Tipos de trastornos del habla

03 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana
¿Qué tipos de trastornos del habla existen? ¿Cuáles son sus causas y sus síntomas? En este artículo vamos a responder a estas preguntas.

El lenguaje es una de las herramientas más potentes del ser humano, que nos diferencia del resto de especies y que nos permite comunicar y transmitir información, sentimientos, deseos… así como perpetuar la cultura y los conocimientos. Multitud de psicólogos analizaron su papel en el desarrollo; uno de ellos fue el psicólogo ruso Lev Vygotsky, quien realizó importantes contribuciones al respecto. Sin embargo, el lenguaje oral a veces resulta alterado por diferentes causas, lo que origina, entre otros, ciertos trastornos del habla.

Padecer un trastorno del habla puede generar consecuencias de todo tipo: a nivel social, académico, personal… Así, el habla forma parte de nuestro día a día, y nos permite interactuar, compartir información, expresarnos… Pero, ¿qué trastornos del habla existen? Vamos a conocer su definición, causas y síntomas.

“Para entender el lenguaje de los otros no es suficiente comprender las palabras; es necesario entender sus pensamientos”.

-Lev Vygotsky-

Niña hablando

Tipos de trastornos del habla

Existen diferentes tipos de trastornos del habla que implican una afectación a la hora de crear o formar sonidos del habla, necesarios para comunicarnos con los demás. Los trastornos del habla dificultan una forma correcta de hablar en los niños (lo que repercute en su pronunciación, formación de vocablos, etc.), haciendo que sea más difícil comprenderles.

En el DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) encontramos los siguientes trastornos de la comunicación:

  • Trastorno del lenguaje.
  • Trastorno del sonido del habla.
  • Trastorno de la fluencia de inicio en la infancia.
  • Trastorno de la comunicación no especificado.
  • Trastorno de la comunicación social.

Sin embargo, en este artículo abordamos los tipos de trastornos del habla únicamente, no los de comunicación, por lo que hablaremos solo de algunos de los mencionados (los que afectan al habla). Vamos a describir sus características más importantes.

Trastorno del lenguaje (disfasia)

El trastorno del lenguaje (o disfasia) conlleva una serie de dificultades en la comprensión y expresión del lenguaje que afectan a niños con una inteligencia adecuada a su edad o nivel de desarrollo. Estas dificultades se manifiestan en el lenguaje oral y escrito, pero también en la lectura. Es decir, se trata de un trastorno bastante global.

Según su origen, el trastorno del lenguaje o disfasia puede ser de dos tipos:

  • Disfasia evolutiva: su causa es desconocida (no puede ser causada por otros trastornos). Está presente desde el momento en el que el niño empieza a comunicarse.
  • Disfasia adquirida: se produce como consecuencia de algún tipo de accidente cerebral, traumatismo craneoencefálico, trastorno convulsiuvo, etc. Se caracteriza por una hipoproductividad del lenguaje (éste está notablemente disminuido).

Por otro lado, según el proceso alterado, podemos hablar de dos tipos de disfasias:

  • Disfasia receptiva: afecta a la comprensión.
  • Disfasia expresiva: afecta a la expresión.

Finalmente, encontramos un tipo especial de disfasia (en este caso, disfasia adquirida) que cabe mencionar: la llamada disfasia Landau Kleffner (afasia epiléptica adquirida). Se trata de un trastorno receptivo-expresivo que se manifiesta con múltiples alteraciones en el EEG (electroencefalograma) del paciente. Su causa es un ictus epiléptico y su inicio típico se da entre los 3 y los 7 años. Generalmente aparece de forma brusca.

Trastorno fonológico (dislalia)

Siguiendo con los tipos de trastornos del habla, encontramos el trastorno fonológico (dislalia), también denominado trastorno fonético.

La dislalia es un trastorno que implica errores o dificultades en la articulación de las palabras. Los errores más frecuentes en las dislalias son: la sustitución de sonidos, las distorsiones de los sonidos y la falta (omisión) o añadidura (inserción) de los mismos. Su causa es funcional, es decir, no existe una lesión orgánica que la justifique (no se conoce su etiología).

