Por trece razones: las consecuencias del bullying

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 10 febrero, 2018
Leah Padalino · 10 febrero, 2018

13 Reasons why, Por trece razones en español, fue sin duda una de las series del 2017; y no solo por su gran número de seguidores, sino también por la polémica que despertó. La producción de Netflix planteaba una temática muy común en las series de televisión, aunque con un enfoque muy distinto. Por trece razones es una serie ambientada en un instituto que habla de los problemas de la adolescencia, pero nos trae algo nuevo, o al menos, nunca visto de este modo: la cara más amarga del bullying. El relato en primera persona.

La historia arranca mostrándonos una taquilla del instituto con fotos y mensajes de despedida, mientras escuchamos la voz en off de Hannah Baker, quien nos explica que va a contar la historia de su vida. Pronto, descubrimos que Hannah se suicidó y que lo que vamos a escuchar son las razones que la llevaron a hacerlo; mientras, el instituto sigue adelante, aunque parece que en el fondo nadie ha olvidado lo ocurrido con Hannah.

“Nadie sabe con seguridad el impacto que tiene sobre la vida de los demás”.

-Por trece razones-

Antes de morir, Hannah decidió obviar las últimas tecnologías, grabando en varias cintas las 13 razones por las que se suicidó. Cada una de estas cintas está dedicada a una persona que hizo algo que propició su suicidio; Hannah se encarga de que, tras su muerte, estas cintas lleguen a los culpables, que deberán escucharlas todas y pasarlas a la siguiente persona. Nosotros seremos testigos de cómo estas cintas caen en manos de Clay Jensen, un joven tímido que era amigo de Hannah.

A pesar de hablar de un tema tan actual como el bullying y de relacionarlo con el suicidio, la serie no estuvo exenta de polémica, despertando enormes críticas entre los profesionales de la salud mental. Desde el comienzo, la serie nos advierte mediante mensajes que el contenido que vamos a ver puede resultar desagradable y anima a aquellas personas que vivan una situación similar a la de Hannah a buscar ayuda, pero todas estas advertencias no fueron suficientes para impedir que muchas personas creyeran que la serie fomentaba el suicidio.

Por trece razones y el bullying

Hannah Baker es una chica adolescente que se acaba de mudar con su familia a una nueva ciudad, allí, tiene una amiga, Kat, pero en poco tiempo va a mudarse a otro lugar, por lo que Hannah deberá tratar de conocer gente nueva y hacer amigos. La adolescencia no es un periodo fácil, es el momento en que comienzas a comprender el funcionamiento del mundo; ya no eres un niño, pero tampoco eres adulto. Es un momento de cambios en todos los planos, desde las responsabilidades hasta la diversión.

La autoestima será fundamental en esta etapa en la que todos luchamos por encontrar nuestro hueco en la sociedad, parece que, en la adolescencia, todo gira en torno al instituto, a las personas con las que te relacionas, a ser aceptado, a buscar una identidad… Hannah, como todos los demás, comenzará a interesarse por chicos, querrá hacer amigas y sentir que encaja en su nuevo instituto.

Hannah se irá desilusionando progresivamente, la soledad se irá apoderando de ella y, poco a poco, el sentimiento de desesperación y frustración hará que no vea otra salida que el suicidio. No es que Hannah sea una chica distinta a las demás, pero las circunstancias y las dificultades harán que su vida se vaya desmoronando como si de un castillo de naipes se tratase.

Hannah

Una advertencia, antes de seguir. Si no has visto la serie y estás pensando en verla, te recomiendo que no sigas leyendo porque, a partir de aquí, el artículo puede contener spoilers.

¿Son todos culpables de la muerte de Hannah Baker? Lo cierto es que, conforme escuchamos las cintas, en algunas ocasiones, no podemos hacer más que preguntarnos si realmente esto es una razón de peso, no podemos evitar pensar que no es igual de condenable hacer una lista de las chicas más guapas o con mejor culo de la clase que violar a una persona. Pero Hannah pone a todas estas personas y todas estas acciones en su lista: desde malos entendidos y falsos rumores, hasta una violación.

