10 mitos sobre la sexualidad

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 21 septiembre, 2018
Arantxa Alvaro Fariñas · 5 diciembre, 2015

Existen muchos mitos sobre la sexualidad que hemos escuchado a lo largo de nuestra vida y que a veces constituyen frases que se siguen diciendo a día de hoy sin conocer su fundamento: el tamaño sí importa, no hay que practicar sexo antes del deporte, los hombres sólo piensan en el sexo.

Pero no todo lo que se dice es cierto y el estar correctamente informado es importante para disfrutar de nuestra sexualidad plenamente. Además muchas veces nos da vergüenza hablar de sexo cuando realmente es algo natural y normal. Esa falta de comunicación puede influir de forma negativa, puesto que a veces no nos atrevemos a decir lo que queremos o lo que sentimos. Veamos a continuación cuáles son los principales mitos sobre la sexualidad.

“Amar la sexualidad es amar a la vida, la veneración de la creación de la vida, afirmación del triunfo de la vida sobre la muerte”

-Nietzsche-.

Pareja besándose

El sexo adelgaza

Hemos escuchado en algunas ocasiones que la práctica del sexo adelgaza porque es como hacer ejercicio, pero en realidad esto depende de muchas circunstancias. En primer lugar, depende del tiempo que le dediquemos al sexo, puesto que para que adelgace habría que practicarlo entre una y tres veces a la semana durante unos veinte o treinta minutos.

En segundo lugar, depende de las posturas en las que practiquemos sexo, ya que si adoptamos posturas más complicadas realmente puede tratarse de un gran esfuerzo físico, pero si solo utilizamos la clásica postura del misionero no estaremos quemando grasas. Además el sexo para que adelgace debería ir combinado con ejercicio físico y con una dieta equilibrada.

Los hombres piensan siempre en el sexo

Este es uno de los mitos sobre la sexualidad del que se han realizado diversos estudios como el de Terri Fisher en la Universidad Estatal de Ohio, que arrojó como resultado que de media el hombre tenía diecinueve pensamientos sobre sexo al día y las mujeres diez.

Otro resultado del estudio de Fisher fue que los hombres tenían también más pensamientos sobre la comida y el sueño, por lo que se podía deducir que los hombres tienden con más frecuencia a tener impulsos complacientes.

Hay alimentos afrodisíacos

Se habla mucho del efecto afrodisíaco de la canela, de las ostras, del chocolate, pero la realidad es que realmente se trata de un efecto placebo más que de alimentos que sean capaces de aumentar el deseo sexual.

Si nos dicen que el chocolate estimula el deseo sexual ya tenemos esa idea fija en nuestra cabeza y cuando lo comamos sentiremos el aumento de nuestro deseo. Se trata realmente de una cuestión psicológica. Por ejemplo, si bebemos champán nos relajaremos y eso puede facilitar un encuentro sexual, pero no es un afrodisíaco.

Chocolate negro

Tomar la píldora engorda

Uno de los anticonceptivos más utilizados por las mujeres ha sido la píldora, pero no es lo mismo la píldora en la actualidad que hace años. La composición de las primeras píldoras tenía niveles elevados de estrógenos y progestina, que en algunos casos, podían producir aumento de peso. Actualmente, la píldora contiene una cantidad de hormonas mucho menor y no engorda.

La sexualidad es solo el coito

La sexualidad va mucho más allá del coito, está compuesta de diferentes elementos que nos pueden estimular, que pueden hacer surgir nuestro deseo. Una mirada, una caricia casual o una conversación pueden encerrar sexualidad.

Nuestra imaginación es poderosa y hay muchos estímulos que nos sugieren ideas, imágenes, que pueden llegar a ser mucho más excitantes que el coito en sí.

La seducción es una parte muy importante del sexo, aprender a seducir con palabras, con inteligencia y respeto a una persona es toda una muestra de lo extensa que puede llegar a ser nuestra sexualidad. Se trata de disfrutar con cada gesto, con cada sensación y dejarnos llevar.

