4 pasos para abrazar el pasado

Sonia Budner · 27 mayo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 23 mayo, 2019
Sanar el pasado es una de las prácticas más interesantes que podemos llevar a cabo para sentirnos bien con nosotros mismos. Te damos algunas claves para empezar a abrazar el pasado.

Es curioso, pero las experiencias negativas del pasado parecen tener mucho más calado que las demás experiencias que hemos vivido de manera positiva. Las emociones juegan un papel muy importante en la manera en que nuestros recuerdos quedan grabados en la memoria. Por eso, vamos a ver 4 pasos para abrazar el pasado y transformar las emociones negativas que invaden los recuerdos.

Para ello, hay que tener en cuenta que nuestra historia vital tiene mucho que ver con quienes somos ahora. Nuestras experiencias han construido de alguna manera lo que somos hoy en día. Vamos conformándonos como personas con ciertas características y cierto temperamento que nos convierte en personas más introvertidas, neuróticas, nerviosas u optimistas.

En realidad, la personalidad requiere más tiempo para ser revelada y mientras tanto somos moldeados también por muchos otros factores externos. Hay, además, algunos sucesos que nos impactan más que otros. Todos hemos vivido situaciones más o menos dañinas de forma cotidiana, eventos que provocan que todo se desmorone, incluso sucesos violentos que nos generan un trauma.

En ocasiones se mira hacia al pasado y los recuerdos nos producen dolor o malestar que no se sabe describir con exactitud. Cosas que no salieron como se planearon, situaciones que se vivieron con las personas equivocadas y en muchos casos la sensación de haberse equivocado.

Todo esto tiene un peso en nuestro día a día del que no somos a menudo conscientes y que dirige en parte nuestras vidas y nuestra toma de decisiones. En muchas ocasiones se viaja por la vida con demasiado equipaje, cargamos la sombra de la culpa, la vergüenza, los miedos y las frustraciones que se producen por los eventos de nuestro pasado.

Por eso es tan importante revisar nuestra mochila y para ello podemos poner en práctica estos 4 pasos para abrazar el pasado, sanarlo y seguir con nuestra vida aligerando emociones.

Mujer triste pensando en cómo superar el pasado

Revivir el pasado

Reevaluar los eventos ocurridos en el pasado pasa por recordarlos e intentar buscar una nueva lectura de lo sucedido para ponerlo en perspectiva. Puede que cuando pasaras por determinadas situaciones no tuvieras las herramientas ni la experiencia de vida de la que dispones en este momento.

El ser humano evoluciona y muchas veces de una experiencia queda solo la emoción asociada a ella. La misma experiencia vista en el presente con nuevos ojos puede parecernos ahora diferente o incluso podemos entenderla con mayor claridad. Este es uno de los 4 pasos para abrazar el pasado: recordarlo sin miedo.

Traer los recuerdos dolorosos al presente y volver a fijarnos en ellos, con todos los detalles y de una manera completamente honesta con uno mismo, puede ayudarnos a ver claramente las circunstancias, perdonarnos a nosotros o a los demás y limpiar de alguna manera el recuerdo.

Trabajar sobre el enfado de las expectativas no cumplidas

El segundo de los 4 pasos para abrazar el pasado nos habla de algunas experiencias de vida que se han guardado en nuestra memoria, de manera que nos produce enfado solamente con pensar en ellas.

La obstrucción de nuestros deseos o expectativas puede causar un gran enfado y, como consecuencia, genera gran confusión en el recuerdo que tenemos del suceso en cuestión. Este recuerdo queda empañado por una especie de niebla engañosa. Discernir si un evento nos causa ira porque lo vivimos con frustración ayuda a entender que tan solo fue eso y que, probablemente, si lo viviéramos hoy en día no nos produciría tal enfado.

Fortalecer el poder de tu memoria para abrazar el pasado

En el ejercicio de traer recuerdos al presente, la atención juega un papel muy importante. Prestar una estricta atención a las experiencias que recuerdas y analizar todos los detalles vinculando una idea con otra, nos ayuda a encontrar puntos de similitud y conexión con otros eventos. Esta es una buena manera de entender la naturaleza del recuerdo y la parte de emoción negativa de él que llevamos a la espalda.

Mujer con los ojos cerrado y un diente de león

Recuerda siempre las cosas buenas

Hemos prestado mucha atención a los recuerdos de experiencias negativas porque de alguna manera sentimos que todavía nos afectan con fuerza. Pero paralelamente podemos empezar a traer a nuestra mente recuerdos positivos y experiencias agradables. Si limitamos nuestra memoria, limitamos nuestra vida.

Si son las cosas buenas las que te hacen sentir bien, pero solo permites que te afecten las experiencias malas, estás perdiendo gran parte de la esencia de tu propia vida. Puestas en una balanza, las experiencias buenas, agradables y positivas son mucho más numerosas que las negativas.

Limpiar nuestros recuerdos es un paso importante para viajar por el mundo con buenas memorias. Dicen que al final de la vida solo quedan los recuerdos, con lo que no está de más revisar esa maleta de vez en cuando para asegurarnos de tener unas buenas memorias y unos recuerdos con los que sentirnos plenos como personas. Abrazar el pasado significa vivir el presente.

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