5 claves para gestionar el compromiso de pareja

Pedro González Núñez · 25 marzo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Andrés Navarro Romance el 25 marzo, 2019
Te mostramos una serie de claves para manejar las relaciones de pareja que te pueden ayudar a ser más feliz junto a la persona amada. Aprende cómo gestionar el compromiso de pareja.

En el puzzle que conforma una relación de pareja, la independencia y el compromiso, a veces, son dos piezas difíciles de encajar. Cada vez es más complejo que el vínculo que crean dos personas se mantenga a lo largo del tiempo, ya sea por miedo a comprometerse más, por decisión propia o por cualquier otra circunstancia. Y es que como diría el sociólogo Zigmunt Bauman vivimos en la época de las relaciones líquidas.

La relación de pareja debe promover una evolución positiva de sus miembros en la que el amor y la confianza salgan reforzados, pero también la apuesta por uno mismo. Es decir, una relación no implica renunciar a lo que somos, sino mantenerlo y crear, a su vez, un vínculo de cariño, apoyo y afecto. Para ello, hay que aprender a gestionar la relación de manera adecuada. Profundicemos.

Somos seres sociales y aunque cada vez nos cueste más pedir o expresar afecto, a casi todos nos gusta sentirnos queridos. Sentirse así es muy agradable y esa sensación se fortalece cuando existe una buena relación de pareja.

En qué consiste el compromiso de pareja

Toda relación duradera, sea laboral, de negocios, de amistad o de otro tipo requiere un compromiso por parte de los implicados. En una pareja sucede lo mismo: el amor por sí solo no es suficiente, se requiere del establecimiento de un acuerdo, de ese algo que demuestre que se está dispuesto a invertir esfuerzo en la relación de pareja.

El tiempo pasa, las personas evolucionan, se establecen rutinas y es entonces cuando se hace necesario que las partes actúen en virtud de un acuerdo mutuo para mantener la relación en el tiempo. El compromiso de pareja es clave para la supervivencia de la relación.

Pareja agarrada de la mano

Una vez finalizada la etapa de enamoramiento, se comienza a conocer de verdad a la otra persona, a través de una mirada más objetiva. Las expectativas dejan de tener protagonismo y se cae la venda que teníamos y que, de alguna forma, nos impedía ver la esencia de la otra persona.

A partir de ahí, es cuando se pone a prueba la existencia o no de un amor real. Si este existe para ambos, se puede avanzar un paso más para llegar al compromiso de pareja, a ese acuerdo que aporta estabilidad y confianza en el futuro del noviazgo o matrimonio.

Este tipo de compromiso demanda tener en cuenta las necesidades de la otra persona y no solo las propias; así como cuidarse, pasar tiempo de calidad juntos, perseguir el bienestar de ambos y, por encima de todas, amarse.

Cómo gestionar el compromiso de pareja de manera satisfactoria

“Amar no es mirarse el uno al otro sino más bien mirar ambos en la misma dirección”.

-Antoine de Saint-Exupéry-

La psicóloga y directora del Centro para la familia en transición Judith S. Wallerstein afirma que para gestionar y reforzar el compromiso de pareja con el objetivo de alcanzar un futuro en común las siguientes claves y recomendaciones son fundamentales.

1. Que la pareja sea el apoyo ante la adversidad

Es imposible evitar el malestar o las incomodidades del día a día. El estrés, el exceso de responsabilidades, los problemas en el trabajo o el cúmulo de preocupaciones provocan situaciones que nos influyen de manera negativa.

Por eso, contar con la pareja para compartir cómo nos encontramos o desahogarnos resulta beneficioso. De esta manera, apoyarnos en el otro y refugiarnos en su afecto ante la adversidad diaria es recomendable. 

Desde esta perspectiva, la pareja es esa unión que promueve que ambos miembros se escuchen, se apoyen, se cuiden y se reconforten. Que sean ese alivio y descanso, esa calma que, a veces, tanto necesitamos. El oasis de paz al que siempre se pueda y quiera volver. El rayo de luz entre las tinieblas y el color a los días nublados.

Para ello, es imprescindible:

  • Escuchar de manera activa.
  • Dejar hablar a la otra persona.
  • Sentir empatía.
  • Establecer medios de comunicación eficaces que permitan manifestar opiniones.
  • Evitar ofender a la otra persona cuando nos transmita sus opiniones.

2. Gestionar adecuadamente las crisis de pareja

Las crisis pueden ser, a veces, inevitables e incluso, en ocasiones, necesarias. Suelen implicar que la pareja se halla en un proceso de evolución sin quedarse estancada en fases que deberían haberse superado, pero es muy importante saber conducirlas para mantener intacto el compromiso.

Las crisis de pareja son una oportunidad de transformación y de refuerzo del vínculo de afecto.

Así, la gestión de la crisis en la pareja puede realizarse a través de la paciencia, la asertividad, la empatía, la comprensión, la comunicación y el apoyo mutuo. Eso sí, es importante tener en cuenta que siempre existirán diferencias y que cada uno de los miembros cargará con una mochila repleta de influencias del pasado.

Ahora bien, gestionar adecuadamente las crisis permitirá la adaptación a las nuevas y cambiantes circunstancias.

3. Respetarse

El respeto mutuo se traduce en abrazar la individualidad de la otra persona y aceptarla como un ser que te complementa y no como alguien que deba pensar y actuar igual que tú.

El respeto a las decisiones y a la forma de pensar el otro, enriquecido por el ánimo y el valor concedido a dichas decisiones, fomenta este compromiso de manera importante.

Pareja hablando frente a frente pare representar la toma de decisiones en la pareja

4. Ser honestos

En una relación sana mentir no suele ser la mejor de las ideas. Todos tenemos nuestros secretos y no tenemos por qué contarlos; pero, bien distinto es mentir intencionadamente y no ser honesto con la otra parte.

Por tanto, hacer uso de la honestidad y mantener la propia autenticidad con sinceridad, mientras se valora la forma de ser del otro, con defectos y virtudes, es fundamental.

5. Mantener el equilibrio en la relación

El compromiso debe ser equitativo para ambas partes. Si una persona invierte en la relación más que la otra siempre y se atiene al compromiso, mientras la otra persona tiende a desoírlo, la relación de pareja va a dificultarse mucho.

Por eso, las decisiones, el compromiso y el ofrecimiento al otro deben darse de manera recíproca, sin olvidarse de apreciar y valorar lo que el uno hace por el otro.

Como vemos, el compromiso de pareja es fundamental si queremos mantener una relación a largo plazo. El amor, la empatía, el esfuerzo y la comunicación son esos pilares fundamentales que pueden ayudarnos. ¿Qué piensas?

  • Cid, F. M. (2011). Los cuatro componentes de la relación de pareja. Revista electrónica de psicología Iztacala14(1), 321-332.
  • Ojeda García, A., Torres González, T., & Moreira Mayo, M. (2010). ¿ Amor y compromiso en la pareja?: de la teoría a la práctica. Revista Iberoamericana de Diagnóstico y Evaluación-e Avaliação Psicológica2(30).
  • Ruiz, C. S. (2011). Fidelidad y compromiso en la relación de pareja: El trinomio fidelidad, compromiso y monogamia. Norte de salud mental9(40), 6.