“No es suficiente conquistar, se debe aprender a seducir”.

-Voltaire-

La masturbación es mala para la salud

Algunas personas sostienen que la masturbación produce acné o favorece el crecimiento de vello corporal, pero esto no es cierto. Existe un estudio de la Universidad de Oxford que sostiene que la masturbación fortalece el sistema inmunitario y alivia el estrés.

La estimulación de nuestro propio cuerpo es una forma de conocernos, de saber lo que nos gusta, de disfrutar de nosotros mismos y de vivir una sexualidad plena. A veces es posible disfrutar incluso más con la masturbación que con el coito.

“Masturbarse es hacerle el amor a la persona que uno más quiere”.

-Woody Allen-

Tener sexo antes del deporte es malo

En muchas ocasiones hemos escuchado que practicar sexo antes del deporte, reduce el rendimiento, ya que el sexo agota físicamente y reduce la testosterona. En realidad, el sexo produce cansancio dependiendo del tiempo que lo practiquemos y de la frecuencia, y por lo general, no agota tanto. Y por lo que se refiere a la testosterona, no sólo no la reduce sino que la hace aumentar.

En este tema hay estudios de la Universidad de Costa Rica y de la Universidad de Quebec (Canadá) que demuestran que el coito antes del deporte no afecta ni positiva ni negativamente, por lo que el efecto negativo queda descartado.

Pareja en la cama

El tamaño importa, uno de los mitos sobre la sexualidad más controvertidos

Este es uno de los mito sobre la sexualidad más controvertidos, pero en realidad hay dos cosas que es importante considerar: es más importante el grosor que la longitud del miembro, puesto que se produce más roce; además, se puede lograr el orgasmo de una mujer también mediante sexo oral, por lo que el tamaño no importa en ese aspecto.

Según un estudio realizado por David Vale en 2015, la longitud media del pene es de 13,2 cm. Jesús Eugenio Rodríguez, director del Instituto Sexológico de Murcia asegura que: “la inmensa mayoría de los hombres que piensan que su pene es pequeño están dentro de la media de 10 y 15 centímetros en erección. Los últimos estudios hablan que el 12% de los hombres consideran su pene pequeño, pero en realidad solo uno de cada 10.000 hombres tiene micropene”.

Sabiendo este dato, podemos darle la vuelta al enfoque, ¿les importa a ellas el tamaño o les importa a ellos? Jesús Eugenio destaca que la obsesión por el tamaño en realidad está establecida por los cánones sociales excesivos y desorbitados. 

Por otro lado, el Doctor Ferrán García, Secretario General de la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva, asegura que: “el placer de la mujer está relacionado con el contacto con el clítoris, la zona exterior de la vulva y la entrada de la vagina, por lo que la obsesión por el tamaño del pene no tiene ningún fundamento funcional o de placer, sino sólo estético.

El coitus interruptus es un método anticonceptivo efectivo

Interrumpir el coito no evita el embarazo, y aunque puede reducir las posibilidades de embarazo no es efectivo al 100%. Además, no debemos olvidar que sólo el uso de preservativo evita la transmisión de enfermedades de transmisión sexual. El preservativo tiene una efectividad del 97%.

Un estudio llevado a cabo por Eduardo Gayón y su equipo en 2009, concluyó que la frecuencia de rotura del preservativo se estima de 0,4 a 2,3% y de escurrimiento de 0,6 a 1,3%. Por lo que se trata de cifras muy seguras en comparación al riesgo de interrumpir el coito para evitar el embarazo.

La primera vez para una mujer duele

Esto no tiene por qué ser verdad, porque la rotura del himen se puede producir durante actividades diarias como caminar, correr, hacer deporte, etc. El dolor que se puede sentir en el momento de perder la virginidad puede deberse a la tensión o a los nervios del momento, pero si la experiencia se disfruta de forma relajada puede ser muy placentera.

Como vemos, existen muchos mitos sobre la sexualidad presentes en nuestro día a día. Lo importante es informarse sobre ellos para explorar, descubrir y disfrutar de manera plena.