Sin embargo, lo que nos plantea la serie no es la gravedad de cada uno de los hechos, sino las consecuencias de una serie de acciones (algunas peor intencionadas que otras) sobre una determinada persona. Hannah no pasaba por un buen momento, trataba de buscar su lugar en el mundo, de sentirse aceptada en su nuevo instituto, pero cada posibilidad de felicidad que aparecía en su vida se veía truncada.

La serie nos acerca al acoso que sufrió Hannah, un acoso psicológico, se sintió sola y aislada y le colgaron la etiqueta de “suelta” debido a falsos rumores. Todo ello hizo que muchos chicos la tomaran como una “fácil” y algunas chicas la vieran como una amenaza. En los institutos son frecuentes los cotilleos, los líos amorosos, las peleas…, y en un mundo rodeado por las redes sociales, las consecuencias pueden ser aún más importantes.

Chicos en el instituto

Razones y consecuencias del suicidio en Por trece razones

Por 13 razones, como su propio nombre indica, narra las razones que llevaron a Hannah Baker a suicidarse; sin embargo, creo que podríamos resumirlo en una: depresión. Una depresión causada por un momento de inestabilidad, de búsqueda y de cambios en el que Hannah se vio totalmente sola, utilizada y maltratada. No fue una herida, sino que fue un gran número de pequeños y grandes golpes los que fueron apagando poco a poco la vida de Hannah.

Tras un número considerable de ataques a su autoestima, de humillaciones y de daño psicológico, aparece el detonante final, el que lo precipita todo: una violación. Hannah lleva tiempo tratando de salir del pozo, ha buscado infinidad de formas para que su vida cobre sentido, pero, de pronto, se ve en una situación todavía peor. Tras la violación, Hannah decide pedir ayuda al consejero del instituto, quien no le da una solución “viable” a su problema. En este momento, Hannah pierde la que era su última esperanza y toma la decisión que acabará con su vida.

Chico con un cinta

Para algunas personas, el suicidio de Hannah Baker fue una especie de venganza, motivo por el que algunos hablan de serie polémica; y lo cierto es que si pensamos en lo retorcido de la idea de las cintas para los “culpables”, puede parecernos un tanto vengativo. Pero creo que la idea que quería transmitir la serie no era la de venganza, sino de la necesidad de que los adolescentes se enfrenten a las consecuencias de sus actos.

Además de las razones, Por trece razones nos muestra cómo afecta el suicidio de Hannah a los diferentes personajes; desde la incomprensión de sus padres, hasta la ignorancia por parte de otros personajes. En el primer episodio, vemos a unas chicas haciéndose selfies junto a la taquilla de Hannah para mostrar su solidaridad en las redes, algo totalmente deshumanizado.

Clay y Alex serán los más afectados: Clay por el afecto que sentía hacia Hannah y la impotencia al conocer la verdad; Alex es el personaje más parecido a Hannah, el más inestable emocionalmente y no soportará la culpa de ser uno de los responsables de la muerte de Hannah. Alex es un joven adolescente que trata, como sea, de sentirse integrado. No todos los personajes que aparecen en las cintas son “malos”, algunos están sufriendo y llevando a cabo otro tipo de lucha interna, el problema es que, en una etapa difícil como la adolescencia, a veces no es sencillo anticipar con precisión las consecuencias de nuestros actos.

Por trece razones nos muestra todo el proceso, desde la felicidad hasta la desesperación y el suicidio de Hannah Baker, pero al mismo tiempo, las repercusiones del mismo sobre el resto de personajes.

“El suicidio solo debe mirarse como una debilidad del hombre, porque indudablemente es más fácil morir que soportar sin tregua una vida llena de amarguras”.

-Goethe-