El verdadero motivo por el que terminan las parejas

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 13 agosto, 2017
Arantxa Alvaro Fariñas · 28 mayo, 2016

En una de las escenas de la película La juventud, de Paolo Sorrentino, el personaje interpretado por Rachel Weisz le pregunta a su padre (Michael Caine) por qué su marido prefiere a otra mujer. Él intenta evadir la respuesta y al final le dice: porque es buena en la cama. Esto muestra como, a falta de una buena explicación para una ruptura en las parejas, podemos inventar una que nos protege.

Cada pareja es un mundo distinto y con muchas particularidades. Peculiaridades que cambian a lo largo del tiempo, intentando adaptarse a una realidad de por sí cambiante. Una realidad de la que los miembros de la pareja pueden echarse mutuamente sin querer, de manera gradual y sin notar los cambios. Así, un día se dan cuenta de que la persona con la que duermen es un extraño.

Motivos de las parejas para romper

En el año 2014 hubo en España 100.746 divorcios. Además, a todas esas rupturas habría que sumar las que se producen en parejas no casadas. Es un dato que esconde muchos sentimientos y del que se encuentran detrás una gran variedad de razones.

Falta de comunicación en parejas

 

A veces por miedo a la reacción de nuestra pareja nos escudamos en frases banales como “no eres tu soy yo”, “ya no estoy enamorado/a” o “me he enamorado de otra persona”. Pero en el fondo existen motivos que no nos atrevemos a verbalizar. Así, si sigues leyendo, a continuación vamos a ver algunos de esos motivos.

Ausencia de comunicación

Tanto en relaciones de pareja que acaban de empezar como en relaciones largas, es bastante común que exista un gran miedo a expresar sentimientos. Un miedo que aparece especialmente cuando alguno de los miembros de la pareja empieza a sentir miedo a mostrarse vulnerable.

Así, tiene la sensación de que comunicando su dolor o su alegría le da información a su “rival-pareja” para que gane todas las disputas. Por otra parte, diciendo la verdad tememos dañar y que nos dañen. De esta manera, silenciando lo que nos falta evitamos que empiece la guerra de reproches y el dolor. Así, vamos acumulando y acumulando… y ta sabéis qué pasa cuando ya no cabe nada más.

Mostrar indiferencia

Walter Riso en su Guía práctica para no sufrir de amor, sostiene que una de las mejores formas de acabar con el amor es la indiferencia.

Además, la indiferencia suele mezclarse con el orgullo. ¿Por qué? Piensa, ¿qué sueles hacer cuando alguien te muestra indiferencia? Lo más normal es que se la devuelvas. Es decir, si tú no me hablas yo tampoco. De manera que la indiferencia no solo es peligrosa en sí, sino que además nos hace muy cabezotas.

La indiferencia es el ácido más corrosivo que puede existir en cualquier tipo de relación. Manda un mensaje claro: no me importas. No me importa lo que pienses, ni lo que sientas, ni lo que hagas.

Falta de compromiso

 

Matrimonio enfadado como meustra de falta de compromiso en parejas

Hay que entenderlo en el contexto social. La mayoría de los jóvenes, cada vez más, tienen la sensación de que la vida es muy larga, de que les queda mucho por vivir, por probar, antes de decidirse por la persona con la que compartirán el resto de su vida. Por eso, la falta de compromiso va unida al miedo a perderse experiencias, a tener que dar explicaciones demasiado pronto.

En las personas con una edad más avanzada, la situación es más compleja y los miedos suelen ser otros. Muchas pueden haber pasado por relaciones anteriores en las que se han sentido traicionados, después de montar todas sus vidas en torno a una relación. Temen el compromiso porque antes alguien ya lo traicionó cuando ellas lo mantuvieron.

Por otro lado, distinto es el caso de personas que empiezan una nueva relación con hijos más o menos pequeños. Esto significa que que las decisiones que tienen que tomar ya no solo le afecta directamente a ellos, sino que se equivocan también lo van a pagar ellos.

Una tercera persona

El amor no es necesariamente eterno ni, por lo tanto, fijo. Al igual que todo lo que acontece a nuestro alrededor cambia y nuestros sentimientos también. De hecho, el propio amor cambia. Ya no se trata de querer más o menos, sino con diferentes matices.

Así, muchas parejas se terminan porque quizás tenían que hacerlo, porque han sido agotados. Han sido terriblemente hermosos, sin perder un ápice de verdad por no ser eternos y mueren para dar paso a otros. Entender esto es ponernos una venda para no ver nuestra propia naturaleza y asumirla.

Las razones por las que se termina el amor según la ciencia

Científicos de la Universidad de Western en Ontario (Canadá), realizaron un estudio para descubrir las razones por las que el amor de pareja termina. Para ello seleccionaron a 6.500 personas (tanto hombres como mujeres) y realizaron varias entrevistas a cada persona del grupo seleccionado.

Finalmente, los investigadores llegaron a la conclusión de que las principales razones por las que suelen terminar las parejas son las siguientes:

La falta de sentido del humor

El humor es esencial en cualquier ámbito de nuestra vida, personal, profesional y, por supuesto, en las relaciones de pareja. Una persona que nos hace reír y que tiene sentido del humor nos conquista, nos divierte y nos hace sentirnos plenos y felices.

Aprender a sonreír y a compartir con nuestra pareja nos puede unir mucho. Por el contrario, ser demasiados serios o perder el sentido del humor es posible que afecte de forma negativa a nuestra relación. Una persona que está siempre triste o seria nos transmite negatividad.

La falta de confianza

 

Mujer triste en una ventana pensando en antiguas parejas

Otra de las razones por las que según el estudio termina el amor en las parejas es la falta de confianza. Pueden ocurrir muchas cosas en una relación, pero si descubrimos que la otra persona no ha sido honesta o nos ha mentido en algo perderemos la confianza.

Una vez perdida la confianza en nuestra pareja, es muy complicado recuperarla, porque existirá mucho recelo y una gran cantidad de dudas se interpondrán entre los dos miembros de la pareja. Superar esa situación es un obstáculo muy duro.

La falta de intimidad

La falta de intimidad con nuestra pareja es una de las razones por las que suelen terminar las relaciones. El hecho de no querer cuidar los momentos de intimidad con nuestra pareja es una forma de indiferencia. Y la indiferencia, como hemos dicho antes, gota a gota termina con la relación.

Dentro de la intimidad, en las parejas englobamos a las relaciones sexuales. Al inicio de las relaciones, el deseo sexual suele ser fuerte, pero llega un momento en el que la rutina se instala y este deseo sufre. Sufre por las prisas, por las preocupaciones y por otras ilusiones que compiten con la persona amada.