3 señales de falta de afecto en niños

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 17 junio, 2018
Pedro González Núñez · 17 junio, 2018

Dice Tom Robbins que “nunca es demasiado tarde para tener una infancia feliz”. Sin embargo, es importante que si detectamos señales de falta de afecto en niños, esos vacíos sean sanados. Porque ningún niño se merece estar con una necesidad constante del alimento que más nutre a nivel emocional: el amor.

Ahora bien, ¿qué señales tenemos que observar? ¿Cómo sabemos que un niño tiene falta de afecto? A continuación descubriremos algunos indicios que pueden estar informando de esta situación tan poco constructiva y deseada. Profundicemos.

La necesidad de afecto infantil

El desarrollo psicológico adecuado en los pequeños requiere de afecto. Es decir, todo el cariño que se le brinda a un niño en su infancia se verá reflejado en una maduración adecuada. De esta manera, tendrá clara su identidad y se sentirá seguro de sí mismo con el paso de los años.

Muñeco de un niño triste

Ahora bien, no hay que confundir afecto con exceso de efusividad o mimo. Estamos hablando del cariño, de la afinidad que se tiene por los niños, del acercamiento sincero y por supuesto, de la intención de crear una relación sana y plena con ellos.

Si el pequeño cuenta con el afecto necesario, consolidará su personalidad. Las experiencias afectivas le ayudarán a integrarse, a encontrar marcos de referencia y a aprender a actuar en diversas circunstancias.

Por otro lado, debemos recordar que del afecto que reciba el niño en su entorno íntimo, aprenderá qué puede esperar del mundo exterior. Por eso decimos que esta es la base para que los niños aprendan a conocerse y relacionarse.

“La mejor forma de hacer buenos a los niños es hacerlos felices”.

-Oscar Wilde-

Señales de falta de afecto en niños

Las señales de falta de afecto en niños suelen mostrarnos que algo no funciona bien en la relación con sus padres. El problema suele ser algo más profundo: en general puede ser consecuencia del desconocimiento de los cuidadores sobre lo que necesita realmente su hijo.

Esto puede provocar todo tipo de problemas durante el desarrollo. Por ejemplo, algunos niños con falta de afecto desarrollarán conductas conflictivas o agresivas o bien, un gran sentimiento de inseguridad o desconfianza. Por eso es tan importante que aprendamos a detectar las siguientes señales de falta de afecto en niños.

Falta de control emocional

Esta es una señal vital, muy habitual en niños con heridas emocionales. Los pequeños aprenden poco a poco a controlar sus emociones gracias al cariño y las relaciones interpersonales con su círculo cercano.

Así, un niño que ha tenido un entorno afectivo pobre tendrá serios problemas para reconocer no solo emociones, sino también normas sociales. De este modo, como es lógico, no sabrá cómo comportarse correctamente con los demás.

Además, será incapaz de identificar las emociones de las personas con las que se relacione, tanto negativas como positivas. Por esta razón, mostrará una gran falta de empatía, lo que podría provocar toda clase de enfrentamientos y enfados sin sentido.

Así, este tipo de chicos es mucho más vulnerable aunque no lo muestre. Este problema se suele encontrar más en niños que en niñas. Los primeros suelen ser educados para ser fuertes y reprimir sus emociones. Por ello, si sospechamos que nuestro hijo puede estar sufriendo de este problema, tenemos que centrarnos en mejorar nuestra comunicación con él.

Aislamiento y conflictividad

Otra de las señales de falta de afecto en niños se encuentra en las relaciones que establecen con el resto de personas. Si suelen estar dominadas por la conflictividad o directamente son inexistentes, está claro que hay un problema.

Es muy común que un niño con problemas afectivos demuestre poca habilidad social. Lo cual le lleva al aislamiento o directamente, a establecer relaciones conflictivas por su falta de conocimientos para establecer otros tipos de dinámicas.

Por otro lado, los pequeños con estos problemas demuestran poco respeto por las emociones ajenas. Esto agrava los problemas de frustración, falta de comprensión de los demás y enfado con el mundo.

Niño con carencias afectivas

Inseguridad

Por último, los niños con carencias afectivas suelen mostrar un gran sentimiento de inseguridad. Esto se debe a que no han tenido un desarrollo óptimo a partir del cual crear un concepto adecuado de sí mismos.

Esta inseguridad se demuestra a través de comportamientos muy determinados. Por ejemplo, tienden a la autodefensa, evitan enfrentarse a las situaciones difíciles, se retraen y se aíslan o directamente tratan de controlar o crear conflicto.

“Todos somos productos de nuestra infancia”.

-Michael Jackson-

Como podemos ver, la falta de afecto en la infancia puede traer todo tipo de consecuencias negativas. Si detectas que tu hijo o cualquier otro niño, muestra alguno de estos síntomas, es fundamental que trates de conectar con sus sentimientos y hacerle ver que te preocupas por su bienestar.