Trastornos del espectro alcohólico fetal

20 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Girod de la Malla
¿Conoces las consecuencias de consumir alcohol durante el embarazo? En este artículo hablamos de los trastornos del espectro alcohólico fetal.
 

Un agente teratógeno es cualquier sustancia química, agente físico, agente infeccioso o estado carencial con potencial para producir una alteración morfológica o funcional en el feto o en el niño/a después de su nacimiento. En este sentido, señalar que no todos los teratógenos afectan por igual, no lo hacen en la misma medida en todas las etapas del embarazo.

Sin embargo, el alcohol puede afectar al desarrollo del sistema nervioso central durante los nueve meses de embarazo. No hay momento alguno del embarazo en el que sea seguro beber, ya que la placenta no es capaz de filtrar el alcohol. El consumo de alcohol durante el embarazo puede provocar el desarrollo de los trastornos del espectro alcohólico fetal, siendo el síndrome alcohólico fetal el más grave del continuo.

Embarazada bebiendo alcochol

Trastornos del espectro alcohólico fetal

Los trastornos del espectro alcohólico fetal constituyen un continuo de alteraciones, desde leves hasta graves, producidas por la exposición de un feto al alcohol. Entre ellas encontramos, el síndrome alcohólico fetal, SAF (condición más grave), el síndrome alcohólico fetal parcial (SAFP), el trastorno del desarrollo neurológico relacionado con el alcohol, el trastorno neuroconductual relacionado con la exposición prenatal al alcohol y otros defectos de nacimiento relacionados con el alcohol.

 

Como veremos más adelante, los niños con síndrome alcohólico fetal suelen presentar retraso mental y del desarrollo, hiperactividad, torpeza, déficit de atención y problemas de aprendizaje y trastornos epilépticos. Además de unas alteraciones faciales características.

El tipo de alteraciones que se presenten dependerán del momento y frecuencia de consumo, de la cantidad de alcohol consumida y de la edad de la madre. El consumo puede tener consecuencias muy variadas y la probabilidad de desarrollo de síndrome alcohólico fetal es de entre el 1 y el 7 %.

Alteraciones morfológicas a nivel facial y cerebral

  • Alteraciones faciales: surco nasolabial liso, labio superior más fino de lo normal, fisura palpebral pequeña, micrognacia (mandíbula inferior pequeña), puente nasal bajo y nariz aplanada, aperturas oculares pequeñas.
  • Microcefalia.
  • Disminución del tamaño total del cerebro, sobre todo en el telencéfalo y el cerebelo.
  • Menor tamaño de los ganglios basales, sobre todo del núcleo caudado y menor actividad metabólica en el mismo.
  • Agenesia del cuerpo calloso (ausencia total o parcial del mismo).
  • Asimetría hipocámpica invertida. Menor tamaño del hipocampo izquierdo que del derecho, en comparación con niños sanos.
  • Disminución del volumen de los lóbulos frontales, sobre todo en el hemisferio izquierdo.

Las alteraciones presentes en el SAF parcial son muy parecidas a las presentes en el SAF, pero más leves, y sus secuelas son menos severas. En el caso del trastorno neurológico relacionado con el alcohol, no se aprecian alteraciones físicas, pero sí presentan alteraciones cerebrales, discapacidad intelectual y trastornos del aprendizaje y de la conducta.

 

El trastorno neuroconductual relacionado con la exposición prenatal al alcohol produce alteración en tres áreas: en la capacidad de autorregulación, en las funciones cognitivas y en los mecanismos adaptativos. Entre los defectos de nacimiento relacionados con el alcohol encontramos alteraciones en el corazón, en los riñones y los huesos, en la audición y en la visión.

Alteraciones neuropsicológicas derivadas de los trastornos del espectro alcohólico fetal

Los déficits en la función ejecutiva y la atención constituyen alteraciones centrales en los niños con síndrome alcohólico fetal. Presentan problemas de atención visual, dificultad en la flexibilidad cognitiva, en la inhibición de respuesta y en las habilidades de planificación. Presentan también alteraciones en la resolución de problemas abstractos y en la memoria operativa. Existe una alta incidencia de retraso cognitivo y TDAH en niños con síndrome alcohólico fetal.

El rendimiento académico también está deteriorado en los niños con SAF. En torno al 40% de los niños necesitarán servicios de apoyo y educación especial durante algún momento de la etapa escolar. Las matemáticas parecen ser el área más afectada, siendo la lectura y la ortografía las áreas con menor afectación.

