10 estrategias de manipulación mediática - La Mente es Maravillosa

10 estrategias de manipulación mediática

Sara Clemente 22 diciembre, 2017 en Psicología social 566 compartidos
Hombre con televisión en la cabeza para representar las estrategias de la manipulación mediática

Aunque popularmente podemos estar poco familiarizados con su nombre, a Sylvain Timsit le debemos una valiosa aportación. Este escritor francés formuló en el año 2002 las 10 estrategias de manipulación mediática de las que se valen los poderes políticos y económicos para controlar de forma masiva a los ciudadanos. Y aunque han pasado 15 años, su decálogo continúa siendo un argumento muy poderoso y vigente actualmente.

Se considera como un ránking de maniobras de manipulación de masas. Su propósito, según su propio autor, es crear a individuos dóciles, sumisos y obedientes; así como hacer emerger el capitalismo, la desigualdad y el neocapitalismo.

La publicación de Timsit se hizo viral en pocos minutos. Y su autoría fue atribuida erróneamente al literato estadounidense Noam Chomsky. Aunque es cierto que existen ciertos atisbos del pensamiento de Chomsky en sus enunciados, sobre todo en lo relativo al análisis crítico del rol de los mass media en la sociedad. Las 10 estrategias de manipulación mediática enunciadas por el escritor francés son las siguientes:

“En un estado totalitario no importa lo que la gente piensa, puesto que el gobierno puede controlarla por la fuerza empleando porras. Pero cuando no se puede controlar a la gente por la fuerza, uno tiene que controlar lo que la gente piensa, y el medio típico para hacerlo es mediante la propaganda”.

-Noam Chomsky-

Distracción

La distracción consiste en lograr desviar la atención del público de los asuntos importantes. Por ejemplo, inundando de noticias que distraen e informan sobre asuntos banales o al menos, menos relevantes socialmente.

El fin es distraer y mantener la mente de la gente ocupada. De esta manera, los individuos terminan por dejarse llevar por lo que les ofrecen estos medios. Dejan de cuestionarse por qué no se emite una determinada información y terminan olvidándose de los verdaderos problemas sociales.

Hombre influenciado por la televisión

Problema – Reacción – Solución

Este método es equivalente a lanzar un “globo sonda” en política. Es decir, consiste en testear a la población mediante la divulgación de rumores o ideas para valorar cómo serían acogidas por los individuos.

Su análogo mediático reside en crear un problema para luego, en base a la respuesta del público, solucionarlo y erigirse como salvadores sociales.

Gradualidad

Busca manipular a la ciudadanía de tal manera que logre aceptar decisiones socialmente injustas. Para ello, lo hace de manera progresiva, poco a poco y en años sucesivos.

Por ejemplo, si el objetivo es echar al 80 % de la plantilla de una gran empresa pública, el medio de comunicación sabedor de tal información, irá incorporando noticias negativas respecto a la misma (descenso de ventas, caída en bolsa, rumores de OPA…). Así, poco a poco, irá concienciando y preparando a la ciudadanía para la “gran noticia”. De haber dado la exclusiva de golpe, hubiera supuesto una revuelta social.

Diferir

Otra de las estrategias de manipulación mediática de Timsit es la de presentar las decisiones impopulares como “necesarias”, “para un futuro mejor” o “por vuestro bien”. Hacen que el público crea ingenuamente que realmente los sacrificios ciudadanos van a dar como resultado una notable mejoría posterior.

Así, los ciudadanos se van acostumbrando a vivir de forma insatisfactoria. Y por un efecto de habituación, terminan normalizando sus circunstancias marginales. En el futuro, la población está ya resignada y sin capacidad de demandar aquello por lo que en primera instancia luchaba.

Infantilizar al público

Cuanto mayor es la pretensión de manipular a los individuos, más se opta por usar un tono infantilizante. En muchas ocasiones, los medios se dirigen a los espectadores como si fueran niños. Se emplean argumentos, personajes o entonaciones edulcoradas que tratan a los ciudadanos como si tuvieran poca madurez o fueran débiles mentalmente. El objetivo es, como decíamos al principio, buscar una reacción también sumisa y dócil en la población, sin ápice de sentido crítico.

Balanza con dos personas

Apelar a la emoción

El aspecto emocional es mucho más potente que la reflexión aséptica y puramente objetiva. Y los medios de comunicación apelan a esa dimensión afectiva y sensible que todos llevamos dentro.

Así, cortan el sentido crítico de todos los ciudadanos y controlan sus razonamientos. Recordemos lo poderoso que es el miedo y cómo es capaz de movilizar a las personas para una causa supuestamente “mayor”.

Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad

Para el escritor francés, los medios de comunicación prefieren un público alejado de la intelectualidad y la cultura. Mantenerles aislados de todo tipo de saber y conocimiento les permite manipularles más fácilmente y evitan que puedan adoptar actitudes de insumisión o rebeldía. La información es poder.

Estimular para contribuir a la mediocridad

Muy ligado con la anterior, esta es una de las estrategias de manipulación mediática que más desapercibidas pasan: ¿los programas que nos ofrecen en televisión responden a los gustos de los ciudadanos o son impuestos desde los medios de comunicación? Es decir, ¿vemos lo que queremos o lo que quieren que veamos?

Para Timsit está muy claro: vivimos hipnotizados por el consumismo y la banalidad. Nos despreocupamos de ser conocedores de lo que pasa a nuestro alrededor porque estamos entrenados en una mediocridad complaciente.

Autoculpabilidad

Al mismo tiempo que nos educan en la ignorancia, los medios de comunicación nos hacen creer que solamente nosotros somos los culpables de nuestras desgracias. Y que nuestra poca capacidad nos convierte en desdichados y fracasados. Buscan la autoinculpación mediante la exculpación propia. Así, inactivan la movilización social.

Mujer con manos en la cabeza

Conocimiento total del público

Para poder controlar hay que conocer. Y las oligarquías actuales se han encargado perfectamente de ello. Para el autor francés, los avances psicológicos, sociales y tecnológicos permiten a las grandes empresas saber cómo respira cada individuo. El “sistema” nos conoce y gracias a su poder puede ejercer la manipulación que más le convenga en cada momento.

Este decálogo con las estrategias de manipulación mediática de Timsit es uno de los más empleados actualmente para estudiar el sistema de poderes. ¿Conoces más métodos de control masivo de la población que emplean hoy en día los medios de comunicación?

Sara Clemente

"El impulso fue el Periodismo, mi ilusión y energía emocional es la Psicología. Primo la deportividad, el respeto y la educación."

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