5 señales que indican que estás quemado en el trabajo

5 señales que indican que estás quemado en el trabajo
Sergio De Dios González

Revisado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González.

Última actualización: 22 julio, 2024

Por desgracia, no siempre es fácil seguir las enseñanzas de Confucio, quien dijo una vez “Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”. De hecho, ni siquiera avistar ciertas señales que avisan de que estás quemado en el trabajo son suficientes para replantearte qué estas haciendo a nivel laboral. 

El empleo es un factor poderosamente influyente en nuestra vida. Aporta grandes dosis de realización y felicidad, incluso de bienestar, si estamos cómodos. Pero también todo lo contrario si estamos continuamente estresados. A continuación, identificamos algunas señales de alarma que pueden aparecer cuando el trabajo supone más un sacrificio que una actividad placentera.

Cómo saber que estás quemado en el trabajo

Gran cantidad de estudios científicos afirman que la felicidad laboral no solo es buena para el empleado. La comodidad en el trabajo produce un mejor rendimiento, además de buenos resultados para la empresa u organización.

Sin embargo, no siempre es fácil encajar en un puesto laboral. Hay muchos factores a tener en cuenta. Por ejemplo, es importante que nuestra labor sea valorada, lo que aporta grandes dosis de motivación y mejor desempeño.

Mujer con la mano en la cabeza porque se siente quemada en el trabajo

Ahora bien, estar quemado en el trabajo es una situación indeseable. Hay que recordar que pasamos muchas horas al día en nuestro puesto. Si no estamos cómodos, será mejor cambiar o al menos, identificar qué sucede para mejorar algunos aspectos. Para saber si ha llegado algunos de estos momentos es importante tener en cuenta las siguientes señales de alarma.

Te sientes vacío en tu puesto

No siempre es fácil encontrar el empleo perfecto según nuestro talento y habilidad. Las circunstancias nos llevan a aceptar trabajos por pura necesidad o simplemente porque están bien remunerados.

El desarrollo personal y profesional están íntimamente ligados. Por eso, es importante chequearte a nivel emocional de vez en cuando. Solo así sabrás con exactitud cómo te encuentras en relación a tu trabajo.

Por eso, si cada mañana te levantas con una mueca triste y apenada, sin ganar de ir a trabajar y allí te identificas como un robot que día a día realiza sus tareas de forma automatizada es bueno que te preguntes, que indagues en ti. Ahora bien, si estás deseando llegar a tu puesto, enhorabuena, has acertado de pleno. Y si es un término medio, tal vez podrías hacer algo para mejorar. Piénsalo.

Existe una mala relación con el entorno

A veces, tenemos que aguantar a jefes que no nos gustan nada. Otras, a compañeros rígidos y antipáticos. Sea cual fuere tu caso, si este tipo de situaciones te contagian algo así como una sensación de malestar e incomodidad quizás te estás quemando en el trabajo o ya lo estás.

El estilo de liderazgo influye en la felicidad y en el desarrollo del trabajador. Si tu jefe no vela por el bienestar de sus empleados es normal que aparezcan rencillas, problemas y poca empatía entre los trabajadores. Y esto a la larga afecta al nivel de bienestar general e individual.

Reflexiona por qué se da tal circunstancia y en la medida de lo posible qué puedes hacer para mejorar. Es cierto que la mayoría de las veces no podrás cambiar lo que sucede a tu alrededor, pero sí cómo gestionar internamente la situación. 

Hombre culpándose

El estrés puede contigo

El estrés, llevado al extremo, es un mal de nuestro tiempo. A pesar de ser un mecanismo de defensa, que puede ser positivo en su justa medida, también deriva en enfermedades si se alarga en cantidad y tiempo.

La salud laboral es básica para estar, como mínimo, cómodos en el puesto de trabajo. Si sientes que todos los días te estresas, que no llegas a tus objetivos y que no piensas en otra cosa que no sea trabajo, tal vez no estás gestionando bien la situación.

Practicar ejercicios de relajación, aprender a organizarte y sobre todo, a desconectar del trabajo cuando estás en casa es fundamental. Si eres incapaz de hacerlo por tu cuenta, acude a un profesional.

“Un síntoma de que te acercas a una crisis nerviosa es creer que tu trabajo es tremendamente importante”.

-Bertrand Russell-

¿Te sientes valorado?

Es muy importante sentirse valorado a nivel laboral. El empleado que sabe que hace un buen trabajo y que es reconocido por ello, muestra un elevado grado de satisfacción con su labor diaria y por supuesto, un mejor rendimiento.

Si este no es tu caso, igual estás quemado en el trabajo o en proceso de ello. Por más que logras buenos resultados, tus jefes no lo valoran y lo consideran tu obligación. Esperar que algún día reconozcan lo que haces puede ser un error que te lleve a hacer más y más hasta que la situación se vuelva insostenible. 

No olvides que la primera persona que tiene que valorarte eres tú mismo. No hay mejor valoración que esa. Ahora bien, el reconocimiento laboral es clave para que te sientas cómodo en tu empresa. Si esto no es así siempre puedes expresar cómo te sientes y si ves que es imposible, quizás debas replantearte qué hacer o cómo continuar.

Jefe acosando a su empleada

No estás aprovechando todo tu potencial

Muchos empleados consideran que pueden dar mucho más, pero que no se les deja o no sienten la motivación necesaria para ello. Una situación muy común en el mercado laboral actual.

Todo esto puede tener como consecuencia que un buen trabajador acabe por sentirse aburrido en su puesto y lo quiera dejar. O tal vez, que haga lo justo, desaprovechando todo su potencial y estancándose.

Si te sientes identificado quizás debas pensar qué hacer o mejor dicho, qué quieres en tu vida.

“Dichoso el que gusta las dulzuras del trabajo sin ser su esclavo”.

-Benito Pérez Galdos-

Si algunas de estas señales aparecen en tu caso o incluso si observas varias de ellas, tal vez estás quemado en el trabajo. Es posible que haya llegado el momento de tomar decisiones. De ti depende.


Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.