Yo soy mucho más que “esa etiqueta”: sobrepeso y salud

Valeria Sabater · 8 mayo, 2015

 

Puede que al ver la imagen de la chica que encabeza este artículo (Tess Munster, una modelo de 120 kilos), hayas pensado que sí, que es realmente guapa y atractiva, pero que… “está gorda“. Esta es la etiqueta a la que deben enfrentarse cada día millones de personas en todo el mundo, y más en vista de que el índice de sobrepeso, parece estar aumentando aún más en los últimos años.

No obstante, no podemos pasar por alto que la obesidad, conlleva sin duda un altísimo riesgo para la salud y que es algo que debemos controlar y evitar. Nadie lo niega. Y este, es un esfuerzo diario al que se someten todas las personas que sufren sobrepeso.

Sin embargo, si al esfuerzo por conseguir rebajar esos kilos de más, se le suma en ocasiones el acoso, las etiquetas a veces despreciativas, y una parte del rechazo de una sociedad enmarcada en unos cánones de belleza muy exclusivos, hace sin duda que muchos se sientan abatidos.

Pensemos en nuestros adolescentes, en esas jóvenes con sobrepeso víctimas del bullyng escolar,  incapaces de salir de ese círculo donde la baja autoestima, el aislamiento social y los pensamientos distorsionados sobre la propia imagen, se convierten en poco más que una cárcel donde en ocasiones, “comer” es a veces en la única forma de encontrar alivio.

De ahí que no sólo sea importante abordar el problema del sobrepeso desde un punto de vista nutricional, con estrategias para implementar un cambio de hábitos, de comida, de evitar el sedentarismo…También sería vital ofrecer herramientas psicológicas para poner puentes, para resolver conflictos internos y afrontar la situación con más eficacia.

Veamos cómo.

 

Estrategias psicológicas para abordar el sobrepeso

 

En primer lugar hemos de destacar que cada persona tiene una historia propia, un contexto y una personalidad que, sin lugar a dudas, hará que necesitemos de unas herramientas y no de otras. Para ello es importante que tengamos en cuenta todas estas situaciones.

 

1. El apoyo de las personas que nos rodean

 

La obesidad, en gran parte de las ocasiones tiene un componente genético. De ahí que sea interesante conocer  también qué hábitos suelen tenerse en este contexto.

Es posible que decidamos ponernos a dieta, mejorar nuestra alimentación y evitar aquello que es nocivo para nosotros. Sin embargo, si no encontramos apoyo en quienes nos rodean, nos será muy difícil llevarlo a cabo. Si es tu caso marca un límite entre tú y aquellos que te rodean y no te entienden.

Piensa que perder peso es ganar en salud, es mejorar tu calidad de vida y tener una mejor visión de ti mismo. Todo esfuerzo, todo límite que establezcas contigo mismo y los demás, va a merecer la pena. Ganarás en salud y autoestima. 

 

2. Corregir los pensamientos distorsionados

 

“Yo soy como soy, siempre seré gordo/a”. “Soy desagradable para los demás, nadie se va a fijar nunca en mi”. “Nunca conseguiré estar tan delgado/a como mis amigos/as, como esa actriz, como ese modelo…”

Todo ello son pensamientos distorsionados que no nos van a ayudar en nada. Son devoradores de motivación y destructores de autoestima. Tu objetivo es llegar a tu peso ideal, ese que no conlleve ningún riesgo para tu salud, y para ello, debes ser consciente de que no hay que alcanzar la “delgadez extrema” que a veces nos venden. Porque eso, no es belleza ni aún menos salud.

sobrepeso (2)

3. Estilos de comunicación y habilidades sociales

 

¿De qué modo te relacionas con el mundo? ¿Te sientes inseguro/a? ¿Sueles oscilar entre épocas de gran pasividad a momentos en que dejas escapar tu agresividad? Es necesario que aprendas a expresarte, a controlar tus emociones sin evitar aislarte y también sin llegar a esos momentos de rabia. La rabia y la desesperación pueden hacer que tengas más ansiedad por comer.

Gestiona tus emociones, desarrolla tus habilidades sociales. Fíjate si lo deseas en la modelo que encabeza este artículo. Tess Munster sufrió acoso escolar en su infancia y adolescencia, tuvo que cambiar de estado para empezar de “0”, para dejar a un lado el sufrimiento y avanzar.

Estudió fotografía y poco a poco, fue dándose cuenta de que su rostro era atractivo, y de que su cuerpo, no era una cárcel. Y que no tenía vergüenza de enseñarlo. A día de hoy es portada de revistas, su rostro transmite equilibrio y satisfacción. De ahí su atractivo.

 

4. ¿Hay presencia de ansiedad? ¿Quizá una depresión encubierta?

 

En muchas ocasiones, el sobrepeso esconde en realidad procesos psicológicos más serios que pasan desapercibidos. Uno va a atención primaria para que nos ofrezcan una dieta, para que nos remitan a un nutricionista. Sin embargo, somos incapaces de seguir esas pautas alimenticias. ¿Por qué razón?

-Se recurre a los atracones para saciar la ansiedad o la frustración.

-Porque somos incapaces de superar un duelo, una pérdida, un fracaso, una amor no correspondido, o cualquier otro proceso que no hemos podido gestionar adecuadamente.

Detrás de unos kilos de más y del sobrepeso, hay aveces muchos procesos internos que hemos de saber reconocer para afrontar. No dejes de pedir ayuda cuando lo necesites. Busca fuerza y motivación en ti mismo y nunca dejes de quererte. Eres más que una etiqueta.

Cuídate por dentro y por fuera.