5 cosas de las que no deberías preocuparte

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 15 diciembre, 2015
Okairy Zuñiga · 15 diciembre, 2015

Muchas veces pareciera que vivir en completa paz es casi imposible. Siempre encontramos un nuevo motivo para preocuparnos y siendo sinceros, seguro que tienes más éxito cuando se trata de preocuparte que cuando quieres mantener la tranquilidad.

Claro que existen cosas que merecen que les prestes la suficiente atención para solucionarlas. Otras son más fáciles de solucionar con un poco de esfuerzo. Y finalmente están aquellas que se salen completamente de tu control. Aquí te traemos una lista de las cosas de las que no deberías preocuparte. Toma nota y libérate de cargas que no necesitas en tu vida.

1.Tus deudas

Todos tenemos cuentas e impuestos que pagar. Cada día necesitas comer y cada mes debes ganar lo suficiente para enfrentar tus gastos personales. Pero preocuparte por tus deudas no tiene mucho sentido. No te estoy diciendo que te conviertas en una persona irresponsable que deje de pagar y ya.

hombre máquina con ranura para introducir dinero

Lo que te sugiero es que en lugar de tener tu mente ocupada listando cada deuda y pensando que no tienes como salir adelante, te concentres en crear una estrategia. En lugar de preocuparte necesitas ocuparte. Puedes estar seguro que incluso si hoy lo pierdes todo, tu vida siempre continuará.

Una gran cantidad de personas han pasado por situaciones económicas muy difíciles. Tal vez pienses que si hoy te quedas sin patrimonio no podrías hacer nada. Pero recuerda que cada situación, por mala que sea, siempre tiene una puerta o ventana que puedes aprovechar.

2. Las opiniones ajenas

Todos tenemos una opinión sobre todo. Y claro, todos tienen una opinión sobre ti, sobre lo que eres y sobre lo que pareces en función a lo que han conocido de ti. Pero, ¿qué tanto tanto te importa lo que piensen los demás de ti?, ¿haces todo lo posible por caerle bien a todo el mundo o prefieres ser auténtica?

El problema con preocuparte por satisfacer las expectativas de los demás es que en el proceso te puedes perder. Algunas personas sí que tienen opiniones que deberían interesarte, como tu familia, tu pareja, tus amigos. Pero esto no implica que debas actuar como ellos esperan en todo momento. Tú eres una persona independiente que debe seguir su propio camino siempre que no dañes a otros o a ti mismo.

3. El pasado

Tú traes un gran equipaje a cuestas: tu pasado. Pero no eres el único, cada uno lidia con sus experiencias previas, sus aprendizajes y sus historias de la mejor forma que puede. Algunas veces este equipaje es ligero porque tuviste una vida llevadera, rodeado de gente que te amaba y que siempre fue un soporte para ti. Otras veces, esa historia de vida es más compleja y lidiar con ella no es tan sencillo.

La realidad es que todos hemos enfrentado obstáculos en nuestro pasado. No hay necesidad de huir de él ni razones para preocuparte o avergonzarte de él. Al final, es lo que te ha llevado a ser tú. Aprende de tus experiencias, agradece por lo tuviste y continúa. El pasado ya no existe y no sirve de nada concentrarse en él, aprovecha para vivir el presente.

Aprende de tu pasado y dirígete hacia tu futuro (3)

4. Acumular mucho dinero

Hay personas que van por la vida rigiéndose solo por la necesidad de acumular dinero. No importa cuánto puedan tener, siempre buscan la forma de recortar gastos y tener más y más dinero. Desde luego que es bueno tener un “colchón” económico pero si el fin único de tu vida es el dinero, quizás va siendo hora de ver cómo andan tus relaciones personales.

Cuando te alejas de todos, dejas de ponerte nuevas metas y todo gira en torno a un solo objetivo no habrá dinero que te haga feliz. No estoy diciendo que salgas hoy y gastes todos tus ingresos. Lo que sí creo es que deberías preocuparte e invertir también en ti, en tus aficiones, en tus sueños y en todo lo que represente algo importante en tu vida.

5. La vida de los demás

Estar al tanto de que tus seres queridos se encuentren bien y brindarles apoyo cuando lo necesitan demuestra que te importan. Pero preocuparte en todo momento por la vida de los demás no te aporta nada y probablemente termines resultando un poco molesto para ellos.

Si pasas el tiempo más atento a la vida de los demás que a la tuya no avanzarás todo lo que podrías. No tiene caso tratar de ser como otra persona, solo sé tú y vive tu vida.