11 señales que indican que eres demasiado autocrítico

Eva Maria Rodríguez · 7 diciembre, 2017

La mayoría de nosotros aspiramos de manera consciente a alcanzar nuestra mejor versión por el camino de lo correcto. En este sentido, una buena herramienta para medir nuestros esfuerzos y logros es el autoanálisis. No cabe duda de que es admirable preocuparse por hacer las cosas lo mejor que se pueda e intentar ser la mejor persona que se pueda ser. Esto es lo que da sentido a examinar los resultados negativos y tratar de hacerlo mejor en la siguiente oportunidad.

Sin embargo, aunque el autoanálisis es una excelente manera de observar nuestro propio comportamiento y de aprender a superar nuestras debilidades y malos hábitos, a menudo podemos llegar a infravalorarnos por ser demasiado autocríticos. En este sentido, tener un alto nivel de autocrítica en el tiempo es perjudicial para el éxito y la buena salud mental. Ser autocrítico de manera excesiva lastima la autoestima y confianza. De hecho, está directamente ligado con la baja autoestima y el perfeccionismo.

Ser autocrítico afecta de forma negativa a nuestra autoestima.

Hombre mirando hacia abajo pensando que es demasiado autocrítico

¿Eres demasiado autocrítico?

El problema aparece cuando nos ponemos en modo “piloto automático” cuando entramos en el terreno de la autocrítica. Por eso es necesario despertar y darnos cuenta del daño que nos estamos haciendo sin querer. Para saber si eres demasiado autocrítico, chequea la siguiente lista. Si encuentras demasiadas situaciones cotidianas y típicas en ti, es el momento de darle la vuelta a la situación y empezar a cuidarse un poco más, mentalmente hablando.

  • Nada es suficientemente bueno para ti y tú no eres suficientemente bueno: ¿Sientes que nunca no haces suficientemente bien? ¿Crees que las cosas no son como deberían ser? ¿Te parece que todo a tu alrededor se queda corto, incluido tú mismo?
  • Te culpas a ti mismo de cada situación negativa: ¿Te sientes personalmente responsable cuando sucede algo malo? ¿Asumes rápidamente la culpa, ignorando otros factores que, aunque externos e incontrolables, pueden estar relacionados con lo que ha sucedido?
  • Estás decepcionado contigo mismo, aunque tus fallos sean cosas concretas y específicas: ¿Te sientes un fracaso cada vez que haces algo mal? ¿Asumes que eres un fracasado integral en cada ocasión que cometes un error o algo te sale mal, algo concreto y específico, que no afecta más a una parte de tu persona? ¿Eres incapaz de centrarte en el comportamiento que causó el problema y, en vez de eso, generalizas?
  • Evitas tomar riesgos: ¿No te arriesgas a hacer algo diferente porque sientes que vas a fracasar? ¿Crees que volverán a salirte las cosas mal, igual que te ha pasado en otras ocasiones? ¿Estás convencido de que lo mejor, de que lo más seguro, es no hacer nada?
  •  Evitas expresar tu opinión: ¿Tienes miedo de decir algo estúpido, absurdo, fuera de lugar? ¿Piensas que lo que tienes que decir no interesa? ¿Crees que lo que piensas no será bienvenido o resultará aburrido?

Mujer sintiendo vergüenza

  • Nunca estás satisfecho con tus logros: ¿Encuentras fallos una y otra vez en lo que haces? ¿Crees que si no puedes hacer algo de manera excelente es mejor no hacerlo? ¿Eres propenso a insistir en los defectos inevitables, incluso cuando tus resultados son positivos?
  • En todos los escenarios probables ves fantasmas: ¿Siempre prevés los peores escenarios posibles? ¿Es el “y si…” la manera en la planteas todas las opciones, poniendo pegas y viendo siempre lo peor? ¿Es el fracaso personal el filtro por el que pasas todas tus futuras acciones? ¿Temes la humillación y el fracaso, y valoras esto más que el triunfo y el éxito?
  •  Tienes problemas de imagen personal: ¿Tienes complejos que no consigues soltar? ¿Crees que eso que tú consideras negativo puede afectar a los demás, en cómo te valoran, en la estima que te tienen? ¿Crees que tu imagen personal te impide o puede impedirte avanzar profesional y socialmente?
  • Analizas persistentemente tus errores, ahondando en la culpa: ¿Inviertes mucho tiempo y energía en analizar lo que salió mal y en cómo eres responsable de ello, pero sin sacar conclusiones que te permitan mirar al pasado con optimismo? ¿Rumias en la culpa y lo que te faltó, en lo que no hiciste, en vez de analizar alternativas posibles enfocadas a una próxima vez?
  • Te pones a la defensiva frente a los comentarios: ¿Tiendes a sentirte molesto cuando la gente te da una crítica justificada o constructiva? ¿Reaccionas de forma exagerada a los comentarios de los demás? ¿Te tomas los comentarios como algo personal?

Deja de lado el autosabotaje que supone ser autocrítico

La autocrítica intensa y frecuente es una forma de autosabotaje. Es decir, al autocriticarnos, hacemos justo lo contrario a lo que es más saludable para nosotros. ¿Por qué lo hacemos entonces? Porque forma parte de un territorio psicológico familiar más amplio, donde el rechazo, el miedo o la opresión se vuelven una prenda habitual, una carga que estamos acostumbrados a llevar.

Corazón dibujado en un cristal

Así, la negatividad se convierte en un defecto emocional del que es difícil de escapar. Y como nos es familiar, algo nuestro, nos aferramos a ello, buscando esta negatividad incluso en modo “piloto automático”, porque sin ella nos sentimos como desnudos. En este sentido, superar la autocrítica y con ello el autosabotaje requiere tener una mayor conciencia de nosotros mismos. También requiere reformular nuestro diálogo interior, sobre lo que pasa, en nosotros y a nuestro alrededor.