alta carga de trabajo es muy frecuente que la persona se despierte antes y tampoco sea capaz de volver a dormir.

Mujer despierta en la cama desde muy temprano

Tratamiento del insomnio tardío o despertar precoz

El tratamiento del insomnio tardío consiste en una combinación de tratamiento farmacológico para prevenir que la persona se despierte antes de la hora y tratamiento psicológico para gestionar las emociones causantes del despertar precoz.

El abordaje psicológico es similar al que se utiliza en los otros dos tipos de insomnio, pero en este caso es imprescindible hacer una intervención dirigida al manejo del estrés y las emociones relacionadas con el despertar.

También es muy importante, aunque parezca raro, que si nos despertamos antes de hora y no nos dormimos, nos levantemos de la cama. Esto es importante porque incrementar el cansancio es uno de los mejores remedios contra el insomnio, y además, de esta manera rompemos la asociación entre estar en la cama y la sensación de angustia provocada por no poder dormir.

Así, mientras que en el caso del insomnio de conciliación el tratamiento de primera elección es psicológico, en el caso de los otros dos tipos de insomnio (mantenimiento o tardío) se ha de combinar un fármaco junto al tratamiento psicológico.

Julia Marquez Arrico

Doctora en Psicología Clínica. Psicóloga en Barcelona, especialista en terapia de adultos, parejas y adicciones. Formadora y redactora de contenidos online.

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