La dislalia es uno de los trastornos del habla más frecuentes en la infancia; se calcula que entre un 2-3 % de los niños entre 6 y 7 años padece una dislalia moderada o grave, aunque la prevalencia aumenta en casos leves. Para poder diagnosticar una dislalia, es necesario que los errores que comete el niño a la hora de hablar sean inadecuados según su nivel de desarrollo, e interfieran en su funcionamiento social y académico.

Tartamudez (disfemia)

La tartamudez o disfemia, también denominado trastorno de la fluidez (o fluencia) de inicio en la infancia en el DSM-5, es seguramente uno de los trastornos del habla más conocidos a nivel social.

La tartamudez afecta a la fluencia y el ritmo del habla. Al hablar, una persona con tartamudeo emite uno o diversos espasmos, así como bloqueos, al inicio del habla o durante la misma. Esto se traduce en una interrupción del ritmo normal de la comunicación.

Este trastorno suele iniciarse entre los 3 y los 8 años; esto se debe a que en estas edades se empieza a adquirir el patrón normal del habla. Según su duración, encontramos diferentes tipos de disfemia:

  • Disfemia evolutiva: dura pocos meses.
  • Disfemia benigna: dura pocos años.
  • Disfemia persistente: es crónica y se observa en adultos.

Curiosamente, las personas con tartamudez no tartamudean en las siguientes situaciones: cuando cantan, cuando recitan un texto aprendido, cuando están solas o cuando hablan con mascotas. Este mapa de afectación sugiere que se trata de un trastorno muy influido por la ansiedad social.

Por otro lado, según un estudio de Ramos (2019) que recoge otros estudios, la música y sus componentes (como el ritmo) pueden ayudar a las personas tartamudas a controlar su velocidad en el habla, a disminuir su tensión facial, a aumentar su coordinación fonorrespiratoria y a reducir su disfluencia en el habla.

Hombre tartamudo entrenando un discurso

Disglosia

Otro de los trastornos del habla es la disglosia; la disglosia origina una importante dificultad en la articulación de los sonidos que configuran el habla. Aparece como consecuencia de alteraciones en los órganos bucofonatorios (por ejemplo malformaciones congénitas en los labios, dientes, lengua…). Es decir, su causa es orgánica.

Disartria

La disartria es otro trastorno del habla, esta vez producido por alteraciones del control neuromotor (lesión del sistema nervioso). Así, se traduce en una dificultad para articular palabras, originada por problemas neurológicos que causan que la boca y los músculos que emiten el habla, no presenten un adecuado tono muscular, lo que impide que la persona articule las palabras de manera adecuada. Igual que la dislalia, la disartria es uno de los trastornos del habla más conocidos.

Afasias

Encontramos diferentes clasificaciones de las afasias; según el modelo neuropsicológico clásico, la afasia implica gravedad (a diferencia de la disfasia, que es menos grave); en cambio, según el modelo cognitivo, lo que diferencia a la disfasia de la afasia es que esta última es adquirida (vs. la disfasia, que es evolutiva).

Sin embargo, otros autores sugieren que lo que diferencia a las afasias de las disfasias es que se presentan en adultos y no en niños. Sea como sea su clasificación, lo que está claro es que la afasia implica una pérdida o alteración del lenguaje, y que se produce como consecuencia de una alteración o lesión cerebral (por ejemplo un ictus o un traumatismo craneoencefálico).

En función de la localización de la lesión, encontramos diferentes tipos de afasias, con síntomas muy diversos. En este artículo encontrarás más información en relación a este tipo de trastornos.

“El lenguaje es muy poderoso. El lenguaje no solo describe la realidad. El lenguaje crea la realidad que describe”.

-Desmond Tutu-

  • American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). Arlington, VA: American Psychiatric Publishing.
  • Barraquer Bordas, L. (1976). Afasias, apraxias, agnosias. Barcelona. Toray, 2ª ed.
  • Neira Espinoza, A. y Gómez Arreaga, M. (2012). La disglosia y su influencia en la comunicación verbal de los niños.
  • Rodríguez, P. (2002). La tartamudez desde la perspectiva de los tartamudos. Universidad Central de Venezuela.