Las habilidades lingüísticas no están especialmente afectadas, pero sí se ha encontrado que los niños con SAF pueden presentar dificultades en la comprensión del lenguaje. Frecuentemente presentan torpeza motora: alteraciones del equilibrio, de la integración visomotora y de las habilidades motoras finas y gruesas.

 

A nivel psicosocial, pueden tener problemas de habilidades sociales y dificultad para adoptar el punto de vista de los otros, por lo que puede actúen siguiendo sus propios impulsos. Esta desinhibición puede ser la causante de que presenten, además, conductas disruptivas o problemas de drogas en el futuro.

Diagnóstico y tratamiento de los trastornos del espectro alcohólico fetal

El diagnóstico de estos trastornos es complicado, puesto que no existe una prueba específica para ello. La confirmación de haber consumido alcohol durante el embarazo, junto a unas alteraciones faciales características y a otros síntomas como retraso en el crecimiento, retraso cognitivo, etc. pueden ayudar a orientar el diagnóstico.

Los tratamientos son variados en función del nivel de deterioro de los niños. Una intervención temprana puede mejorar mucho su desarrollo. En el caso de comorbilidad con TDAH puede ser necesaria la terapia farmacológica con estimulantes. Habitualmente necesitan también servicios de educación especial, que les ayuden a alcanzar su máximo potencial.

Existen varios programas de terapia conductual eficaces para el tratamiento de los niños con trastornos de espectro alcohólico fetal:

  • Buenos amigos (Good Buddies). Es una terapia de grupo para el aprendizaje de habilidades sociales.
 
  • Familias que avanzan (Families Moving Forward). Es un programa de intervención para familias de niños con síndrome alcohólico fetal que tienen también alteraciones graves de conducta.
  • Experiencia interactiva para el aprendizaje de las matemáticas (Math Interactive Learning Experience). Es un programa de apoyo para el aprendizaje de matemáticas, que es la habilidad académica más afectada en estos niños.
  • Padres y niños juntos (Parents and Children Together). Es un programa de habilitación neurocognitiva para mejorar la autorregulacion y la función ejecutiva. A través de la metáfora «¿cómo funciona mi motor?» se pretende fomentar la toma de conciencia de su estado emocional y de su conducta.

Por supuesto, es de vital importancia el entrenamiento con padres para que estos actúen como coterapeutas. En este sentido, ayuda mucho fomentar una estabilidad familiar que produzca experiencias positivas.

Niña con el síndrome alcohólico fetal

Un llamamiento a las futuras madres

Las consecuencias del consumo de alcohol durante el embarazo se conocen desde 1973, cuando se descubrió que beber alcohol durante el embarazo producía unas alteraciones específicas. A pesar de eso, la autora del libro “Expecting Better: Why the Conventional Pregnancy Wisdom Is Wrong–And What You Really Need to Know” (Esperar mejor: Por qué las creencias tradicionales en torno al embarazo están equivocadas y lo que de verdad necesitas saber) cuestionó la peligrosidad de esta conducta. Consideraba seguro beber una copa de vino al día desde el segundo mes de embarazo.

 

Las consecuencias de beber durante el embarazo son irreversibles y van a acompañar al niño durante el resto de su vida. Desde luego, no todos los hijos de madres que han bebido estando embarazadas desarrollaran algún trastorno del espectro. Y no todos los niños que padezcan alguno lo harán con la misma gravedad. Sin embargo, si está en nuestras manos evitarlo, ¿por qué no hacerlo?

Si estás intentando quedarte embarazada, no bebas alcohol. Si crees que puedes estas embarazada, tampoco lo hagas. Por supuesto, si ya sabes que estás embarazada, evita beber. Ya celebrarás con una copa de vino después del nacimiento de tu bebe. Si tienes un problema de consumo de alcohol y quieres quedarte embarazada, sería un momento buenísimo para buscar ayuda para cesar el consumo.

No podemos controlar por completo la salud con la que nacen nuestros bebés, pero podemos realizar pequeños gestos que disminuyen las posibilidades de que tengan algún trastorno. No cuesta nada, pero vale mucho.

 
Semrud-Clikeman, M., Ellison, P. A. T., Goenechea, A. S., & Vázquez, S. S. (2011). Neuropsicología infantil: evaluación e intervención en los trastornos neuroevolutivos. Pearson Educación. El Neuropedriatra: La tranquilidad de saber que todo va bien.