Vivir solo aumenta el riesgo de depresión, según un estudio

Vivir solo podría aumentar el riesgo de padecer depresión, según un estudio reciente. Esto pasaría sobre todo en hombres mayores y entornos rurales.
Vivir solo aumenta el riesgo de depresión, según un estudio
Laura Ruiz Mitjana

Escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana.

Última actualización: 29 diciembre, 2022

¿Crees que vivir solo impacta en el estado del ánimo? Un reciente estudio afirma que sí, y que además, puede aumentar el riesgo de depresión en un 42 %. Así, la soledad (el sentimiento de soledad), que no tanto “el hecho de vivir solo”, es uno de los factores que contribuye a desarrollar un trastorno depresivo.

Un trastorno de este tipo nos puede acechar a todos en cualquier momento de nuestra vida. Hay muchos factores que intervienen en el hecho de desarrollar o no una depresión, pero está claro que la pandemia de COVID-19 ha sido uno de los que más peso ha tenido en los últimos años. Veamos a continuación.

Mujer mayor con insomnio
La soledad no elegida junto a otros factores como el desarrollo de una enfermedad, una situación económica delicada o conflictos familiares pueden favorecer el desarrollo de una depresión.

Lo que dice el estudio sobre la depresión y el hecho de vivir solos

Esta investigación muestra que vivir solo aumenta el riesgo de depresión en un 42 % en comparación a vivir acompañado. El estudio, llevado a cabo por los investigadores Daolin Wu y colaboradores, del Ganzhou People’s Hospital (China), ha sido publicado en la revista Frontiers in Psychiatry.

La investigación es en realidad un metaanálisis. Para llevarlo a cabo, los autores realizaron una búsqueda sistemática de artículos y procedieron a analizar siete de ellos, formados por un total de 123 859 participantes. El 65 % de la muestra eran mujeres.

Hombres mayores y en entornos rurales: mayor riesgo

Los investigadores encontraron también que el riesgo de desarrollar depresión en el caso de vivir solo se da más en hombres que en mujeres. Además, tienen también mayor probabilidad las personas mayores (en comparación con las jóvenes) y las personas que viven en entornos rurales (en comparación con los entornos urbanos).

Estudios anteriores ya lo habían confirmado

Metaanálisis anteriores ya habían concluido que vivir solo es un factor de riesgo para la depresión, aunque, hasta la fecha, solo se habían utilizado, para dichos metaanálisis, estudios transversales. El metaanálisis actual utilizó estudios longitudinales, aunque los resultados fueron similares.

La relación entre la soledad y la depresión

¿Por qué está asociado el aislamiento social, o vivir solo, con la depresión? Hay algunos factores que podrían explicar este fenómeno, como tener una peor situación financiera, tener menos contacto social y apoyo social, una peor salud física y mental o peores hábitos de salud.

Sin embargo, la relación entre soledad y depresión no es lineal; se trata de una relación compleja en la que intervienen otros factores. De hecho, hay investigaciones que sugieren que los pacientes con antecedentes de enfermedades graves o incapacitantes, como el dolor crónico, tienen más probabilidad de aislarse y, consecuentemente, desarrollar una depresión.

A su vez, también puede suceder lo contrario; que la depresión en sí misma conduzca a la persona a aislarse, a restringir cada vez más el contacto social, hecho que puede generar este sentimiento de soledad. Y así, al aislarse, empeora también su estado de ánimo y su calidad de vida, como en una especie de círculo vicioso.

“Para dos no hay pendiente demasiado empinada”.

Lo que genera depresión es cómo vivimos esa soledad

En realidad, lo que seguramente provoque la depresión en las personas que viven solas no es tanto el hecho objetivo de “vivir solo”, sino cómo viven dicha soledad. ¿La viven con angustia? ¿Perciben una gran falta de apoyo social? Se sienten, en definitiva, ¿solas?

Cómo interpretan ellos su situación (o más bien, su soledad) y cómo la viven, junto al hecho de sentir que no hay personas a su lado y a otros tantos factores, lógicamente, como problemas económicos si los tienen, enfermedades, etc., es lo que acaba generando este trastorno del estado de ánimo.

Hombre mayor pensando
La vivencia de la soledad es un factor que puede favorecer el desarrollo de la depresión, si esta es negativa.

¿Qué podemos hacer para ayudar?

Está claro que habrá personas que vivan solas y estarán muy bien, pero no es lo mismo vivir solo y tener apoyo social y familia “fuera”, que vivir solo y estar realmente solo. Por ello es tan importante prevenir y ser conscientes de esta realidad, participando, por ejemplo, en actividades solidarias para acompañar a la gente mayor que vive sola.

Hay entidades que se dedican a ello, como la Fundació Amics de la Gent Gran , donde todos podemos aportar nuestro granito de arena, acompañando a estas personas en situación de soledad y vulnerabilidad.

Por otro lado, si tienes a algún familiar o amigo que vive solo, y tienes dudas de cómo está viviendo esta situación, no tengas miedo de preguntar. Interésate, pregúntale cómo está, si necesita ayuda.

La depresión es como un monstruo que nos invade sin que nos demos cuenta, por eso es tan importante poder prevenirla y estar atentos a sus señales, tanto nuestras como de nuestros seres queridos.

“Se dice que la miseria entre dos es soportable”.

-Julio Verne-

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  • Wu, D., Liu, F. & Huang, Sh. (2022). Assessment of the relationship between living alone and the risk of depression based on longitudinal studies: A systematic review and meta-analysis. Front. Psychiatry. https://doi.org/10.3389/fpsyt.2022.954857

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