Tusi, la droga que triunfa entre los jóvenes: ¿qué peligros tiene?

02 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Girod de la Malla
Todas las drogas son peligrosas. Sin embargo, hay algunas consideradas, de manera errónea, inofensivas. Entre ellas esta el "Tusi". Aquí te contamos qué es esta droga.

Las drogas de síntesis, también llamadas drogas de diseño, son sustancias psicoestimulantes, normalmente derivadas de las anfetaminas, que se emplean con fines recreativos. Entre ellas, el Nexus, también llamada coloquialmente Tusi entre quienes la consumen, lleva un par de año siendo “la reina de la pista”.

Se tiende a pensar que es una sustancia que no genera adicción y que carece de riesgos para la salud, pero esto no es del todo cierto.

¿Qué es exactamente el Tusi y de dónde ha salido? ¿Qué riesgos tiene su consumo? ¿Por qué muchos jóvenes prefieren esta droga a otras más conocidas? Es momento de salir de dudas.

Adolescente con mala cara por adicción al tusi

¿Qué es el tusi? Conozcamos su historia

El tusi es un polvo rosa derivado de las anfetaminas cuyos efectos están entre el MDMA y el LSD.  Se llama 4-bromo-2,5-dimetoxifeniletilamina o 2C-B. En inglés se le suele llamar por sus siglas, two-c-b (tusibi o tucibi), de ahí la abreviatura de “tusi”. Recibe también el nombre de Nexus, Venus, Eros, cocaína rosa, “pantera rosa” o, directamente, la “droga de la alta sociedad” (por el altísimo precio del gramo).

Se suele presentar en forma de polvo rosa, para ser esnifada, o en forma de pastillas, para ingerir por vía oral. Tarda unos 15 minutos en hacer efecto -dura entre 4 y 8 horas-. Los consumidores describen sensaciones de euforia, empatía, locuadidad, buen rollo, bienestar, efectos afrodisíacos (sobre todo en mujeres), hipersensibilidad… ¿Pero son realmente todos los efectos tan positivos? Cuesta creerlo…

El problema es que, a veces, se encuentra mezclada con ketamina, metilsalicilato, anfetamina, MDMA o éxtasis y otros diluyentes. Dicen los expertos que realmente cuando tomas una droga de síntesis, al ser sintetizada de forma química, no sabes lo que estas consumiendo.

Algunos creen que es una droga nueva, pero la realidad es que podemos remontarnos a 1974 para conocer su origen. Fue sintetizada por el químico Alexander Shulgin, padre de casi todas las drogas de síntesis y “probador” de todas ellas. Se hizo popular en los años 80 y desapareció con la crisis económica. Una droga a precio de 100€ el gramo no tiene demasiada cabida en una situación de crisis y se suele recurrir a drogas más asequibles.

Mecanismos de acción del 2C-B

Las investigaciones han hallado que el tusi actúa como inhibidor de los transportadores NET y SERT de noradrenalina y serotonina, respectivamente, pero con menos potencia que las anfetaminas.

Se ha demostrado también que, como otras fenetilaminas alucinógenas, también actúa como agonista de varios receptores de serotonina, y como antagonista en uno solo de los receptores serotoninérgicos.

¿Cuáles son los peligros de consumir tusi?

En primer lugar, recordemos que esta droga tiene efectos alucinógenos, lo que significa que tiene la capacidad de alterar la experiencia sensoperceptiva, provocando alucinaciones, siendo estas sobre todo de tipo auditivo y visual.

Esto puede provocar, al igual que otras drogas psicodélicas, crisis de ansiedad derivadas de la intensidad emocional del propio hecho de experimentar alucinaciones.

Dentro del contexto de las alteraciones perceptivas, también se pueden dar ilusiones perceptivas, como, por ejemplo ver destellos o chiribitas, cambio de tamaño de los objetos o incluso la percepción de que los objetos se derriten.

Fuera del plano perceptivo pueden experimentarse también otros síntomas:

  • Despersonalización y desrealización.
  • Desorientación.
  • Cansancio extremo.
  • Depresión.
  • Episodios psicóticos.
  • Inquietud y angustia, y dificultad para dormir.
  • Aumento de la conciencia corporal.
  • Aumento de la presión arterial, taquicardia y arritmia.
  • Midriasis o dilatación pupilar: lo que provoca visión borrosa.

Es cierto que se necesitan más investigaciones para determinar el potencial adictivo de esta droga y su letalidad, ya que en el caso de las muertes por sobredosis, ninguna ha sido debida a sobredosis de 2C-B puro.

El problema, como hemos comentado, es que en muchas ocasiones se encuentra adulterada con otras sustancias, mucho más adictivas y peligrosas, en cuanto a capacidad para acabar con la vida de una persona por sobredosis.

Chica con alucinaciones por consumir tusi

Cifras de consumo preocupantes

Después de que su uso se extendiera por América del Sur, dio el salto a Europa. En España se solía escuchar su nombre en zonas famosas por su ocio nocturno, como Mallorca o Ibiza, o incluso Madrid, y en los festivales de música electrónica (sobre todo los de estilo Acid). Por desgracia, cada vez su consumo es más popular y está más extendido.

Es importante recordar que no hay droga ni inocua ni no perjudicial; que todas, a corto o a largo plazo, tienen consecuencias negativas para la salud. Y no solo para la salud, sino para las personas que conviven con una persona adicta, por tener que sufrir viendo como un ser querido “se echa a perder”, en muchas ocasiones, sin poder hacer nada.

Quizá el primer paso para que se reduzca de manera significativa el consumo de esta sustancia -ya que un elevadísimo precio no lo reduce porque se puede comprar en el mercado negro- sea tomarse en serio los efectos de esta sustancia. Informar a los jóvenes y promover charlas de educación sobre las sustancias puede ser el primer paso en la prevención del consumo, sobre todo en los adolescentes y jóvenes.

Efectos farmacológicos agudos de 2C-B en humanos: un estudio observacional https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fphar.2018.00206/full