¿Tu cuerpo se recupera al dejar de fumar?

Lorena Vara González · 15 julio, 2016

Todos sabemos que el tabaco es malo para la salud, que el tabaco mata, pero aún así a nuestro alrededor hay miles de personas que no consiguen o no quieren dejar de fumar. La mayor parte suele poner como excusa que los efectos secundarios al dejar el vicio del tabaco son mayores a los beneficios que se obtienen cuando se deja de fumar.

En este artículo trataré de explicar los beneficios y las contraindicaciones que surgen al dejar de fumar desterrando los falsos mitos que todos conocemos. Así, si te planteas dejar esta droga, puedes conocer las ventajas e inconvenientes que te encontrarás al dejar de fumar.

Beneficios para tu cuerpo cuando dejas de fumar

Al dejar el tabaco se producen numerosos cambios en tu cuerpo, mejorando tu salud desde los primeros minutos que dejas de consumir esta droga. Estos beneficios van aumentando año tras año que pasas sin fumar:

  • A los pocos minutos de dejar el tabaco, la presión arterial y el ritmo cardíaco descienden, incrementándose el flujo sanguíneo y mejorando la circulación.
  • Aproximadamente a las 8 horas sin fumar, los niveles de monóxido de carbono en la sangre bajan y el nivel de oxígeno en la sangre se incrementa a niveles normales.
  • Después de las primeras 24-48 horas sin fumar, los sentidos del olfato y el gusto se comienzan a normalizar. Desaparece la halitosis causada por el tabaco y desaparece el color amarillento de los dedos de los fumadores.
  • De 2 semanas a 3 meses después de dejarlo: mejora la circulación y se hace más fácil caminar porque los pulmones funcionan mejor (la función pulmonar mejora un 5%). El síndrome de abstinencia físico desaparece y pueden pasar horas sin acordarse del tabaco.

mujer partiendo un cigarrillo

  • Entre 1 y 9 meses después, los síntomas como la tos, congestión nasal, fatiga, y dificultad respiratoria mejoran. Al igual que el sistema inmune que tiende a tener menos resfriados o ataques de asma.
  • Al año de dejarlo, el riesgo de cardiopatía coronaria es la mitad que el de alguien que aún consume tabaco.
  • Después de 5 años sin fumar, el riesgo de padecer cáncer de boca, garganta, esófago, cérvix y vejiga disminuye a la mitad. Tras 10 años sin fumar, el riesgo de morir por cáncer pulmón es casi de la mitad que el que tienen las personas que aún fuman.
  • También mejora la piel porque disminuye el ritmo de envejecimiento, la calidad del esperma aumenta y la recuperación de cualquier operación requiere un tiempo menor gracias a la mejora de la circulación sanguínea y la oxigenación de los tejidos.

A todos estos beneficios para la salud pueden añadírseles los beneficios económicos, tanto por el ahorro que supone el no comprar tabaco, como el ahorro en medicación y otros elementos secundarios relacionados con la salud del fumador y con la de los que están a su alrededor.

Efectos secundarios de dejar de fumar

Sin embargo, como cualquier droga, el tabaco también produce efectos secundarios relacionados con el síndrome de abstinencia, tanto físicos como psicológicos, que hacen que el proceso de deshabituación del tabaco resulte desagradable. Vamos con ellos.

El incremento de la ansiedad es uno de los síntomas que más suelen preocupar. Los fumadores suelen decir que el tabaco les relaja, pero esto no es cierto, ya que la principal sustancia que encontramos en los cigarrillos es la nicotina que es una sustancia activadora en sí misma.

Entonces, ¿por qué fumar les relaja? Porque el tipo de respiración que realizan los fumadores implica una respiración profunda similar a la utilizada en diferentes técnicas de relajación. Así que, si no quieres sentir ansiedad, practica relajación cuando dejes de fumar.

Personas con ansiedad

El segundo efecto secundario tendría que ver con el temor a engordar. El dejar de fumar no implica engordar como síntoma secundario. Se suele engordar por tres razones: porque sentimos ansiedad, que puede solucionarse con técnicas de respiración; porque solemos fumar al final de cada comida y al no hacerlo comemos más porque no tenemos establecido el cierre con otro hábito; o porque el metabolismo se enlentece a no tener la sustancia activante de la nicotina tan presente.

Una simple dieta que establezca el final claro de las comidas y sus cantidades nos evitaría este problema sin engordar ni pasar hambre.

El tercer efecto secundario estaría relacionado con los cambios de humor. Lo cierto es que los cambios de humor y la irritabilidad son síntomas muy patentes en la deshabituación tabáquica. Estos síntomas son temporales, como máximo están presentes los 3 primeros meses después de dejar de fumar.

Técnicas de relajación y deporte para desestresarnos suelen ayudar. Además, estrategias de comunicación y resolución de problemas suelen ser centrales para evitar las discusiones cuando estamos irritables.

El cuarto efecto aglutinaría una serie de síntomas físicos. Hablamos de estreñimiento, náuseas, tos y dolores de cabeza. Estos síntomas son temporales y se manifiestan sobre todo el primer mes. Se producen porque tu cuerpo se está limpiando de las toxinas que introducías en él con el tabaco.

La tos y las náuseas suelen ser matinales e implican la limpieza de todo el sistema respiratorio. El estreñimiento y los dolores de cabeza porque disminuye el funcionamiento digestivo al disminuir el metabolismo y aumenta el riego sanguíneo junto con la oxigenación cerebral.

Así que, si lo piensas bien, los beneficios que te aporta dejar el tabaco superan a los efectos secundarios que suelen ser temporales e incluso evitables con dieta o técnicas psicológicas como la relajación mediante respiración o la solución de problemas y técnicas de habilidades sociales. ¡No esperes más, tu salud está en juego!